En verano y antes del verano se ofrecen en muchos sitios cursillos intensivos de natación.  Pero, qué aprenden realmente en estos cursos?

Los peques van a aprender lo que son capaces de aprender. Me explico, cada peque tiene su evolución y no por meter más contenidos van a aprender más.  Aprenderá lo que por su desarrollo psicomotor sea capaz. Para ello es interesante saber qué son capaces de aprender para saber hasta donde llegar.

  • Grupos de bebes de 18 a 36 meses. Se trabajará la adaptación al medio acuático. Se pueden trabajar habilidades como: desplazamiento autónomo con material,  trabajo motor de extremidades, trabajo respiratorio, ejercicios sencillos grupales, pérdida de miedo al agua, inmersiones, comienzo al desplazamiento sin material, coordinación y ejercicios de propiocepción.
  • Grupos de 3 a 5 años. Se trabaja sobre todo la pérdida de miedo al agua, desplazamiento autónomo con material, inició al estilo crol sin material.  Juegos de coordinación y propiocepcion.
  • Grupos de 5 a 8 años. Normalmente son peques que ya nadan unos pocos metros. En estos cursos comenzamos a aprender la técnica correcta de natación con la respiración y coordinación.  También emperamos a practicar el estilo espalda.

Espero que os haya servido de ayuda 😉

El modelo lúdico se encuentra presente en casi todas las acciones diarias
y cotidianas de los niños y en algunas de los adultos, aunque
generalmente no nos damos cuenta de ello.

Los niños desde que se
despiertan por la mañana, están deseosos de jugar; toman el desayuno y
quieren jugar con las galletas, la leche, todo lo que les rodea. Después van
al colegio y allí continúan jugando y aprendiendo. Ya por la tarde después
del colegio los niños juegan en casa, en el parque… hasta que se van a
dormir. En definitiva: los niños están continuamente jugando y
aprendiendo, o quizás sería más correcto decir que continuamente están
aprendiendo mientras juegan.
El juego es fundamental en el desarrollo de los niños, como veremos más
adelante. El juego les ayuda a comprender el medio que les rodea. Si un
grupo de niños juega a un determinado juego en el que es necesaria la
adopción de roles, están mezclando elementos imaginativos no reales con
elementos reales. El medio en el que juegan es real aunque imaginen que
es otra cosa diferente, están descubriendo su entorno.
Los pequeños, toman elementos reales en sus juegos, toman situaciones
reales. Están descubriendo la realidad de las cosas, objetos, situaciones
cotidianas, roles, mediante el juego. En fundamental jugar para aprender,
conocer. Por ejemplo: jugar a mamás y papás, jugar a cocineros. Sin duda
en el juego existirán elementos imaginativos pero las situaciones son
reales, muchas veces cotidianas, que los niños están aprendiendo,
repitiendo interiorizando en su educación.
Por lo tanto, ¿por qué no utilizar éste modelo en natación?

A veces cuando hablamos de natación para bebés nos viene a la cabeza el tema de las inmersiones. 

Sé que cuando un bebé realiza una inmersión queda un vídeo muy chulo pero…. ¿es realmente necesario?

Me llegan emails de personas que me cuentan que el primer o segundo día de clase con su bebé han hecho una inmersión, que lloró mucho y que desde entonces no quiere ver la piscina ni en pintura. ¡Lógico! A ti no te gustaría que te sumergieran apenas sin previo aviso y sin conocer ni siquiera qué es la piscina, cómo se comporta el agua con tu cuerpo, etc ¿no?

Por otro lado la inmersiones hay que realizarlas con precaución ya que si por ejemplo el bebé está llorando y lo sumergimos corremos el riesgo de una bronco-aspiración.

Las clases de natación para bebés son mucho más que realizar inmersiones. Tenemos muchas sesiones por delante para trabajar el equilibrio, coordinación, flotación, respiración, giros, saltos, actividades lúdicas, juegos en grupo, juegos musicales, apego….

Me gustaría saber tu opinión 😉

¡¡¡Hola, hola!!!

