Hoy quiero hablaros de las sillas a contramarcha. Si sigues un poco las redes sociales ya habrás visto los hastags de sillas a cotramarcha, de seguridad infantil….etc.

En mi casa desde que descubrimos los inmensos beneficios ya no queremos otra.

Aquí os dejo un vídeo que explica las diferencias entre a favor de la marcha y contramarcha:

También quiero aprovechar el post para hablar del sitio donde hemos comprado las dos sillas de mis dos peques: Goibi en Viana (Navarra).

Es una tienda que tiene de todo, pero lo mejor son las personas que lo llevan, siempre muy amables. He de decir que nos han informado super bien a la hora de comprar las sillas: dudas, preguntas, emails, llamadas…. Han tenido mucha paciencia con nosotros ya que la verdad es que no estábamos muy puestos antes en esto de las sillas a contramarcha. Hace dos años compramos una Klippan Kiss y ahora con el nuevo peque en la familia hemos comprado otra igual 😉  

 

 

 

 

¿Qué tiene esta silla?

  • Con Isofix
  • Con base de fácil colocación
  • Es alta y el peque ve por la ventana
  • Amplia
  • Cómoda
  • Bien acabada
  • Arnés de 5 puntos
  • Varias posiciones de inclinación
  • Fácil uso y manejo
  • De recién nacido a 18 kg

El otro día me preguntaban a partir de qué edad ya pueden ir los peques solos.

La verdad es que es una muy buena pregunta, porque la verdad que no hay ninguna obligación de empezar antes o después en la práctica de la natación. Mi experiencia es que a partir de los 2 años ya van solitos sin los papás y va muy bien. Antes de los 2 años no lo recomiendo. Pero con 2 añitos , ya comprenden, interactúan y podemos empezar a trabajar un montón de habilidades acuáticas y cosas chulas.

Si bien es cierto que si empezamos pronto se cogen hábitos, rutinas, se comienza a hacer ejercicio, se socializa.

¿Va a aprender a nadar con dos años? Claro que no, y quien diga lo contrario miente (con todo mi respeto). Pero es que ir a natación no es sólo “aprender a nadar”. En las clases de natación se enseñan muchas cosas más y, evidentemente, el peque acabará nadando. Pero hasta los 4 años más o menos no nadará como estilo propiamente dicho.

Lo que sí conseguimos antes son habilidades y desplazamientos en el agua. No debemos confundir desplazarse por el agua que nadar, son cosas diferentes. Es como el aquafitness, no se nada, pero se hace ejercicio en el agua. No todo es nadar o no.

Bueno, pues con 2 años, con grupos reducidos, un profe implicado y una buena metodología se practican y se consiguen muchas cosas: flotaciones, propiocepción en el agua, respiración, zambullidas, pérdida de miedo, rutina, ejercicio aeróbico….

Yo trabajo con niños a partir de 2 años y es estupendo.

¿Y por qué no?

Es mi respuesta cuando me preguntan ¿cómo voy a aprender a nadar a mi edad?

Pues perdona que te diga, no hay edad para aprender a nadar; yo aprendí más bien tarde y mira donde estoy con 32 primaveras, con un montón de años de experiencia ya como profesor de natación y docente. La verdad es que me encanta la docencia, enseñar, ver los progresos, la satisfacción de mis alumnos en definitiva.

Hace años que trabajo con los peques con una metodología diferente, enseñando a nadar jugando. Pues bien, con los adultos también soy algo diferente. No soy muy clásico que digamos, y me gusta enseñar a nadar también diferente.

No soy de los de “nadar mucho para aprender”. Pienso más bien que es mejor trabajar lo que hay que trabajar en cada momento. Aprender cansa, sí, pero no debe ser agotador y que se te quiten las ganas de volver a la piscina. Me gusta enseñar a nadar a los adultos conociendo tu cuerpo, con SENSACIONES. La verdad es que me funciona muy bien, no voy a quejarme.

Pero soy consciente que estoy en Navarra y no puedo abarcar tantos alumnos como me gustaría, por eso estoy creando un video curso online en mi plataforma de formación virtual que se llama “50 ejercicios para aprender a nadar”. Estará listo para el 1 de Noviembre (hoy día es 21 de septiembre). Es sencillo, te planteo ejercicios, cuando eres capaz de realizar uno pasas al siguiente y sin darte cuenta en poco tiempo estarás nadando. Estaré a tu lado virtualmente para ayudarte en todo lo que necesites.

Este es tan sólo uno de los ejercicios de iniciación, poco a poco aumenta la dificultad.

Estamos en contacto!

En breve nueva formación online estará disponible en mi plataforma de formación virtual.

“50 Ejercicios para aprender a nadar” es un curso:

  • Para adultos
  • Para aprender a nadar
  • De muy básico a avanzado
  • Con vídeos
  • Aprende desde tu casa
  • Practica en la piscina
  • Evolutivo
  • Contarás con mi ayuda como tutor  (incluido en el precio)
  • Metodología eficaz y probada

El curso estará disponible en poco tiempo por un importe de 50€ o conversión .

