Buenos días!

Hoy voy a explicaros cómo consigo dos aspectos fundamentales en la piscina:

  1. Estar agusto en el agua
  2. Autonomía

Vamos por partes os parece?. Desde mi experiencia es fundamental primeramente estar agusto en el agua, venir contento a las clases de natación,  motivado,  con ganas. Después ya trabajaremos autonomía y demás aspectos (flotación,  giros, desplazamientos….)

Me gano la confianza de los peques jugando con ellos, escuchándoles, abrazandoles. Siempre explico los ejercicios que vamos a a realizar, siempre ofrezco mi ayuda. Y nos es jugar por jugar, cada juego tiene incluido un aspecto acuático a ejecutar.

Una vez que el peque está agusto y confía en mi, paso a realizar ejercicios con churro, en brazos si hace falta. Un ejercicio que me gusta mucho y gusta mucho es hacer “un coche” con un churro y un aro. Favorece la posición de desplazamiento, ayuda al equilibrio, propiocepción e incita al juego.

Y así poco a poco vamos trabajando y nos lo pasamos genial en la piscina!

Buenos días!

Tal como os comentaba el otro día en otro post, hablaba sobre los miedos de los peques al agua en la piscina. Si no lo leíste está aqui.

En ese artículo os comentaba los posibles motivos por los que un peque puede llegar a tener miedo al agua en la piscina, y también os decía que haría otro post para ver cómo se puede solucionar; pues bien, allá vamos! 

Sabiendo todo esto, estamos ya en condiciones de pasar el número 3, y ver que todo no es tan malo,  y que se le puede poner solución (donde yo trabajo en menos de 5 sesiones solucionado)

¿Cómo quitar el miedo al agua?

Lo primero de todo es tener buena comunicación con las familias, que expliquen de dónde (creen) que viene el miedo, si ha sido por mala experiencia en otra piscina, de más pequeño, susto, etc. Una vez sabemos de dónde partimos, comenzamos a trabajar. Hablar con los peques es fundamental: nos sentamos juntos (no necesariamente dentro del agua, en el borde suficiente), hablamos, nos conocemos un poco. Sacamos juguetes que le interesen y poco a poco todo va fluyendo.

Siempre explicaremos qué ejercicio vamos a hacer y así sabemos su opinión. Si nos expresa malestar tenemos que explicarle cómo lo vamos a realizar y hacerle entender que sentir malestar NO es malo, que le vamos a ayudar, vamos a estar a su lado en todo momento. El ejercicio que queremos hacer lo dividimos en 3: empezamos por ejercicio base sencillo, después lo complicamos un poco y finalmente se ejecuta como queremos. Ejemplo: quiero que el peque vaya solo con el churro para trabajar autonomía. Primero le explico, después le llevo el recorrido aupas, con calma, cariño; después aupas y el churro y poco a poco le entrarán ganas de probar él solito/a. Todo esto no tiene por qué ser en el mismo día claro 😉

Nunca forzaremos a realizar ejercicios, trabajaremos la MOTIVACIÓN y el JUEGO.  Seremos simpáticos, cordiales y muy CARIÑOSOS. Al fin y al cabo, SÓLO TIENEN 3 O 4 AÑITOS. Cada peque afortunadamente es diferente, cada uno lleva su ritmo, nunca mediremos a todos por igual: respetaremos la evolución de cada uno.

Pues bien, hasta aquí hemos llegado, espero que os haya quedado claro todo. Cualquier duda me tenéis a vuestra disposición en www.franciscosanchezaguilar.com o pakinen.sanchez@gmail.com

Oferta de cursos online ¡Aprende y disfruta!

¿Quieres convertirte en el monitor de natación que tus alumnos recuerden con cariño con el paso de los años?, ¿quieres disfrutar de momentos inolvidables con tu bebé dentro del agua?

Hoy estás de suerte porque de la mano profesional de Francisco Sánchez y el método LudoQua® descubrirás que hay otra forma de aprender y enseñar a nadar, mucho más lúdica y divertida.

Aprender a nadar no tiene que ser una obligación. Haz que los más peques se diviertan en el agua mientras juegan y hacen deporte. Esto les ayudará a desarrollar mejor su personalidad y autonomía. Incluso ya desde bebés pueden empezar a disfrutar del agua con sus papás y mamás, ¡crearás un momento familiar excepcional!

¿Qué te proponemos?

  • Formación como monitor de natación para bebés.
  • Formación como monitor de natación infantil.
  • Primeros auxilios infantiles.

¿En qué consiste este curso?

  • Basado en la metodología acuática de LudoQua®.
  • LudoQua® es un método de trabajo empírico creado por Francisco Sánchez, experto en actividades acuáticas, y en el que se ha fusionado el carácter lúdico con el agua.
  • En LudoQua® el deporte es divertido y los niños aprenden a nadar jugando.
  • Formación Online con acceso las 24 horas para que realices el curso a tu ritmo.
  • Con tutor personalizado para resolver todas tus dudas.
  • Aprende a través de ejercicios, videotutoriales y un examen final.
  • Consigue tu diploma acreditativo.