Este post va dedicado a mi amigo Dani que me comenta que su bebé no lo pasa bien en las clases. Me dice que la primera clase la pasó así pero que la segunda fue un caos, que lloraba casi gritando, temblaba de frío y se le notaba angustiado. Que había juguetes para entretenerlos pero que no había manera.

Quiero aprovechar y contestar aquí con datos anónimos (no publicaré ni de donde es, ni quien es su hijo, ni fotos ni nada) pero creo que el fondo del asunto puede ayudar a más personas como él.

Por otro lado me siento alagado que tanto él como otras personas me hagan preguntas como especialista 😉

Lo primero de todo, que las clases de matronatación o natación de bebés no son “para jugar”. Sí que es cierto que se juega, pero no es el fin (no es una guardería o escuela infantil). Se trata de desarrollar ciertas habilidades acuáticas tanto del bebé como de las familias acompañantes. Estas habilidades las conseguiremos con: juego, cariño y amor. Así de sencillo y complejo a la vez.

Entonces, ¿por qué llora en la piscina si parecía que le encantaba el agua?

Os voy voy a mostrar aquí varios motivos por los cuales un bebé puede llorar en las clases:

  • La temperatura del agua no es adecuada. Para bebés de 4 a 12 meses lo ideal 36 grados, de 12 a 24 meses lo ideal a 32. Si no es adecuada el bebé no estará cómodo.
  • Las familias estén nerviosas por falta de información del profesional. El profesional debe (o debemos) facilitar toda TODA la información de las sesiones con naturalidad y profesionalidad para que los papás confíen y se encuentren cómodos; si las familias no están cómodas los bebés lo perciben (sí, soy muy listos)
  • El horario de las clases no se adecúa al bebé en concreto. Si el horario coincide con hora de siesta, de toma de alimento… el bebé tendrá otras prioridades.
  • Demasiada estimulación. Son clases de estimulación acuática, no de sobre-estimulación. Juguetes y material los justos y necesarios para cada sesión en concreto.
  • Se realiza las inmersiones de forma prematura. Cada cosa a su tiempo que hay mucho que trabajar. Paciencia!
  • Hay muchos niños por grupo o hay mucho jaleo en la piscina. Los bebés son muy sensibles a un entorno ruidoso, que no suele ser el ambiente tranquilo del hogar.
  • Se mete al bebé de golpe en el agua. Y por lo tanto, ya será difícil que se encuentre a gusto , y será difícil calmarlo después del susto.
  • No nos paramos a pensar en el lenguaje no verbal y no sabemos ver qué nos está demostrando el bebé. Cada bebé y cada niño es un mundo, no todos los ejercicios deberían ser iguales para todos. Cada uno lleva su ritmo y SÍ O SÍ HAY QUE RESPETARLO.

Estas son las causas más comunes que por mi experiencia me ha tocado.

¿Tienes dudas?

Mándame un correo y haré otro post para ayudarte a ti y a quien necesite 😉

La natación para bebés, se desarrolla en piscinas. Por ello hay que saber qué piscinas cumplen los requisitos necesarios para la práctica de natación de bebés y qué material es necesario.
El entorno de trabajo de las clases de natación para bebés se compone de todos aquellos componentes que rodean al bebé y la actividad acuática. Por ello, estos componentes son:
• La propia piscina
• Las familias
• El profesorado
• El material de trabajo
Antes de entrar en materia, hay que recordar, ¿qué necesita un bebé?
Un bebé necesita básicamente 3 cosas:
1. Atención y cariño
2. Alimento
3. Horas de sueño
En el agua, prácticamente un bebé no necesita grandes cantidades de material ni juguetes. El “material” y “juguete” más importante y principal será la familia. No obstante se podrá usar como material complementario otro tipo de material, juguetes, etc., pero habrá que usarlo en su medida y momento oportuno. Un bebé donde más a gusto se encuentra es en brazos de sus padres, en el pecho, donde pueda oír el corazón, ese sonido relajante y familiar para ellos.

Pues uno ya va cumpliendo sus años, que eso es bueno, y se van acumulando experiencias.