Si lo reservas antes de Noviembre pagas tan sólo  29€

RESERVA AQUÍ




 

La metodología es sencilla:

  1. Empiezas por el video 1, si te sale bien pasas al 2.
  2. Si no te sale repite.
  3. Si te atascas contactas conmigo y resolvemos.
  4. Cuando seas capaz de ejecutar los 50 que te propongo ya sabrás nadar.
  5. Sin límite de tiempo,  a tu ritmo.

Es una pregunta que me hicieron hace poco más de una semana cuando estábamos preparando el inicio de la temporada de natación.

Donde trabajo somos un poco diferentes, trabajo con una metodología lúdica, con grupos de máximo 2 por grupo para ofrecer la mayor calidad posible a nuestros alumnos. No apostamos por la cantidad sino por la calidad.

Si la clase dura media hora, siempre se aprovecha la media hora en su totalidad, no pasan frío, no esperan su turno fuera de la piscina.

Una mamá nos comentó que tiene una peque con sindrome de down y nos dijo que quería venir a nuestra piscina. Mi respuesta fue tajante: ¿y por qué no? Tener sindrome de down no es un impedimento para que venga a aprender a nadar con nosotros, conmigo. Por mi encantado 😉

“Tiene algunas limitaciones” me dice la mamá, “toma ya, como todos los niños” le contesté yo. Cada niño es diferente y excepcional, cada uno tiene sus aptitudes. Unos son más habilidosos en el agua, otros menos…. La idea de mi metodología en natación no es que los peques se adapten a mi, sino que yo me adapto a ellos. Intento sacar lo mejor de ellos en el agua. Lo que se les da peor reforzarles y lo que se les da mejor potenciarlo.

Ya empecé a trabajar la semana pasada y super bien, una gozada. De aquí a Navidad esta peque nadará como una campeona, igual que todos los demás.

¿Tienes alguna duda?

Es una de las frases que siempre digo algo los papas, jugando siempre se aprende mejor y, quede dicho, es más divertido.

Natación no iba a ser menos. Y si, se puede aprender a nadar jugando. Es algo natural de los niños,  jugar. 

Donde trabajo habitualmente puedo ampliar mi metodología de trabajo: ludoqua.  Ludoqua viene de lúdico y agua. Es mi proyecto que con tanta ilusión cree, fue costoso pero al final todo tiene sus resultados.

Toda la técnica de natación necesaria para aprender a nadar esta enmascarada de un juego determinado,  y además adaptado al cada edad y nivel de natación. Si, es un curro, pero funciona super bien con los peques y las familias.

No te lo crees? pregunta por Paco….

Hoy quiero hablaros desde mi punto de vista, de mi experiencia.

He trabajado en varios sitios como profesor de natación y hay bastante disparidad. Por un lado he trabajado en sitios con ratios de 8 peques por grupo. Cuando son grupos de peques de más de 6 años ni tan mal, porque van todos con buena disciplina e incluso ayuda a hacer una clase dinámica.  Pero cuando son peques que empiezan, o tienen 3/4 años  o son peques que vienen con algún miedo  etc, tantos peques por grupo es inviable.

Por otro lado donde trabajo son grupos de máximo 2, cierto es que no son clases baratas, pero si haces la media sale igual. A Muchas familias les compensa porque son clases muy tranquilas, trabajas toda la clase, no los tienes que tener fuera del agua esperando su turno pasando frio. Se aprovecha el 100% de la clase en el agua. Da tiempo a resolver dudas, que los niños te cuenten su día a dia, quitas miedos…

Por otro lado hay un lazo más estrecho con las familias que eso se agradece mucho. A mi me gusta más trabajar así,  se trabaja con calidad. No cantidad pero eso ya depende de la filosofía de la empresa.

Yo solo se que trabajando en el agua con mi método  (ludoqua, aprender a nadar jugando) y con este ratio los peques aprenden antes, mejor y más contentos. No lo digo solo yo, lo dice las lista de espera que tenemos y eso que trabajo también los domingos….

Mi mujer y yo llevábamos un tiempo pensando comprar algún tipo de casita infantil para nuestra casa. La verdad es que a nuestra peque le encantan ese tipo de casas cuando vamos al chikipark. 

En nuestro salón tiene “su rincón ” con sus juguetes, así estamos juntos mientras ella juega nosotros leemos,  charlamos…

Para trabajar el juego simbólico va fenomenal además de que se entretiene un montón. Bien en cierto que hay webs donde te enseñan hacer cosas chulas a mano pero no soy habilidoso para eso…

Si eres de ir al parque mucho,  de que tus peques no vean la tele, este es un recurso para jugar en familia 😉

Encontramos en Amazon una castillo plegable a muy buen precio y la verdad que ha dado muy buen resultado. Ella está encantada de tener su castillo en el salón,  con cocina y todo!


Es bastante amplio por dentro y cabe de pie que era algo que queríamos.  Y por el color no desentona mucho en casa jejejeje.

 

Hola hola!

Hoy quiero hablaros de mi forma de enseñar al nadar a los peques.

Hace años que llevo en esta profesión acuática y claro, al principio enseñaba como me enseñaron. Está bien pero a mi no me convencía.