Conseguirás

  • Gestionar un curso completo de natación para bebés.
  • Conocer este tipo de grupos, sus características.
  • Aprenderás en qué piscinas se puede impartir este tipo de clases.
  • Aprenderás las capacidades de los bebés según su desarrollo.
  • Serás capaz de impartir clases dinámicas, divertidas.
  • Formación RESPETUOSA con los bebés y las familias.
  • Gestionar un grupo completo de natación infantil (2-14 años).
  • Enseñarles de una forma divertida, diferente a lo establecido.
  • Primeros auxilios.

¿Cómo trabajar la autonomía en el agua con niños pequeños?

OBJETIVO: cierta autonomía de los niños de 2-3 años en el agua.
EJERCICIO LÚDICO 1: jugamos a saltamontes. Los niños se tiran al agua y
los coge el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 2: jugamos a hacer bombas de agua. El niño se tira al
agua de la mano del profesor haciendo una gran bomba.
EJERCICIO LÚDICO 3: realizamos los ejercicios 1 y 2 pero con material
auxiliar. En este caso jugamos al saltamontes nadador y a la bomba boya.
EJERCICIO LÚDICO 4: ya dentro del agua jugamos a cangrejos y los niños
se desplazan por el borde de la piscina agarrados por las manos.
EJERCICIO LÚDICO 5: jugamos a hacer pompas de jabón soplándole al
agua por la boca.
EJERCICIO LÚDICO 6: jugamos a aprender partes del cuerpo mojándolas
por partes: mojamos orejas, barbilla, sacamos pie del agua, etc.
EJERCICIO LÚDICO 7: jugamos a cangrejos con manguitos o material
auxiliar.
EJERCICIO LÚDICO 8: los niños se sueltan del bordillo y jugamos a coches
de carreras ayudados por el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 9: jugamos a rescatar juguetes del agua para liberar las
manos del niño. Si el niño tiene juguetes en las manos evitará abrazar al
monitor y así aumentamos su autonomía.
EJERCICIO LÚDICO 10: sacamos los juguetes de la piscina y ayudamos a los
niños a aprender a salir de la piscina solos.
EJERCICIO LÚDICO 11: jugamos a pescadores. Tiramos juguetes a la
piscina; los niños saltan y con la ayuda del monitor se van a pescar.
Volvemos hacia atrás como cangrejos.
EJERCICIO LÚDICO 12: jugamos al circo. Los niños se tiran al agua y nadan
una pequeña distancia con material auxiliar imitando un animal.
Aprender a nadar jugando: método LudoQua
Dependiendo del animal favorecemos la batida de pies, la brazada, la
respiración, etc.
EXTRA DEL MODELO LÚDICO:
Qué más han aprendido los niños:
– Que los saltamontes saltan
– Como hacer la bomba
– Las boyas flotan
– Aprenden partes del cuerpo
– Aprenden a salir de la piscina
– Aprenden animales de circo
– Se inician en los movimientos básicos de natación (muy básico).

Hoy voy a escribir un post en dos 🙂

En este primero vamos a ver el por qué del miedo al agua y las situaciones más comunes desde mi experiencia que generan este miedo.

En el siguiente post explicaré como tratar esas situaciones. Vamos allá!

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

En el siguiente post os explicaré cómo ponerle solución. Nos leemos?

Para aprender a nadar como en todo,  tiene si miga. No es difícil aprender a nadar, pero sí que necesitarás esfuerzo y persistencia.

El estilo de espalda es parecido al estilo crol, tiene sus parecidos y diferencias.  La diferencia radical es la posición “boca arriba” que a los nuevos aprendices les resulta incómodo : se pierde la noción del espacio, se hunden, desorientan o no son capaces de desplazarse.

Desplazarse por el agua es sencillo: si quiero avanzar hacia adelante tengo que “empujar” el agua hacia atrás;  si quiero nadar hacia atrás tengo que empujar hacia adelante.

Por eso cuando nadamos a espalda es un error empujar el agua bien de forma lateral o empujarla hacia abajo (empujar hacia abajo quiere decir que quiero nadar hacia arriba!)

Aquí os dejo una imagen para que os hagáis una idea 🙂

En la imagen se ve claramente como extiendo el brazo, se “agarra” el agua y se lleva hacia adelante proporcionado desplazamiento. Unido a la acción de pies y giro del tronco tenemos un desplazamiento efectivo en estilo espalda.

En mi opinión, el aprendizaje de la natación no se debe clasificar por
edades, debido a que habrá niños pequeños sin miedo al agua que se
pueda empezar a trabajar con ellos los movimientos típicos de los estilos,
mientras que otros niños mayores necesiten todavía un periodo de
adaptación.