Ya son muchos años también como profesor de natación, y es ahora cuando profesionalmente me encuentro más en forma, muy cómodo en mis clases, con una metodología propia que se que funciona, y eso me hace estar muy tranquilo, con mucha paciencia, sabiendo que pasito a pasito los peques van a conseguir todo lo que se propongan.

También son horas ya las que he pasado impartiendo clases de natación para bebés, por eso, cuando ahora veo que algunas de estas clases carecen de estructura… sufro un poco profesionalmente.

Las clases de natación para bebés, al igual que la natación infantil tiene que tener marcados sus objetivos y su itinerario. Las sesiones deben tener su estructura, porque sin estructura no podemos establecer una continuidad.

A simple vista puede parecer que un bebé no puede trabajar nada en el agua… pero que va, se pueden trabajar muchísimas cosas aparte de “jugar y realizar inmersiones”.  ¿Qué podemos trabajar?

  • Coordinación manual
  • Coordinación ojo-mano
  • Refuerzo del vínculo familiar
  • Inicio al desplazamiento (no nadar, pero sí desplazarse)
  • Fortalecimiento y tono muscular
  • Fortalecimiento sistema cardio-respiratorio
  • Adaptación al entorno
  • Socialización con el entorno
  • Organización del sueño
  • Relajación

Y muchas muchas cosas más que se pueden trabajar, siempre con buena conexión con las familias.

Si tienes curiosidad tienes 3 opciones:

  1. Pregúntame si lo necesitas, estoy para tí.
  2. Pásate por mi formación virtual como monitor de natación para bebés
  3. Pregunta, infórmate en el centro que te de más confianza. Yo estoy en OnFitness en la Morea

Me gusta siempre hablar de cómo se hacen las cosas, de consejos para mejorar la técnica en un deporte, consejos para perder el miedo al agua….etc.

A veces para aprender a hacer las cosas de forma de correcta, es necesario saber cómo no se deben hacer, qué cosas debemos evitar.

Cuando doy una clase de natación, hay veces que enseño cómo hacer la técnica de forma incorrecta para que el alumno identifique y pruebe cómo no se debe hacer, y, a continuación le hago ver cómo se hace de forma correcta y detecta la gran diferencia y comodidad que supone hacerlo bien.

He aquí consejos para NO aprender a nadar:

  • Ser un profesor autoritario
  • Ser frío y distante con los alumnos
  • Ofrecer una clase sin estructura
  • No jugar bajo ningún concepto
  • Ofrecer una técnica pura y dura
  • Si tiene miedo al agua forzarle
  • Obligar a realizar ejercicios aunque el alumno se oponga
  • Nunca ofrecer ejercicios colectivos
  • Ser individualista en el agua
  • No fijar objetivos a corto/medio/largo plazo
  • No tener comunicación con la familia

¿Qué os ha parecido?

Aunque os parezca increíble, los niños también pueden aprender a nadar con estos consejos, pero es probable que no sean felices.

Para mi gusto, el aprendizaje es un proceso en el cual el niño debe ser partícipe y DISFRUTAR DE LA ACTIVIDAD, tener actitud y estar MOTIVADO.

Espero que os  haya servido 😉

No es fácil encontrara sitios donde formarte como profesional de matronatación. Seguro que te gustan los bebés y niños pequeños y el agua. Es posible que no encuentres formación presencial donde vivas.

Es por ello que desde LudoQua he creado FORMACIÓN VIRTUAL para que puedas formarte DESDE CUALQUIER SITIO, desde tu casa, tu ordenador.

¿Dónde me apunto? http://formacion.franciscosanchezaguilar.com

¿Funciona este método?

Aquí te dejo mi presencia en radio y televisión 😉

¡Te espero!

Pues resulta que navegando por twitter (cosa que hago a menudo) a raíz de publicar un artículo sobre natación para bebés he recibido algún comentario que decía que estaban de acuerdo. El texto narraba sobre las bondades de la natación para bebés. Practicar esta disciplina no es para aprender a nadar, sino conseguir otros objetivos mucho más enriquecedores para esta etapa del bebé.afecto

Si quieres que tu bebé aprenda a nadar tengo malas noticias: ES IMPOSIBLE. Un bebé no puede aprender a nadar. Es evidente que el bebé sigue un desarrollo motor y neuronal que poco a poco irá desarrollándose; no hay prisa, poco a poco crecerá y conseguirá un montón de hitos del crecimiento.

