Hola a todos!

Hoy quiero enseñaros un material de natación que utilizo mucho en mis clases y me va fenomenal.  Seguro que también puede serviros!

Desde mi punto de vista hay dos aspectos fundamentales en el aprendizaje de la natación :

  1. Motivación : que los peques vengan contentos
  2. Posición en el agua y desplazamiento

Para conseguir estas dos cosas a la vez en mis clases uso “coches de agua”. Es muy sencillo, con un aro y un churro se hace fácilmente! 

La idea es que lo sujeten por el volante con las manitas y conduzcan por el agua. Este material favorece el pataleo, la posición en el agua, los primeros desplazamientos. Y es que antes de aprender a nadar los peques tienen que aprender a moverse por el agua, moverse seguros, contentos.

Una vez que ya tienen autonomía podéis quitar el aro y después ya el aro y churro y comenzar sin nada 🙂

Qué os parece?

A mi me funciona fenomenal! A ver si diseño algo más “bonito”….

Es el estilo considerado como el más rápido en natación, no hay más que
comparar las marcas en competición con las mismas distancias. Las
características del crol son básicamente 3:
1. Acción de las piernas: las piernas en estilo crol tiene una doble
función; propulsora por una parte y equilibradora por otra. El
movimiento es alternativo, donde se diferencian la fase
ascendente y la fase descendente. Los movimientos se centran
en flexo-extensiones de las articulaciones de cadera, rodilla y
tobillo. Los tobillos juegan un papel fundamental y deben estar
relajados (efecto aleta).
2. Acción de los brazos: nos encontramos con un movimiento
alternativo en donde se pueden diferenciar dos fases: fase
acuática y fase aérea. La fase acuática es de propulsión y la aérea
es una fase meramente de recobro.
3. La respiración: suele ser el punto problemático en el aprendizaje
debido al aprendizaje de la coordinación de la respiración con la
acción de los brazos. El momento inspiratorio se realiza de forma
lateral y coincidiendo con la primera parte de la fase de recobro
de un brazo.

Buhita, una de las integrantes de los Pijamask tiene otros super poderes.

Adivináis cuales? Me ayuda en la piscina a quitar el miedo al agua de los peques.

Cuando un peque viene a natación y tiene miedo, puede ser por:

  • una mala experiencia previa
  • desconocimiento
  • miedo porque la piscina es grande
  • no sabe que se va a hacer
  • el agua puede estar fría
  • no está con los papas….
  • mil cosas más

En cualquier caso, tener miedo al agua:

  • no es algo malo
  • no es motivo de burla
  • no es ser menos
  • no tiene edad (hay niños de 3, 6 o adultos con miedo)
  • es fácil ponerle solución

Con ella jugamos mucho, le damos muchos paseos en barco (tabla de natacion), la llevamos a la playa (de lado a lado de la piscina), nos enseña a bucear,  a soplar burbujas y muchas cosas más.

La verdad es una buena compi 🙂

 

Hoy voy a escribir un post en dos 🙂

En este primero vamos a ver el por qué del miedo al agua y las situaciones más comunes desde mi experiencia que generan este miedo.

En el siguiente post explicaré como tratar esas situaciones. Vamos allá!

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

En el siguiente post os explicaré cómo ponerle solución. Nos leemos?

– Deja que tu hijo elija el material que quiere usar contigo para jugar. Si no quiere material no te preocupes. Si no sabe nadar, se aferrará a ti, y, poco a poco, por su ganas de jugar (date tiempo, es un niño y tarde o temprano querrá jugar) él mismo querrá soltarse y tener más autonomía. 
– Si tu hijo quiere tirarse al agua, déjale que lo haga cuando tú estés mirando, no se lo prohíbas cuando estés presente, ya que lo tomará como un juego y se lanzará cuando te despistes: es mejor que pruebe experiencias contigo delante para evitar accidentes.
– Si tiene miedo, escoge un lugar tranquilo y que no le cubra el agua. Olvídate de que aprenda a nadar ese día, ¡juega con él! Haz de ese momento, un momento de juego increíble, aunque sólo le llegue el agua a los tobillos.
– Si consigues que esté a gusto, poco a poco podrá cubrirle un poco más el agua. Si tienes paciencia, cogerá confianza y autonomía en el agua, y llegará a ver que es un lugar divertido.
– Si, por el contrario, lo que quiere es material, no te empeñes en que se meta al agua sin nada. En clases de natación nos es muy apropiado a los monitores que un niño quiera entrar al agua, aunque sea con material. Ellos no lo saben, y vosotros seguramente tampoco, pero con material propiciamos una buena posición del cuerpo en el agua (hidrodinámica).

Qué son las oportunidades?

Y no me estoy refiriendo a las ofertas del supermercado.

Podríamos decir que la oportunidad es el momento para poder aprender algo. “He tenido la oportunidad “, es decir he tenido un momento para aprender algo.

Es evidente que a más momentos u oportunidades,  más cosas puedo aprender.

El sistema de oportunidades se basa en ofrecer “muchos momentos ” para el aprendizaje, da igual de lo que sea. Dale a un niño momentos para aprender algo y lo conseguirá.

Si hablamos de natación,  vamos a hablar de muchos momentos acuáticos para que aprenda. No podemos pretender que explicando una vez y haciendo un ejercicio va a aprender.

Es por ello que me gusta enseñar jugando. Jugando están motivados y se ofrecen muchos “momentos”, que se repiten y permiten al alumno adquirir grandes capacidades. Es así de sencillo,  ofrecer oportunidades y acompañarles en el proceso, con calma, con cariño. A base de ofrecer y de repetir pulimos la técnica.

Es por eso que todos pueden aprender de forma divertida,  solo hay que ofrecer oportunidades.

¿Tú qué opinas? ¿Crees que para aprender a nadar es necesario nadar y nadar y nadar hasta quedar agotado?

Hay una filosofía de las que dicen: venga tu dale, otro largo, otro, otro, que al final te saldrá bien.

Yo soy de los que piensa que si nadas mal muchos largos, aprendes mal y encima te cansas, e incluso te puedes lesionar.

Prefiero hacer las cosas poco a poco con calma, explicando bien los ejercicios a ejecutar. 

Otra cosa diferente es que una vez que ya sabemos nadar, deberemos hacer metros para mejorar tiempo, pulir una técnica perfecta, competir, etc… Pero para aprender a nadar de forma básica y sencilla no es necesario desde mi punto de vista hacer gran cantidad de metros.

Donde trabajo como profesor de natación, trabajo con todo tipo de público, y uno de ellos es gente adulta que no sabe nadar; unos nada de nada, y otros se defienden más o menos pero se cansan, se agotan, no tienen capacidad…. y no se sienten seguros de practicar por su cuenta. En cualquier de los casos trabajo con ellos con una técnica de SENSACIONES. Esta técnica se basa es que tú mismo te notes deslizar, que notes si lo haces bien o mal, al margen de las correcciones oportunas que se hacen in situ.

Otra cosa que me gusta mucho es estar dentro del agua con mis alumnos, y me da igual que sean niños o adultos; se aprende también imitando, todos a la misma altura y nivel.

Es por ello que después de mucho tiempo he lanzado un curso virtual que lo llamo “50 ejercicios para aprender a nadar” donde he recopilado los mejores ejercicios a mi entender para aprender a nadar.

En el curso están los 50 vídeos de los 50 ejercicios con sus 50 explicaciones; vamos, muy completo a mi entender. La forma de proceder es muy sencilla, ves como se hace el 1, si te sale bien pasas al 2. Cuando seas capaz de ejecutar el 50 ya sabrás defenderte en el agua como un pez 😉