Pero, sin duda, el aprendizaje de conocimientos y desarrollo
tanto motor como psicológico está ligado a la edad. Con esto quiero decir,
que cada etapa de madurez contiene unos tipos de juegos y un tipo de
tratamiento y educación. Por ejemplo, un niño pequeño puede pasarse
horas jugando con unos cubos a llenarlos y vaciarlos, mientras que otro un
poco mayor necesitará otro tipo de juegos y actividades menos sencillos.
También tendremos esto en cuenta a la hora de programar las actividades
acuáticas.
Todo esto parece muy difícil pero, en base, no lo es tanto. En definitiva,
vamos a seleccionar ejercicios de natación y los vamos a disfrazar de
juegos selectos para que la actividad se convierta en lúdica. Vamos a hacer
que los niños vengan contentos a la piscina, y que, aprendan a nadar
mientras juegan. Por ello, es muy importante que el monitor elija
correctamente los juegos acorde a los objetivos.

 Ellos pensarán que “están jugando a…” mientras que lo
que verdaderamente están haciendo es un ejercicio de aprendizaje del
movimiento de brazos de estilo crol.
La imaginación es muy importante, por lo que no nos debe importar
imaginar nuevas situaciones, o cambiarle el nombre a las cosas. Por
ejemplo, es más atractivo llamar “bocadillo” que “pul buoy”. Son cosas
muy sencillas, pero que con los niños funcionan, y debemos establecer el
aprendizaje a su nivel, y ponernos en su piel. Ya tienen bastantes
obligaciones, y según crecen más; vamos a darles un rato divertido y
lúdico, en el que:
– Aprenden a nadar
– Hacen deporte
– Desarrollan sus capacidades y habilidades sociales
– Aprenden nuevos conceptos y situaciones de la vida real

¿Tú qué opinas?

Pues esto ya ha llegado al final. La oposición ya ha llegado, ha pasado y sólo queda esperar los resultados.

Empezaron muchos y poco a poco el número se ha ido reduciendo….

La prueba de natación en la oposiciones como sigue :

Es una prueba puñetera, porque no es nadar a tope y listo, las dos apneas cortan el ritmo, si te comes la corchera te vas fuera, si sacas la cabeza también… es una prurbanización que exige entregarla para sacar un tiempo decente.

Mi alumno estaba en 40 segundos en nado libre sin apnea. Después de 10 sesiones de entrenamiento su marca fue de 35 segundos (en prueba con las 2 apneas).

Mi alumno estaba con sensación agridulce,  porque estaba contento con la marca,  pero al lanzarse se hundió mucho y perdió algún segundo. De ser así habría hecho 33 segundos y subir puntuación. Pero los nervios van ahí en la oposicion.  No obstante supo recuperar bien y lograr buena marca.

Buen tiempo, un 7’5 de nota en esta prueba. Ello contando con los nervios, la presión de grupo,  comentarios…

Ya ha acabado la oposicion y ha aprobado todo, incluso la nata que era su prueba floja. Ahora solo toca esperar si es uno de los 37 mejores y saca plaza….Ya os diré!

Posiblemente salgan más plazas este 2017/18, si necesitas un entrenador específico para prueba puedes hablar conmigo. Te muestro mi metodología y decides.

Sabes cómo se ejecuta la brazada de crol?

Pues seguramente si, la verdad es que no es difícil a nivel básico,  pero la cosa se complica cuando tenemos objetivos,  queremos bajar segundos al cronómetro,  aumentar velocidad….

Es cuando entran en juego ejercicios específicos para ello. 3 de ellos son:

  1. Realizar un recobro aéreo con extensión de brazo
  2. Trabajar la brazada en natación de rescate para ser conscientes
  3. Trabajar la última fase de empuje en la brazada.

Hay muchos más ejercicios pero ya iré poniendo ya… solo deciros que mi alumno de la futura oposición ha bajado de 40 segundos a 31 en 50 metros… Tan solo en 7 sesiones de entrenamiento!

Necesitas ayuda?

Paco : Entrenador y coach de natación.

Buenos días!

Después de publicar varios post sobre natación,  beneficios y mucho más,  me encuentro con mensajes privados y me preguntáis dónde trabajo.

Hoy os lo voy a desvelar públicamente y además os voy a decir cómo se trabaja 😉

Trabajo en Pamplona, en un gimnasio con balneario que se llama Onfitnes,  junto al centro comercial La Morea. El balneario tiene saunas, jacuzzis y todo eso pero además una piscina para practicar natación. Es ideal para enseñar a nadar porque :

  • El agua está templada y los peques no pasan frío
  • Un ambiente muy tranquilo. Olvidate de mil grupos de natación a la vez, barullos….
  • No hay una “fiesta” en el vestuario.
  • Trabajamos con grupos de máximo 2.
  • Trabajo con mi propia metodología que se llama ludoqua,  aprender a nadar jugando.
  • Son clases muy exclusivas,  con mucha comunicación con las familias, con confianza.
  • No forzamos a los peques, les motivamos.