Por otro lado,  no debemos confundir nadar con desplazamiento. Un bebé en el agua puede llegar a ser capaz de desplazarse con mayor o menor soltura.

Bueno a lo que íbamos. Las clases de natación para bebés están encaminadas a realizar diversos ejercicios de psicomotricidad, relajación, flotación, manipulaciones, etc. Un pilar básico de estas clases es el refuerzo del vínculo familiar, reforzar el aspecto afectivo. Y es que estas clases, a diferencia con la natación infantil, se realizan con los papás en el agua.

En las clases nos olvidamos de los manguitos y flotadores, y nos centramos en nuestras manos, nuestra piel, el contacto con nuestro bebé. Es muy enriquecedor.

Pruébalo y verás como engancha 😉

Y para que no se diga: yo que soy el fundador de Ludoqua (Fco Sánchez) llevo a mi nena desde los 2 meses a la piscina y a día de hoy que tiene 8 meses seguimos disfrutando del agua.

En esta ocasión os voy a hablar de una técnica de “autorrescate” de bebés.

En primer lugar decir que, respeto a cualquier profesional, indistintamente de la técnica o metodología que utilice; lo que no significa que tenga que estar de acuerdo. Con unos estoy de acuerdo y con otros no.

La técnica en cuestión se llama ISR (Infant Swimming Resource) y se basa en que si un bebé se cae al agua sea independiente y sepa salir a flote y no ahogarse.

A priori parece una muy buena técnica que triunfó y sigue triunfando en latinoamérica y ahora también en ciudades como Madrid o Barcelona.

Os voy a poner un vídeo de los resultados:

A los papás primerizos les parece una idea genial y todos se volvieron locos porque sus bebés aprendieran. Qué mejor que si por un casual te despistas a tu hijo no le pase nada.

A mi entender, la natación y la seguridad no son esto, pero es un tema que ya hablaré en otro post por no alargar este.

A continuación, si te ha parecido ideal este vídeo, voy a mostrarte otro de “cómo se consiguen” estos resultados; valora tu mismo si te compensa clases y clases de lloro de tu bebé:

Bajo mi punto de vista, la natación de bebés es otra cosa, pero como he dicho, cada uno es libre de elegir lo que mejor crea para los suyos.

¡Saludos!

Cotilleando veo que en varias piscinas trabajan con bebés en el agua para garantizar la seguridad del pequeño “por si se cae”, dicen que se les enseña a flotar.

Yo respeto pero no estoy para nada de acuerdo; este entrenamiento es muy duro para los pequeños, que a base de tragar agua acaban flotando.
Y yo me pregunto, si vas a la piscina, ¿por qué se va a caer tu bebé de 6 meses al agua si aún no sabe ni andar? ¿Lo piensas dejar solo?
No es mejor estar con él, aprender a flotar disfrutando en familia, no como media de supervivencia, sino como afecto, amor, respiración, relajación…
Otra cosa importante, cuidado con las inmersiones ya que el bebé puede realizar aspiración y entrar agua en vía respiratoria, con lo cual la historia se complica….

La natación (y matronatación) generalmente abarca rangos de edades tempranas y jóvenes; así pues a los niños los apuntan a clases de natación para que aprendan a nadar y para que realicen un deporte.

Está claro que una vida saludable es posible mediante ejercicio y una buena alimentación, pero para la realización de ejercicio hace falta motivación, y a veces la natación puede parecer más aburrida o menos grupal que otros deportes.
La clave de esta motivación es que los niños tengan ganas de repetir y quieran seguir aprendiendo.
Por ello, se plantea el siguiente binomio juego-aprendizaje.
Está demostrado que cuando se tiene interés y ganas se aprende con más facilidad.
No podemos poner a los niños a realizar ejercicios puros de natación porque sería aburrido; tampoco podemos estar toda la sesión jugando porque no aprenderían.
Lo ideal es enfocar los ejercicios de una forma atractiva para los pequeños: aprender jugando.
Si aprenden jugando, ya tendremos esas ganas de repetir los juegos (ejercicios), con lo cual estarán aprendiendo más y motivados.