Sería poco después cuando me puse a escribir y creé y registré mi propia metodología: LudoQua, de lúdico y agua, enseñar a nadar jugando.

Se trata de adaptarme a cada peque, no que ellos se adapten a mis clases. Me da igual la edad, que tenga miedo o no, que sea lanzado, tímido… Me adapto e intento sacar lo mejor de cada uno. Me gustan los retos, me da vidilla jeje.

La idea es motivar a los peques y que mejor que jugar. De “enmascarar” la técnica en forma de nuevo ya me encargo yo. La experiencia me dice que funciona, que a las familias les gusta.

Hoy tengo el placer de contar en mi blog con la colaboración de Elena!

Elena Fernández es Musicoterapeuta, Profesora de Música, Licenciada en Derecho, Máster en Dirección de RRHH y actualmente estudiante del Grado en Psicología, además de madre de un niño con autismo gracias al cual se formó y se introdujo en el fascinante mundo de la Musicoterapia.

Tenía curiosidad sobre el tema de musicoterapia y le pregunté si le apetecía escribir unas letras, y aquí las tenéis. Le podéis seguir en twitter aqui: https://twitter.com/elena_jorge

El uso de la Musicoterapia cada vez es más frecuente en distintos ámbitos como el clínico (en hospitales, residencias…), educativo (colegios, guarderías…) y social (programas de integración dirigidos a personas en riesgo de exclusión social…) dirigiéndose tanto a bebés como a niños, adultos y personas mayores con y sin diversidad funcional.

A través de la música y sus elementos (ritmo, melodía, armonía, matices…) podemos trabajar áreas como la cognitiva, la emocional y la conductual empleando herramientas musicoterapéuticas para reforzar, mejorar y potenciar un sinfín de aspectos en función de las necesidades de cada persona y/o grupo tales como el aprendizaje, la atención, la memoria, la imitación, la interacción, la comunicación (lenguaje verbal y no verbal), el control de la impulsividad, la coordinación, la motricidad fina y gruesa, la cohesión grupal, la creatividad, la relajación…

Es fundamental que las sesiones de Musicoterapia sean llevadas a cabo por un profesional titulado quien, tras un período de evaluación, diseñará un programa de intervención personalizado con el fin de que la persona o grupo que reciba las sesiones de Musicoterapia pueda aprovechar al máximo sus beneficios y generalizarlos a otros ámbitos de su vida.

Algunos ejemplos prácticos:

Campanillas de colores de “do” a “do”: adaptándonos a las características de cada persona o grupo trabajaremos los colores, la estimulación musical, la discriminación de sonidos, la motricidad, aprenderemos la escala musical, haremos improvisaciones, juegos musicales respetando turnos, tocaremos e imitaremos melodías…  

Series de instrumentos con apoyo visual de pictogramas: podemos trabajar y mejorar la atención, la función ejecutiva, el desarrollo del pensamiento, la motricidad…

Relajación: con música tranquila podemos crear un ambiente muy agradable utilizando también luces de colores, pañuelos, pompas, plumas…

 

 

Muchas gracias Paco, por tu gran labor y por haberme invitado a participar en tu interesante blog.

 

 

En verano y antes del verano se ofrecen en muchos sitios cursillos intensivos de natación.  Pero, qué aprenden realmente en estos cursos?

Los peques van a aprender lo que son capaces de aprender. Me explico, cada peque tiene su evolución y no por meter más contenidos van a aprender más.  Aprenderá lo que por su desarrollo psicomotor sea capaz. Para ello es interesante saber qué son capaces de aprender para saber hasta donde llegar.

  • Grupos de bebes de 18 a 36 meses. Se trabajará la adaptación al medio acuático. Se pueden trabajar habilidades como: desplazamiento autónomo con material,  trabajo motor de extremidades, trabajo respiratorio, ejercicios sencillos grupales, pérdida de miedo al agua, inmersiones, comienzo al desplazamiento sin material, coordinación y ejercicios de propiocepción.
  • Grupos de 3 a 5 años. Se trabaja sobre todo la pérdida de miedo al agua, desplazamiento autónomo con material, inició al estilo crol sin material.  Juegos de coordinación y propiocepcion.
  • Grupos de 5 a 8 años. Normalmente son peques que ya nadan unos pocos metros. En estos cursos comenzamos a aprender la técnica correcta de natación con la respiración y coordinación.  También emperamos a practicar el estilo espalda.

Espero que os haya servido de ayuda 😉

¡Buenas tardes!

Hoy quiero hablaros sobre un tema que vengo rumiando…. es en cuanto a natación y los niños por grupo.

¿Cuántos niños por grupo creéis que es el óptimo para que aprendan a nadar bien?

Aquí hay un tema importante y predominante: money. Hay cursos que son bastante baratos pero a costa de poner 8 o 10 niños por grupo. Creo que, como en toda empresa, el dinero es importante, pero también me parece fundamental que los peques aprendan a nadar sin miedos, en confianza con su profesor, que sea algo divertido y motivador, sin pasar frío.

Es cierto que si son grupos de niños mayores en mi opinión se pueden poner bastantes por grupo porque ya saben desplazarse por el agua y prácticamente van solos y el profesor va dando instrucciones para mejorar la técnica y estilo.