Si no me crees, pide referencias, busca, llama o pregunta.

Nos vemos en el agua!

Hoy quiero hablaros sobre mi trabajo, el mejor trabajo del mundo.

¿Podéis adivinar? ¿Cuál es tu trabajo perfecto? ¿Estás pensando en el dinero?

Desde hace muchos años, y ya tengo 32 tacos, soy profesor de natación, natación de bebés, infantil, adultos… lo que me pongan por delante. Tengo la formación y experiencia apropiada para dar sesiones con calidad, con respeto y divertidas 😉

Y no hablo de que mi trabajo sea el mejor por el dinero (que no me quejo que cobro muy bien), sino porque mi trabajo es “algo más”.

Ver cómo aprenden a nadar peques tan peques, tan chiquitajos. Verlos que no sabían nada y de repente se manejan solos por el agua. Ver como quitan el miedo otros, como vienen muy angustiados y se van contentos a casa. Ver la cara de felicidad de las familias al ver a sus hijos felices. Ver cómo se fomenta el deporte y bueno hábitos. Ver como se puede trabajar mucho en el agua tengas el obstáculo que tengas. Ver como en el agua no hay raza ni condición, es muy chulo.

Mi trabajo es guay porque me permite CONCILIAR mi vida familiar con mis dos soles, pasar mucho tiempo con mi familia y disfrutarlos a tope. Tener buen ambiente con los compañeros y tener un sueldo para vivir.

Sobre todo mi trabajo es el mejor del mundo porque ayudo a los más peques a superarse, a crecer.

 

Hoy quiero haceros dos preguntas: Cuánto creéis que tarda un niño en ahogarse? Sabes cómo pasa?

Este es un post para poner en vuestro conocimiento no para asustar. Un niño tarda muuuy poco en ahogarse,  entre 30 y 60 segundos tan sólo! Lo peor es que son silenciosos….

Aquí os dejo un video con una presentación para mostraroslo mejor. Cualquier duda me tienes a tu disposición en pakinen.sanchez@gmail.com y WhatsApp 637067006 (+34 fuera de España )

Es el título de un post que he visto este mañana en Instagram. El título decía: “¿Nadar como una chica?, atrévete”.

Es evidente que hombres y mujeres somos diferentes, tenemos diferente fisiología, hormonas, pero tenemos que tener claro que ambos debemos tener igualdad en oportunidades, igualdad de trato. El problema también radica no en las palabras en sí, sino en su significado “nadar como una chica”, como si fuera menos, peor, etc…. 

Si fuera así, yo que no tengo una complexión de super atleta “debería” nadar como una chica. Los hombres fisiológicamente sacan mejores marcas en natación en pruebas de potencia y corta distancia, pero en pruebas largas como 1500 metros la cosa cambia y hay tan sólo un 6 por ciento de diferencia. Pero lo cierto es que hombres y mujeres podemos conseguir aquello que nos propongamos, y sino que se lo digan a Mireia Belmonte:

Los cinco récords de Mireia Belmonte (piscina corta)

  1. 200 metros mariposa: 1:59.61 (Qatar, 2014)
  2. 400 metros libre: 3:54.52 (Berlín, 2013)
  3. 800 metros libre: 7:59.34 (Berlín, 2013)
  4. 1.500 libre: 15:19.71 (Sabadell, 2014)
  5. 400 metros estilos: 4:18.94 (Eindhoven, 2017)

Ya me gustaría nadar a mi así. Y sino, te animo a que vayas a la piscina, te cronometres y me avisas, vale?

Para que te hagas una idea de “como nadan las chicas” te pongo un ejemplo: ella hizo 200 metros (equivalente a 8 largos en piscina de 25) en 1:59, pongamos 2 minutos. La mayoría de los “hombres” hacen ese tiempo en 2 o 3 largos a lo sumo.  Así que te animo a nadar como una chica, o mejor dicho, como una gran campeona.

“No te compares con chicos o chicas, no te compares con nadie, tan sólo compárate con tu yo de ayer y sé mejor persona”.

Es una de las frases que siempre digo algo los papas, jugando siempre se aprende mejor y, quede dicho, es más divertido.

Natación no iba a ser menos. Y si, se puede aprender a nadar jugando. Es algo natural de los niños,  jugar. 

Donde trabajo habitualmente puedo ampliar mi metodología de trabajo: ludoqua.  Ludoqua viene de lúdico y agua. Es mi proyecto que con tanta ilusión cree, fue costoso pero al final todo tiene sus resultados.