La Matronatación abarca desde el preparto hasta que el niño se desenvuelve solo en el medio acuático.

Es, como su nombre indica, una técnica de natación de la madre con el bebé.

El término Matronatación es realmente una marca registrada de una técnica específica de natación de bebés y sólo se debería usar este término estrictamente a esta variante.

Sin embargo, por extensión se ha dado en llamar a la natación de bebés matronatación prácticamente en cualquier centro, sin que en realidad sea Matronatación como tal, en sentido estricto.

  La Matronatación® (marca registrada) es una técnica de aprendizaje asociada a la psicología, que fue desarrollada en Argentina por la doctora Patricia Cirigliano, doctora en Psicología, Sociología y profesora de Educación Física en 1960.

Según Patricia Cirigliano: “El método, al que se incorporan juegos y música, también es practicado por embarazadas y por niños discapacitados y accidentados ya que les permite adquirir nuevas habilidades, mejorar su ritmo evolutivo, reforzar su sistema inmunológico y respiratorio”,

  “La gran diferencia con otros métodos de enseñanza del nado es que (…) tomamos al bebé en su totalidad teniendo en cuenta su evolución y su relación con los padres, que lo acompañan en cada clase”

Las clases y actividades aplican los principios reconocidos de la natación de bebés para gran beneficio y disfrute tanto de la madre como de los hijos.

Se pretende despertar las habilidades del bebé, éste se ira desprendiendo de ellos (padres) para entrar en el aprendizaje por experiencia cada vez en mayor grado.

Bueno, como algunos y algunas ya sabéis, hace un tiempo publiqué un libro sobre natación para bebés.

Estaba aquí en casa en el ordenador poniendo algunas cosas en orden y me apetece poneros un pequeño fragmento.

Por supuesto ya sabéis que el libro es gratuito 😉 http://www.bubok.es/libros/235546/Mi-bebe-flota-inicio-a-la-matronatacionport_color

 

BENEFICIOS DEL AGUA

Los beneficios del agua son muy numerosos, pero lo que aquí nos interesa, son los beneficios relacionados con las necesidades básicas de los pequeños y su desarrollo psico-motriz.

Un bebe que asista a las clases de familiarización del medio acuático:

  1. Se cansa y come mejor.
  2. Se cansa y duerme bien.
  3. Mejoran sus reflejos.
  4. Estimula su coodinación.
  5. Mejora su agilidad, ya que el agua es un medio menos hostil que el terrestre.
  6. Socializa con el entorno.
  7. Establece un vinculo afectivo con papa y mama.
  8. Refuerza sus defensas.
  9. Aprende colores, objetos, etc
  10. Mejoran sus aptitudes de supervivencia acuática
  11. Si al año siguiente se le apunta a un curso de iniciación de natación, el niño ya conoce el entorno y la situación; por lo tanto es capaz de asimilar mejor los nuevos conocimientos.
  12. Establece una rutina.

Es más fácil el movimiento en el agua que fuera de ella. Así, un bebe en la cuna no se mueve mucho, en el agua la posibilidades son infinitas. Además, los bebes y papas se muestran muy contentos de realizar una actividad en familia. El pequeño disfruta, se cansa, duerme y come mejor, establece rutina, aportamos por tanto, un granito de arena en su educación

No nos olvidemos, que una vez realizado el curso de adaptación, la familia podrá disfrutar del agua por su cuenta muchísimo más que antes, de una forma autónoma, sin miedo a meter al bebe en el agua.

 

3.4. MÚSICA

La música es un elemento muy importante en las clases de adaptación acuática Dependerá del centro donde se impartan las clases y del monitor, pero, desde mi punto de vista, la música no ha de faltar en una sesión de natación de bebes.