Pero cuando se trata de niños de 3 a 5 años, creo que poner grupos de 8 o más es temerario y contraproducente para el buen desarrollo de las sesiones de natación. Lo suyo es que el dinero que invierten los papás se aproveche, y claro, con grupos tan numerosos al final hay que trabajar de 2 en dos y los demás niños al bordillo a esperar su turno. A mí personalmente ese sistema no me gusta. Prefiero tener grupos más reducidos y que los peques aprovechen toda la clase de principio a fin. Evidentemente serán clases algo más caras, pero no pasan frío y están todo el rato haciendo ejercicio en el agua, y además hay más conexión con el profesor, se puede hablar más, tratar miedos, inquietudes…..

¿Vosotros que opináis?

El otro día navegando por Twitter descubrí un proyecto que me gustó mucho desde el principio. 

El caso es que fue un cúmulo de circunstancias : me pidieron una consulta sobre paralisis cerebral y material de piscinas, aprovechė y cree un post por si así ayudaba a más gente con dudas. Una mama me contestó por Twitter que ellos utilizaban los brazos 😉

Entré en su perfil y descubrí que esta mama tiene un proyecto solidario de tazas para sufragar gastos de terapia de su peque con paralisis cerebral.  Al momento compré 2 tazas y me puse en contacto con ella para ofrecerle mi web y darle más visibilidad. Es por ello que hoy escribo esto.

Hoy o mañana llegarán mis tazas, les sacaré foto y os las enseñaré.

Espero que compartáis su web y que la pequeña Alicia siga tan valiente con sus terapias.

Aquí os dejo algo de información de su web:

¿Para qué vendemos tazas solidarias?

Alicia es mi niña, actualmente tiene dos años y siete meses y tiene parálisis cerebral severa a consecuencia de un incidente después del parto.

Desde que nació fuimos conscientes de que su única tabla de salvación eran las terapias, para poder paliar en la medida de lo posible, las secuelas de la parálisis.

Para sufragar todas esas terapias nos hemos volcado en varias iniciativas, una de ellas es este bonito proyecto de Tazas Solidarias. Puedes ver todas las terapias que hace Alicia pinchando aquí.

Gracias a sus terapias, Alicia está consiguiendo grandes avances. El último de ellos fue conseguir la postura de gateo y sentarse.

¡Ayuda! Qué le pongo a mi hijo en la piscina para bañarnos con seguridad

Ya llega el verano, ya llega la fruta…. Y ya llegan las dudas de las mamás y papás, tíos, tías, abuelos, amigos, conocidos, blogueros y un largo etcétera sobre un tema recurrente: LOS NIÑOS Y LA PISCINA

Y es que no es un tema para tomarlo a risa, es un tema serio por las graves consecuencias que puede llegar a acarrear. Y es que no os voy a hablar de estadísticas, porque está claro que al que le toca su estadística es el 100% y le va a importar un pepino la estadística general. Esto es así.

Como os decía, llegando esta temporada, yo como otros profesionales recibimos dudas sobre seguridad en piscinas, y sobre todo sobre cómo proteger a nuestros hijos para evitar un ahogamiento. Me preguntáis sobre todo qué es mejor, que si flotadores, que si manguitos, que si he leído por ahí que esto sí, que aquello no…

Una cosa tengo bien clara y me gustaría que os quedase clara también a vosotros: las mamás y papás sois quien mejor conocéis a vuestros hijos. Ocurre que gente de cierta fama escribe (como yo, pero no soy famoso) es sus blogs, redes sociales sobre productos. Eso está muy bien pero no debemos creerlos siempre a pies juntillas. Por eso voy a intentar tener cuidado y daros mi opinión sobre diferentes productos del mercado que os pueden ayudar a resolver vuestras dudas, pero nunca os diré lo que tenéis que hacer; esa es una decisión que sólo vosotros podéis tomar. Podéis tratarme como un asesor acuático 😉

Hay muchísimos productos en el mercado así que voy a hablaros de los más conocidos ( o eso creo yo ); cualquier duda, crítica constructiva o cualquier cosa que necesites puedes escribirme que estaré encantado (pakinen.sanchez@gmail.com).

Vamos al lío. ¿Qué es lo mejor? Lo mejor siempre es la PREVENCIÓN, suena a tópico pero después de más de 10 años en esto creedme que es así. Ya me he tirado varias veces a la piscina a salvar niños que “supuestamente” estaban seguros. Lo más seguro es que estén con vosotros. Tú conoces a tu hijo, tú sabes hasta qué punto le vas a permitir libertad. Si es un niño muy movido lo ideal es acotar una “zona de juego” de tal forma que en caso de accidente siempre esté a tu vista (ojo que los socorristas también se despistan!). Realmente todos estos elementos de flotación el peligro no viene por el material en sí, si no por creer que con ese material es suficiente y no hay que vigilarlos. El problema viene al ver niños muy pequeños con manguitos o flotador SÓLOS en la piscina. El problema no es el manguito, el problema es la falta de atención al menor en un medio divertido pero peligroso.