Toda la técnica de natación necesaria para aprender a nadar esta enmascarada de un juego determinado,  y además adaptado al cada edad y nivel de natación. Si, es un curro, pero funciona super bien con los peques y las familias.

No te lo crees? pregunta por Paco….

Hoy quiero hablaros desde mi punto de vista, de mi experiencia.

He trabajado en varios sitios como profesor de natación y hay bastante disparidad. Por un lado he trabajado en sitios con ratios de 8 peques por grupo. Cuando son grupos de peques de más de 6 años ni tan mal, porque van todos con buena disciplina e incluso ayuda a hacer una clase dinámica.  Pero cuando son peques que empiezan, o tienen 3/4 años  o son peques que vienen con algún miedo  etc, tantos peques por grupo es inviable.

Por otro lado donde trabajo son grupos de máximo 2, cierto es que no son clases baratas, pero si haces la media sale igual. A Muchas familias les compensa porque son clases muy tranquilas, trabajas toda la clase, no los tienes que tener fuera del agua esperando su turno pasando frio. Se aprovecha el 100% de la clase en el agua. Da tiempo a resolver dudas, que los niños te cuenten su día a dia, quitas miedos…

Por otro lado hay un lazo más estrecho con las familias que eso se agradece mucho. A mi me gusta más trabajar así,  se trabaja con calidad. No cantidad pero eso ya depende de la filosofía de la empresa.

Yo solo se que trabajando en el agua con mi método  (ludoqua, aprender a nadar jugando) y con este ratio los peques aprenden antes, mejor y más contentos. No lo digo solo yo, lo dice las lista de espera que tenemos y eso que trabajo también los domingos….

En verano y antes del verano se ofrecen en muchos sitios cursillos intensivos de natación.  Pero, qué aprenden realmente en estos cursos?

Los peques van a aprender lo que son capaces de aprender. Me explico, cada peque tiene su evolución y no por meter más contenidos van a aprender más.  Aprenderá lo que por su desarrollo psicomotor sea capaz. Para ello es interesante saber qué son capaces de aprender para saber hasta donde llegar.

  • Grupos de bebes de 18 a 36 meses. Se trabajará la adaptación al medio acuático. Se pueden trabajar habilidades como: desplazamiento autónomo con material,  trabajo motor de extremidades, trabajo respiratorio, ejercicios sencillos grupales, pérdida de miedo al agua, inmersiones, comienzo al desplazamiento sin material, coordinación y ejercicios de propiocepción.
  • Grupos de 3 a 5 años. Se trabaja sobre todo la pérdida de miedo al agua, desplazamiento autónomo con material, inició al estilo crol sin material.  Juegos de coordinación y propiocepcion.
  • Grupos de 5 a 8 años. Normalmente son peques que ya nadan unos pocos metros. En estos cursos comenzamos a aprender la técnica correcta de natación con la respiración y coordinación.  También emperamos a practicar el estilo espalda.

Espero que os haya servido de ayuda 😉

¡Buenas tardes!

Hoy quiero hablaros sobre un tema que vengo rumiando…. es en cuanto a natación y los niños por grupo.

¿Cuántos niños por grupo creéis que es el óptimo para que aprendan a nadar bien?

Aquí hay un tema importante y predominante: money. Hay cursos que son bastante baratos pero a costa de poner 8 o 10 niños por grupo. Creo que, como en toda empresa, el dinero es importante, pero también me parece fundamental que los peques aprendan a nadar sin miedos, en confianza con su profesor, que sea algo divertido y motivador, sin pasar frío.

Es cierto que si son grupos de niños mayores en mi opinión se pueden poner bastantes por grupo porque ya saben desplazarse por el agua y prácticamente van solos y el profesor va dando instrucciones para mejorar la técnica y estilo.

Pero cuando se trata de niños de 3 a 5 años, creo que poner grupos de 8 o más es temerario y contraproducente para el buen desarrollo de las sesiones de natación. Lo suyo es que el dinero que invierten los papás se aproveche, y claro, con grupos tan numerosos al final hay que trabajar de 2 en dos y los demás niños al bordillo a esperar su turno. A mí personalmente ese sistema no me gusta. Prefiero tener grupos más reducidos y que los peques aprovechen toda la clase de principio a fin. Evidentemente serán clases algo más caras, pero no pasan frío y están todo el rato haciendo ejercicio en el agua, y además hay más conexión con el profesor, se puede hablar más, tratar miedos, inquietudes…..

¿Vosotros que opináis?

¡Ayuda! Qué le pongo a mi hijo en la piscina para bañarnos con seguridad

Ya llega el verano, ya llega la fruta…. Y ya llegan las dudas de las mamás y papás, tíos, tías, abuelos, amigos, conocidos, blogueros y un largo etcétera sobre un tema recurrente: LOS NIÑOS Y LA PISCINA

Y es que no es un tema para tomarlo a risa, es un tema serio por las graves consecuencias que puede llegar a acarrear. Y es que no os voy a hablar de estadísticas, porque está claro que al que le toca su estadística es el 100% y le va a importar un pepino la estadística general. Esto es así.

