Hola!

Ya que ha llegado el veranito, hay personas que me realizan consultas relativas a natación, piscinas, seguridad,….

Me parece interesante compartir vuestras dudas y mis respuestas porque así quizás pueda ayudar a resolver las dudas de más personas. Evidentemente no pondré ni nombres, ni datos de ubicación, ni fotos de menores, etc.

Me pregunta una persona que tiene una hija con parálisis cerebral, qué material es más adecuado para la playa, piscina….

“En primer lugar sería bueno saber qué tipo de parálisis cerebral es, pero a grandes rasgos tampoco influye demasiado.
Cada niño es un mundo, cada uno es diferente (tenga una enfermedad o no), así que no hay un material “idóneo” para la playa, piscina…. lo mismo que hay niños que no les gustan los manguitos, que tenga parálisis cerebral no quiere decir que ella misma no tenga sus propios gustos, que le de miedo algo, que le guste otra cosa…. esto es una noticia muy buena, ya que al tener un montón de elementos de flotación en el mercado nos permite que el niño elija el que más le guste, se encuentre más cómodo….
Sin duda el contacto humano, los brazos de mama son lo mejor. Puede ponerle el material que vea que mejor se apaña, que más cómodas se encuentren las dos, que se trate que madre e hija disfruten del agua. Hay que tener en cuenta a la hora de elegir material: si es capaz de realizar movimiento en el agua (podríamos manejarnos bien con churro, manguitos), si tiene muchas dificultades de movimiento podríamos elegir como bien hace el chaleco (con cuidado de los de plástico y las malas costuras, que estén homologados…).
Se trata de estimular varios aspectos en el agua: respiración, nivel de tono muscular, flexión de extremidades, elasticidad, control de equilibrio, miedos, relajación…. dependiendo de lo que vayamos a trabajar nos irá bien un material u otro. Incluso muchas veces podemos introducirle en el agua con material y quitarlo poco a poco, trabajar con los brazos (abrazos, caricias, cambios de posición…) también depende si quieres trabajar piernas o brazos, giros, avance en el agua, etc.
En definitiva, si esta niña fuera mi hija o mi alumna trabajaría igual igual que con otro alumno de la escuela de natación, potenciando su respiración, su posición, su equilibrio, flotación… sólo que al tener parálisis cerebral incidiría más en equilibrio, control de su cuerpo en el agua, más repetición de ejercicios y estimularía más a nivel motor. Por lo demás, puede utilizar cualquier material, porque no deja de ser una niña. Ser feliz en el agua es muy importante para toda la familia. Si la niña disfruta no importa que material lleve en ese momento. La mamá es quien mejor conoce a su niña, con lo cual hay que ser buen observador y ver qué elemento de flotación le va mejor en cada momento (estado de animo, ganas de bañarse, evolución en el agua…).
 
Si tuviera que elegir un material para trabajar todos los aspectos que el agua nos permite sería un churro (que es muy versatil, te permite flotación, ponerle boca abajo, ponerle en posición de flotador, debajo de un brazo, ….) aunque también es fenomenal usar chalecos con flotación negativa (que no se voltean y el niño queda boca abajo) para que tenga sensación de libertad en el agua.
Evidentemente si apenas flota pues no le pondría solo manguitos. También es bueno trabajar con material cada lado del cuerpo por separado (un brazo con manguitos y otro se le ayuda en brazos para que note el desequilibrio, flotación boca arriba dando un abrazo…)
También hay que evitar sobreestimular, si ponemos material evitar que haya mucho ruido, si trabajamos flotación que haya calma, si trabajamos aspectos lúdicos no importa que haya ruido… es decir estimular de poco en poco.”
Espero que os haya servido de ayuda, cualquier duda no dudes en ponerte en contacto conmigo, te ayudaré encantado.