Después de saber que lo mejor es estar contigo vamos a diseccionar el tema aún más. ¿Estamos hablando de aprender a nadar o de disfrutar del agua en familia? Una cosa es el material que utilizamos los profes para enseñar a nadar y otra cosa son los ELEMENTOS DE FLOTACIÓN del mercado. También me preguntan sobre todo las mamás al acabar la natación en junio: “si le pongo manguitos en verano no irá para atrás?” Por supuesto que no, los niños tienen bien claro cuando están “en clase de natación” a cuando están con los papás en la piscina. Yo no uso manguitos en mis clases de natación pero eso no es óbice para que tú no los uses con tus hijos y te lo pases bomba. Yo con mi hija le pongo un cinturón de flotación y nos lo pasamos bomba (2 años).

Voy a explicaros desde mi punto de vista los beneficios de cada elemento de flotación / juego. También os animo a que cuando leáis un artículo, reviséis QUÉN LO ESCRIBE, y cotilleéis un poco sobre quién es, por qué escribe así, etc. Si de verdad os da confianza, adelante, pero no creáis lo primero que leáis, ni incluso a mí, os invito a cotillearme 😉 (Paco Sánchez Aguilar en Pamplona, trabajo en OnFitness)

  • Claleco flotador. Lo primero es saber si está homologado por la CE y cumple normativa EN. Tiene gran poder de flotación pero no es inmune a golpes de otros niños ni caídas en el suelo que puedan dejar inconsciente. Muy útil si tu hijo no se maneja muy bien en el agua o tiene inseguridad. Procura si ocurre esto bañarte con él en una zona tranquila con algún juguete y ve poco a poco. No le digas cosas como “venga tírate que con eso flotas”, “no seas miedica que con eso flotas!”. El miedo no es algo racional, dale su tiempo y verás cómo va todo como la seda. Ideal también si eres madre de dos y quieres jugar con ellos en el agua. Flotan, pero no les quites nunca el ojo de encima porque aunque lleven buenos cierres los niños ya sabemos que son grandes Houdinis. Por contra puede haber niños que requieran estar más sueltos y puede que les agobie. Tiene de bueno que deja libre las manos y no lleva excesivo aparataje en extremidades.
  • Manguitos. Está servida la controversia. Yo no recomendaría los típicos inflables de una cámara que puedes coger en tiendas que todos sabemos. Son fácilmente extraíbles con el riesgo que conlleva y se pinchan, además que las costuras hacen rozaduras. Si te decides por manguitos, procura comprar los del tamaño de tu hijo. Hay unos de la marca Delphin que no se pinchan y se pueden acoplar varios discos para flotar más o menos. No es muy útil para aprender a nadar pero sí que ayuda a que el niño se desenvuelva en el agua, empiece a tener autonomía, quitar el miedo… que son elementos clave a la hora de aprender a nadar. Además de manguito, se puede usar de disco flotador, frisbi, elemento de juego en el agua… sí, el precio puede parecer alto, pero el material de calidad es lo que tiene, que no vale 5 euros el pack. Para flotar, aprender a hacer burbujas, meter la cabeza, jugar, patalear, hacer ejercicios de propiocepción… sí, es útil y se puede trabajar con él bien. Eso sí, me repito, nunca lo pierdas de vista, un niño es un niño, lleve lo que lleve.
  • Swimtrainer o flotador entrenador. Diseñados según el fabricante para ofrecer una postura óptima para la práctica de la natación. Un poco aparatoso pero la verdad que tiene un buen cierre de seguridad que no está al alcance del peque, es buen elemento de flotación, ofrece practicidad a la hora de realizar juegos en el agua y tienen varios modelos en función del peso, lo cual permite una evolución. Se puede usar desde bebés. Os recomiendo este flotador pero también tenerlos en brazos cuando son muy peques, piel con piel también en la piscina; ofrecer la seguridad de los brazos, el calor.
  • Churros. Ideales sobre todo en natación porque es muy versátil y nos permite a los profes trabajar con seguridad con varios niños y además nos permite utilizarlo para la técnica de varios estilos de natación. Para las familias también es muy útil como elemento lúdico.

Entonces… ¿qué elijo?

Es muy sencillo, que tu hijo pruebe lo que más le guste, que disfrute del agua, olvídate de que aprenda a nadar. Todos los niños aprenden a nadar, pero sobre todo aprenden antes cuando vienen a clase felices, motivados, contentos. Elije lo que quieras sabiendo que no debes apartarte de su vista, que a veces es cansado estar tooooda la tarde con ellos en el agua, pero que ningún elemento te va a garantizar un 100% en el agua. También has de saber que los niños no gritan en el agua, se produce una MUERTE SILENCIOSA (su cerebro sólo puede pensar en respirar y no es capaz de pedir ayuda). Que elijes chaleco porque lo ves mejor, adelante, que manguitos, perfecto. Pero estate con él, juega disfruta, déjale experimentar. Si se quiere quitar el material, déjalo que lo haga delante de ti, si lo toma como un juego lo hará cuando no mires.

En definitiva, no existe la panacea, pero sí existen las familias responsables que eligen el material que creen mejor a sabiendas que puede ocurrir un imprevisto (igual que en casa, en el parque…) pero que si estás pendiente ese imprevisto sólo queda en susto.