Como os decía, llegando esta temporada, yo como otros profesionales recibimos dudas sobre seguridad en piscinas, y sobre todo sobre cómo proteger a nuestros hijos para evitar un ahogamiento. Me preguntáis sobre todo qué es mejor, que si flotadores, que si manguitos, que si he leído por ahí que esto sí, que aquello no…

Una cosa tengo bien clara y me gustaría que os quedase clara también a vosotros: las mamás y papás sois quien mejor conocéis a vuestros hijos. Ocurre que gente de cierta fama escribe (como yo, pero no soy famoso) es sus blogs, redes sociales sobre productos. Eso está muy bien pero no debemos creerlos siempre a pies juntillas. Por eso voy a intentar tener cuidado y daros mi opinión sobre diferentes productos del mercado que os pueden ayudar a resolver vuestras dudas, pero nunca os diré lo que tenéis que hacer; esa es una decisión que sólo vosotros podéis tomar. Podéis tratarme como un asesor acuático 😉

Hay muchísimos productos en el mercado así que voy a hablaros de los más conocidos ( o eso creo yo ); cualquier duda, crítica constructiva o cualquier cosa que necesites puedes escribirme que estaré encantado (pakinen.sanchez@gmail.com).

Vamos al lío. ¿Qué es lo mejor? Lo mejor siempre es la PREVENCIÓN, suena a tópico pero después de más de 10 años en esto creedme que es así. Ya me he tirado varias veces a la piscina a salvar niños que “supuestamente” estaban seguros. Lo más seguro es que estén con vosotros. Tú conoces a tu hijo, tú sabes hasta qué punto le vas a permitir libertad. Si es un niño muy movido lo ideal es acotar una “zona de juego” de tal forma que en caso de accidente siempre esté a tu vista (ojo que los socorristas también se despistan!). Realmente todos estos elementos de flotación el peligro no viene por el material en sí, si no por creer que con ese material es suficiente y no hay que vigilarlos. El problema viene al ver niños muy pequeños con manguitos o flotador SÓLOS en la piscina. El problema no es el manguito, el problema es la falta de atención al menor en un medio divertido pero peligroso.

Después de saber que lo mejor es estar contigo vamos a diseccionar el tema aún más. ¿Estamos hablando de aprender a nadar o de disfrutar del agua en familia? Una cosa es el material que utilizamos los profes para enseñar a nadar y otra cosa son los ELEMENTOS DE FLOTACIÓN del mercado. También me preguntan sobre todo las mamás al acabar la natación en junio: “si le pongo manguitos en verano no irá para atrás?” Por supuesto que no, los niños tienen bien claro cuando están “en clase de natación” a cuando están con los papás en la piscina. Yo no uso manguitos en mis clases de natación pero eso no es óbice para que tú no los uses con tus hijos y te lo pases bomba. Yo con mi hija le pongo un cinturón de flotación y nos lo pasamos bomba (2 años).

Voy a explicaros desde mi punto de vista los beneficios de cada elemento de flotación / juego. También os animo a que cuando leáis un artículo, reviséis QUÉN LO ESCRIBE, y cotilleéis un poco sobre quién es, por qué escribe así, etc. Si de verdad os da confianza, adelante, pero no creáis lo primero que leáis, ni incluso a mí, os invito a cotillearme 😉 (Paco Sánchez Aguilar en Pamplona, trabajo en OnFitness)