 

Hola!

Ya que ha llegado el veranito, hay personas que me realizan consultas relativas a natación, piscinas, seguridad,….

Me parece interesante compartir vuestras dudas y mis respuestas porque así quizás pueda ayudar a resolver las dudas de más personas. Evidentemente no pondré ni nombres, ni datos de ubicación, ni fotos de menores, etc.

Me pregunta una persona que tiene una hija con parálisis cerebral, qué material es más adecuado para la playa, piscina….

“En primer lugar sería bueno saber qué tipo de parálisis cerebral es, pero a grandes rasgos tampoco influye demasiado.
Cada niño es un mundo, cada uno es diferente (tenga una enfermedad o no), así que no hay un material “idóneo” para la playa, piscina…. lo mismo que hay niños que no les gustan los manguitos, que tenga parálisis cerebral no quiere decir que ella misma no tenga sus propios gustos, que le de miedo algo, que le guste otra cosa…. esto es una noticia muy buena, ya que al tener un montón de elementos de flotación en el mercado nos permite que el niño elija el que más le guste, se encuentre más cómodo….
Sin duda el contacto humano, los brazos de mama son lo mejor. Puede ponerle el material que vea que mejor se apaña, que más cómodas se encuentren las dos, que se trate que madre e hija disfruten del agua. Hay que tener en cuenta a la hora de elegir material: si es capaz de realizar movimiento en el agua (podríamos manejarnos bien con churro, manguitos), si tiene muchas dificultades de movimiento podríamos elegir como bien hace el chaleco (con cuidado de los de plástico y las malas costuras, que estén homologados…).
Se trata de estimular varios aspectos en el agua: respiración, nivel de tono muscular, flexión de extremidades, elasticidad, control de equilibrio, miedos, relajación…. dependiendo de lo que vayamos a trabajar nos irá bien un material u otro. Incluso muchas veces podemos introducirle en el agua con material y quitarlo poco a poco, trabajar con los brazos (abrazos, caricias, cambios de posición…) también depende si quieres trabajar piernas o brazos, giros, avance en el agua, etc.
En definitiva, si esta niña fuera mi hija o mi alumna trabajaría igual igual que con otro alumno de la escuela de natación, potenciando su respiración, su posición, su equilibrio, flotación… sólo que al tener parálisis cerebral incidiría más en equilibrio, control de su cuerpo en el agua, más repetición de ejercicios y estimularía más a nivel motor. Por lo demás, puede utilizar cualquier material, porque no deja de ser una niña. Ser feliz en el agua es muy importante para toda la familia. Si la niña disfruta no importa que material lleve en ese momento. La mamá es quien mejor conoce a su niña, con lo cual hay que ser buen observador y ver qué elemento de flotación le va mejor en cada momento (estado de animo, ganas de bañarse, evolución en el agua…).
 
Si tuviera que elegir un material para trabajar todos los aspectos que el agua nos permite sería un churro (que es muy versatil, te permite flotación, ponerle boca abajo, ponerle en posición de flotador, debajo de un brazo, ….) aunque también es fenomenal usar chalecos con flotación negativa (que no se voltean y el niño queda boca abajo) para que tenga sensación de libertad en el agua.
Evidentemente si apenas flota pues no le pondría solo manguitos. También es bueno trabajar con material cada lado del cuerpo por separado (un brazo con manguitos y otro se le ayuda en brazos para que note el desequilibrio, flotación boca arriba dando un abrazo…)
También hay que evitar sobreestimular, si ponemos material evitar que haya mucho ruido, si trabajamos flotación que haya calma, si trabajamos aspectos lúdicos no importa que haya ruido… es decir estimular de poco en poco.”
Espero que os haya servido de ayuda, cualquier duda no dudes en ponerte en contacto conmigo, te ayudaré encantado.

Hoy quiero hablaros del porteo.

Cuando hace dos años tuvimos a la peque nos pilló de novatos, sabíamos cosillas que nos habían contado, y otras que habíamos leído. Pero de porteo la verdad no sabíamos apenas.

Al poco de nacer descubrimos que colechar era muy beneficioso para todos: la mamá no tenia que levantarse no hacer esfuerzos debido a la cesárea, la peque dormía muy bien y comía a demanda y yo como papá estaba tranquilo al oírla respirar plácidamente.

La peque tuvo cólicos que no sabían decirnos por qué. La verdad que es muy angustioso verla llorar y no poder consolarla.

Probamos coliquin y homeopatía pero nada. Al poco una amiga nos regaló un pañuelo de porteo y… voila! magia!!! Desde entonces, quizás por la postura de ranita o yo que se, se acabaron los llantos, podíamos pasear tranquilos (sobretodo la peque), y además, portear es lo mejor que hemos hecho en la vida. La peque se siente segura y es una pasada para los papás llevarla encima.

Claro, nos decían algunos que si se iba a acostumbrar, que si la estábamos malcriando…. Ni caso hicimos. Ahora ya tiene dos años, está súper maja, tiene autonomía, está segura, confía en nosotros.

En breve nacerá otro peque y portearemos desde el minuto cero. Sobra decir que ya somos expertos jejeje, tenemos ya pañuelo de porteo, mochila par más peso y la redecilla esa que se pone de medio lado.