  • Claleco flotador. Lo primero es saber si está homologado por la CE y cumple normativa EN. Tiene gran poder de flotación pero no es inmune a golpes de otros niños ni caídas en el suelo que puedan dejar inconsciente. Muy útil si tu hijo no se maneja muy bien en el agua o tiene inseguridad. Procura si ocurre esto bañarte con él en una zona tranquila con algún juguete y ve poco a poco. No le digas cosas como “venga tírate que con eso flotas”, “no seas miedica que con eso flotas!”. El miedo no es algo racional, dale su tiempo y verás cómo va todo como la seda. Ideal también si eres madre de dos y quieres jugar con ellos en el agua. Flotan, pero no les quites nunca el ojo de encima porque aunque lleven buenos cierres los niños ya sabemos que son grandes Houdinis. Por contra puede haber niños que requieran estar más sueltos y puede que les agobie. Tiene de bueno que deja libre las manos y no lleva excesivo aparataje en extremidades.
  • Manguitos. Está servida la controversia. Yo no recomendaría los típicos inflables de una cámara que puedes coger en tiendas que todos sabemos. Son fácilmente extraíbles con el riesgo que conlleva y se pinchan, además que las costuras hacen rozaduras. Si te decides por manguitos, procura comprar los del tamaño de tu hijo. Hay unos de la marca Delphin que no se pinchan y se pueden acoplar varios discos para flotar más o menos. No es muy útil para aprender a nadar pero sí que ayuda a que el niño se desenvuelva en el agua, empiece a tener autonomía, quitar el miedo… que son elementos clave a la hora de aprender a nadar. Además de manguito, se puede usar de disco flotador, frisbi, elemento de juego en el agua… sí, el precio puede parecer alto, pero el material de calidad es lo que tiene, que no vale 5 euros el pack. Para flotar, aprender a hacer burbujas, meter la cabeza, jugar, patalear, hacer ejercicios de propiocepción… sí, es útil y se puede trabajar con él bien. Eso sí, me repito, nunca lo pierdas de vista, un niño es un niño, lleve lo que lleve.
  • Swimtrainer o flotador entrenador. Diseñados según el fabricante para ofrecer una postura óptima para la práctica de la natación. Un poco aparatoso pero la verdad que tiene un buen cierre de seguridad que no está al alcance del peque, es buen elemento de flotación, ofrece practicidad a la hora de realizar juegos en el agua y tienen varios modelos en función del peso, lo cual permite una evolución. Se puede usar desde bebés. Os recomiendo este flotador pero también tenerlos en brazos cuando son muy peques, piel con piel también en la piscina; ofrecer la seguridad de los brazos, el calor.
  • Churros. Ideales sobre todo en natación porque es muy versátil y nos permite a los profes trabajar con seguridad con varios niños y además nos permite utilizarlo para la técnica de varios estilos de natación. Para las familias también es muy útil como elemento lúdico.

Entonces… ¿qué elijo?

Es muy sencillo, que tu hijo pruebe lo que más le guste, que disfrute del agua, olvídate de que aprenda a nadar. Todos los niños aprenden a nadar, pero sobre todo aprenden antes cuando vienen a clase felices, motivados, contentos. Elije lo que quieras sabiendo que no debes apartarte de su vista, que a veces es cansado estar tooooda la tarde con ellos en el agua, pero que ningún elemento te va a garantizar un 100% en el agua. También has de saber que los niños no gritan en el agua, se produce una MUERTE SILENCIOSA (su cerebro sólo puede pensar en respirar y no es capaz de pedir ayuda). Que elijes chaleco porque lo ves mejor, adelante, que manguitos, perfecto. Pero estate con él, juega disfruta, déjale experimentar. Si se quiere quitar el material, déjalo que lo haga delante de ti, si lo toma como un juego lo hará cuando no mires.

En definitiva, no existe la panacea, pero sí existen las familias responsables que eligen el material que creen mejor a sabiendas que puede ocurrir un imprevisto (igual que en casa, en el parque…) pero que si estás pendiente ese imprevisto sólo queda en susto.

 

¿Has tenido esa sensación que cuando algo te gusta no te cuesta hacerlo o te cuesta menos?

¿Por qué obligamos a los niños a aprender a nadar?

¿Es necesario aprender a nadar sí o sí?

 

Evidentemente aprender a nadar tiene múltiples beneficios, podríamos hablar de beneficios en el sistema inmune, sistema respiratorio, sistema circulatorio… y un largo etcétera.

Ahora que se acerca el verano, muchas familias apuntan a sus hijos a cursos intensivos de natación para aprender a nadar de cara al verano, para que sepan defenderse, “para que no se ahoguen”. Estamos de acuerdo que es mejor que un peque sepa defenderse en el entorno acuático, yo con mi hija vamos desde los 4 meses a la piscina, y en breve que voy a tener otro peque haremos lo mismo.

Lo que puede que no estemos de acuerdo es en la forma de conseguirlo, no hace falta obligar, ni enseñarles a nadar por las bravas.

Aprender a nadar es un proceso que todos los peques van a conseguirlo, la diferencia es “cómo pasan ese proceso”. Pueden pasarlo realmente mal si les obligamos por las malas, o pueden pasarlo bien si tenemos paciencia, empatía y mucho cariño. Todos los niños van a aprender a nadar, así que, mejor que este proceso lo pasen lo mejor posible, sea divertido.

¿Tu que opinas?

Y es que dicen que la natación es uno de los deportes más completos que existen, con bajo impacto, quema buena cantidad de calorías, se puede trabajar fuerza, resistencia….

Es un deporte que no tiene edad, lo practican niños, adultos, abuelitos/as, mamas, papas…

Pero es que todo esto va más allá. La natación o más bien la práctica en el agua es mucho más que un deporte, es terapia, es diversión, es rehabilitación, es juego, es familia. Ya desde bebés se puede empezar a practicar (no van a aprender a nadar, hablamos de estimulación acuática), después de niño continúa el aprendizaje.

¿Que estás tenso? Unos larguitos en la piscina y te dejarán como la seda. Te relajará, harás deporte, te sentirás bien contigo mismo.

Es diversión porque el agua es un medio super divertido, muy variado, nunca aburre. Deja el móvil o la tablet y dache un chapuzón en familia 😉

También no sirve para trabajar con personas con autismo, parálisis cerebral, dispacitados, y un sinfín de oportunidades.

¿Te animas?

Porque no se me ocurre otra forma de enseñar a nadar a los peques, porque siempre hay que mostrar cariño y respeto.

Jugar no tiene que ser exclusivo del parque o de casa, porque se puede enseñar a nadar jugando. 

Porque yo elegí esta profesión porque me gusta estar en el agua, me gusta el deporte y la docencia, porque cuando en pocos meses ya se ve el progreso de los peques me llena de alegría.

No todo es el dinero, ver que vienen felices a natación es para mi un orgullo como de tío, porque los respeto, les abrazo, les enseño como si fueran mis hijos.

Porque se lo merecen.

Muchas veces no nos ponemos en el lugar de los pequeños cuando vienen a clases de natación y esto hace que las clases no sean 100% satisfactorias

Trabajar la empatía no es fácil. Ocurre que a veces bien porque no creemos oportuno o porque no nos damos cuenta, no nos ponemos en el lugar del niño.

Lo que para nosotros es algo sencillo, nadar, hay niños que les resulta una actividad difícil, que les requiere esfuerzo, les genera angustia, incertidumbre.

Nunca deberemos decir “venga que no pasa nada”, “todos nadan y tú no”, “es que no te esfuerzas”, “no vales para esto”.

Si algo enseñan los ajos de experiencia es que todos aprenden a nadar, en más o menos tiempo, pero todos aprenden, y pueden aprender sin presiones ni angustias.

Solo hay que entender un poquito a los peques, y bajar el pistón y adecuarnos a su handicap.

El miedo al agua no se soluciona tirándolo de golpe, “así aprendí yo cuando era joven”. El miedo al agua se soluciona con cariño, respeto y paciencia.

Incluir juegos en las actividades es una gran opción, y dejar hacer participes a los peques en los juegos, dejarles elegir. No decirles que no pasa nada, sino que comprueben que no pasa nada que sientan seguridad.

Dudas? Con vuestras dudas construimos más post 😉

Una vez superada la etapa de familiarización, los niños ya poseen cierta autonomía y son capaces de moverse por el agua con ayuda de material.

En esta etapa vamos a potenciar esa autonomía para después meternos de lleno en el aprendizaje de los estilos de la natación. Tanto en la etapa de familiarización como en esta etapa de autonomía, realizaremos juegos y ejercicios para potenciar las habilidades de la natación y que a su vez nos van a introducir poco a poco en los estilos. Deberemos elegir cuidadosamente los juegos a realizar en función de los objetivos planteados.

Para conseguir autonomía en el agua, los niños deben dominar la flotación, la respiración y la propulsión, aunque sea de una forma básica o arcaica. Una vez los niños sean autónomos, tendrán seguridad en sí mismos y se sentirán a gusto en el agua; una vez llegados hasta aquí, ya podemos empezar con la siguiente fase.

El modelo lúdico se encuentra presente en casi todas las acciones diarias
y cotidianas de los niños y en algunas de los adultos, aunque
generalmente no nos damos cuenta de ello.

Los niños desde que se
despiertan por la mañana, están deseosos de jugar; toman el desayuno y
quieren jugar con las galletas, la leche, todo lo que les rodea. Después van
al colegio y allí continúan jugando y aprendiendo. Ya por la tarde después
del colegio los niños juegan en casa, en el parque… hasta que se van a
dormir. En definitiva: los niños están continuamente jugando y
aprendiendo, o quizás sería más correcto decir que continuamente están
aprendiendo mientras juegan.
El juego es fundamental en el desarrollo de los niños, como veremos más
adelante. El juego les ayuda a comprender el medio que les rodea. Si un
grupo de niños juega a un determinado juego en el que es necesaria la
adopción de roles, están mezclando elementos imaginativos no reales con
elementos reales. El medio en el que juegan es real aunque imaginen que
es otra cosa diferente, están descubriendo su entorno.
Los pequeños, toman elementos reales en sus juegos, toman situaciones
reales. Están descubriendo la realidad de las cosas, objetos, situaciones
cotidianas, roles, mediante el juego. En fundamental jugar para aprender,
conocer. Por ejemplo: jugar a mamás y papás, jugar a cocineros. Sin duda
en el juego existirán elementos imaginativos pero las situaciones son
reales, muchas veces cotidianas, que los niños están aprendiendo,
repitiendo interiorizando en su educación.
Por lo tanto, ¿por qué no utilizar éste modelo en natación?