Nos vemos!

Buenas tardes!

Hoy quiero hablaros sobre la última adquision en nuestra casa: piscina plegable!

Pues sí, llevábamos ya un tiempo pensando qué hacer, porque tenemos una peque de 2 años pero en junio tendremos otro…. Y claro, hay que esperar que la mamá se recupere para poder bañarse. Por eso nos decidimos a comprar la piscina plegable Nabaiji del Decathlon. 

La verdad que es una gozada, hoy la hemos estrenado en casa. Es plegable, no hay que pasar un montón de rato inflando, no se pincha, es fácil de guardar y transportar. 80 litros, pero para casa con llenarla un poquito suficiente.

Que os parece a vosotros/as?

 

Buenos días!

Pues ya se acabó mayo y en breve comenzaremos el veranito 😉

Ya he acabado la temporada de natación, después de varios meses de trabajo y trabajo (desde septiembre del año pasado). Ocho meses dando natación de lunes a domingo, desde las 4 de la tarde hasta las 9 de la noche. Ya con ganas de un poquito de descanso la verdad jeje.

Si tuviera que hacer un resumen de cómo ha ido la temporada sería el siguiente:

Comenzamos octubre con niños que repetían, pero también ha habido altas nuevas. En general ha ido todo sobre ruedas como cabría esperar. Este año han entrado “varios retos”; varios niños que han venido “rebotados” de otras piscinas porque las familias no consideraban que se les había ofrecido un buen trato a sus hijos y por lo tanto habían cogido miedo al agua. Es cierto, a veces los padres podemos ser exagerados, sobreprotectores, pero otras muchas veces el miedo es real, esos niños realmente venían a la piscina con inseguridad, miedo.

La verdad que a mí los retos me gustan y me motivan y más cuando después de pasar los meses ves cómo evolucionan y cómo aprenden a nadar, sin miedo, con confianza, con seguridad.

Por el camino, a parte de técnica de natación he incluido técnicas de socorrismo infantil, lo cual les da más confianza, otras habilidades acuáticas que seguro que les serán útiles 😉 y además se lo pasan realmente bien practicando técnicas de rescate y socorro; descubren que el agua es divertida pero que NO todo vale, que pueden ocurrir accidentes, imprudencias y por lo tanto, no hay que tenerle miedo pero sí respeto.

Ha acabado el curso y todos han aprendido a nadar, o a desplazarse si eran muy pequeños y aún no tocaba aprender; o quitarse el miedo si era el objetivo. Conclusión: todos han cumplido sus objetivos y me siento muy satisfecho por ello.
Ahora toca junio que hemos organizado cursos intensivos de cara al verano, y después julio y agosto de descanso, para volver en septiembre con las pilas cargadas, aunque no se si descansaré en agosto ya que me están proponiendo clases particulares en piscinas comunitarias….

Si tienes algún problema estaré encantado de escucharte 😉

Nos leemos!

¿Has tenido esa sensación que cuando algo te gusta no te cuesta hacerlo o te cuesta menos?

¿Por qué obligamos a los niños a aprender a nadar?

¿Es necesario aprender a nadar sí o sí?

 

Evidentemente aprender a nadar tiene múltiples beneficios, podríamos hablar de beneficios en el sistema inmune, sistema respiratorio, sistema circulatorio… y un largo etcétera.

Ahora que se acerca el verano, muchas familias apuntan a sus hijos a cursos intensivos de natación para aprender a nadar de cara al verano, para que sepan defenderse, “para que no se ahoguen”. Estamos de acuerdo que es mejor que un peque sepa defenderse en el entorno acuático, yo con mi hija vamos desde los 4 meses a la piscina, y en breve que voy a tener otro peque haremos lo mismo.

Lo que puede que no estemos de acuerdo es en la forma de conseguirlo, no hace falta obligar, ni enseñarles a nadar por las bravas.

Aprender a nadar es un proceso que todos los peques van a conseguirlo, la diferencia es “cómo pasan ese proceso”. Pueden pasarlo realmente mal si les obligamos por las malas, o pueden pasarlo bien si tenemos paciencia, empatía y mucho cariño. Todos los niños van a aprender a nadar, así que, mejor que este proceso lo pasen lo mejor posible, sea divertido.

¿Tu que opinas?

Hola!

Hoy quiero compartiros el proyecto de una amiga de Pamplona. Le he pedido nuevo sea ella quien describa su trabajo que es quien mejor lo conoce. He de decir que yo era reticente a ver “museos y esas cosas” pero también es cierto que (creo) soy de mente abierta y probé, me quedé encantado! Abre tu mente y prueba, explora, no sabes las grandezas que te estás perdiendo y Pilar te va a ayudar a conocer 😉

Paco. Conocí a mi amigo Paco en un ambiente sosegado, grato para la conversación serena, reposada. Quizás por eso la amistad perdura, porque se asentó en buena tierra.
Luego, sus obligaciones profesionales y familiares, las mías, también, nos han llevado por distintos caminos, pero eso no ha impedido mantener el contacto. Con mas o menos distancia en el tiempo, pero siempre cordial y con el matiz de reencuentro.
Paco y yo tenemos cosas en común, quizás la principal sea quitar miedos. Él quita el miedo al agua y yo quito el miedo a los museos , a los museos, y a mas cosas. Si, dirijo patrimonioparajovenes.com un proyecto que tiene como fin difundir el arte y el patrimonio cultural entre los jóvenes. Sobre todo entre aquellos que dicen a mi no me interesan “las piedras” , los que desconfían y pregunta, pero ¿quien va? O piensan por dentro : “Menuda chapa me van a meter’ . Eso, sobre todo va dirigido a esos. Y a los que les gusta el arte, también.
Tenemos distintas actividades:
Salidas para visitar algún lugar. Esas visitas son generalmente cortas, por la mañana o por la tarde de un sábado. Y casi siempre nos salimos de los recorridos turísticos habituales o mas comunes.

Talleres de fotografía, impartidos por profesionales.

Cenas coloquio. Son cenas frías, informales. En la primera parte , nuestro invitado habla de aquello que le hemos pedido Por ejemplo , ¿Cómo se saca un tesoro del fondo del mar? o muchas otras cuestiones. Os invito a visitar la web, hay muchas fotos y resulta mucho mas ameno verlo hecho que contarlo.
 ¿Quién puede participar en estas actividades? Personas entre los 15 y los 35 años, mas o menos.
¿ Cuanto cuesta participar? Los socios tienen las actividades gratuitas, o con descuentos especiales. (La cuota anual de socio es de 20 euros)
Los no socios pagan habitualmente tres euros cada vez que se inscriben en una actividad. ( 12 en las cenas coloquio).
¿Cómo se financia la asociación ?
Con las cuotas de socios
Con los ingresos por actividad
Con los donativos. Esos donativos, tienen “premio” para los contribuyentes navarros. Dado que Patrimonio para jóvenes tiene un programa propio para Navarra y se enmarca dentro de los proyectos culturales de La Ley de Mecenazgo Cultural Navarra, quien nos ayuda, desgrava hasta un 80%. Os invito a informaros sobre este punto, aquí: http://culturanavarra.es/es/patrimonio-para-jovenes

¿Quiénes somos las personas que estamos al frente de Patrimonio para jóvenes? Otra vez os remito a la web patrimonioparajovenes.com ahí podéis acceder al apartado “Quiénes somos”.

Para contactar, tenéis también el apartado “ contacta” en patrimonioparajovenes.com

No ocupo mas espacio . Gracias otra vez a Paco Sánchez Aguilar por invitarme a este rato con sus lectores. Y gracias a los que me habéis leído y muchas mas gracias si navegáis un poquito por mi web.

Y es que dicen que la natación es uno de los deportes más completos que existen, con bajo impacto, quema buena cantidad de calorías, se puede trabajar fuerza, resistencia….

Es un deporte que no tiene edad, lo practican niños, adultos, abuelitos/as, mamas, papas…

Pero es que todo esto va más allá. La natación o más bien la práctica en el agua es mucho más que un deporte, es terapia, es diversión, es rehabilitación, es juego, es familia. Ya desde bebés se puede empezar a practicar (no van a aprender a nadar, hablamos de estimulación acuática), después de niño continúa el aprendizaje.

¿Que estás tenso? Unos larguitos en la piscina y te dejarán como la seda. Te relajará, harás deporte, te sentirás bien contigo mismo.

Es diversión porque el agua es un medio super divertido, muy variado, nunca aburre. Deja el móvil o la tablet y dache un chapuzón en familia 😉

También no sirve para trabajar con personas con autismo, parálisis cerebral, dispacitados, y un sinfín de oportunidades.

¿Te animas?

Que si, que hay ciclistas que son unos capullos, pero ellos no tienen chasis, ni van a 100%, ni se merecen ser atropellados.
Aunque no te gusten los ciclistas o ni siquiera el deporte, respeta metro y medio o más, frena, apartarte, respeta.

No es cuestión de quién tiene la razón, no es cuestión de si el conductor o el ciclista es un capullo, es cuestión de respeto, de que el coche mata, que es una máquina que a veces no podemos controlar.

Es cuestión que esos ciclistas que les gusta el deporte, tienen vida, familia, sueños, y no se merecen por nada del mundo ser atropellados. Como ninguna persona.

Tampoco el conductor se merece que un ciclista se interponga en su camino o que le haga hacer un volantazo. Pero el ciclista es vulnerable y en pocos segundos todo se puede acabar.

Respeta, metro y medio o más, frena, esquiva.

Porque no se me ocurre otra forma de enseñar a nadar a los peques, porque siempre hay que mostrar cariño y respeto.

Jugar no tiene que ser exclusivo del parque o de casa, porque se puede enseñar a nadar jugando. 

Porque yo elegí esta profesión porque me gusta estar en el agua, me gusta el deporte y la docencia, porque cuando en pocos meses ya se ve el progreso de los peques me llena de alegría.

No todo es el dinero, ver que vienen felices a natación es para mi un orgullo como de tío, porque los respeto, les abrazo, les enseño como si fueran mis hijos.

Porque se lo merecen.