La música tiene la capacidad de recrear el ambiente que se desee. Así, en las salas de espera encontramos música tranquila, quizás clásica, piano, para que las personas que allí se encuentren  no se alteren…

 

Muchas familias se plantean cómo o a qué jugar con su bebé en sus primeros meses de vida. Cuando los niños con más mayores, podemos apuntarlos a cualquier deporte; el deporte más completo por excelencia es la natación. Existe una variante de la natación que es más bien reciente, no muy conocida por la gente: la matronatación o natación para bebés. Ahora ya sabemos que con nuestro bebé podemos realizar un “deporte” en familia de forma eficaz y segura.

La matronatación es también conocida como “natación para bebés” o “estimulación temprana acuática”. Se trata de una variante de la natación para los más pequeños de la casa. Con el paso del tiempo se ha comprobado que practicar un deporte tan completo como la natación, incluso con los bebés es muy beneficioso.
La estimulación temprana acuática es una actividad que realizan los bebés con las ayuda de mamás y papás y el profesional; el objetivo no es aprender a nadar, sino adquirir una serie de conocimientos y aptitudes acuáticas. El tipo de estimulación que se trabaja es a nivel motor, sensorial, sensitivo y cognitivo. Hablamos de matronatación en edades comprendidas entre los 5 y 18 meses.
¿Es una actividad segura?
Con 5 meses el bebé ya tiene su sistema inmunitario desarrollado. Debemos prestar atención a:
  • La temperatura ambiente de la piscina debe ser cálida y confortable, con buena ventilación
  • La temperatura del agua será alrededor de 32º C para que la sesión sea agradable. Los bebés pierden calor rápidamente, por ello el agua debe estar a esta temperatura y nunca bañarlos en agua fría hasta que no tengan más edad. Nos interesa también que el pequeño se encuentre agusto y la actividad sea lo más familiar, divertida  y confortable posible.
  • Cloro. La concentración de cloro debe ser inferior a la establecida en piscina de nado normales. Lo ideal entre 0,5 y 0,6% de cloración para matronatación.
Beneficios de la matronatación
  • Se cansa y come mejor
  • Se cansa y duerme bien
  • Mejoran sus reflejos
  • Estimula su coordinación
  • Mejora su agilidad y destreza. El agua es un medio menos hostil que el terrestre.
  • Establece un vínculo afectivo con mamá/papá
  • Socializa con el entorno
  • Refuerza sus defensas
  • Aprende colores, objetos, formas…
  • Mejoran sus aptitudes de supervivencia acuática
  • Para el curso siguiente ya está “adaptado al medio”
  • Establece una rutina. Muy importante
  • Momento lúdico-familiar excepcional
¿Qué hay que hacer antes de ir a la piscina?
Las mamás sabéis mejor que nadie cuáles son las necesidades de vuestro pequeño. Básicamente los bebés necesitan:
  • Alimento
  • Horas de sueño
  • Cariño
Lo que hay que hacer siempre es acudir a la piscina con estos 3 puntos cubiertos. Asegúrate de que la hora que elijas no debe coincidir con una toma. Además, sería estupendo que fueras a una hora en la que la piscina no se encuentre muy concurrida para que podáis estar relajados, sin ruidos, lo más confortable posible. Si llevas al bebé con sueño, lo más probable es que proteste y no quiera jugar. Lo que te habías planteado como una diversión en familia se ha convertido en una obligación; jamás debe ocurrir eso de un momento lúdico.

¿Qué es un bebé? Creo que no habrá dudas acerca de ello, ¿no? Todo el mundo sabe que los bebés son pequeñitos, tiernos, huelen a nuevo, toman el pecho o biberón, usan montones de pañales, se ríen, lloran, te agarran el dedito, balbucean, les gustan los colores, son muy exploradores… un sin fin de adjetivos podríamos decir de ellos y no acabaría el libro.

burbujitas

Me refiero a un aspecto más técnico. Cuando tenemos niños mayores de 3 años en natación, ya sabemos que muscularmente están desarrollados y que se encuentran en la etapa infantil de desarrollo. Con ellos buscaremos que aprendan a nadar de una forma atractiva que les llame la atención y les guste, que tengan ganas de repetir. Combinaremos técnica y juegos…etc. Prácticamente cualquier movimiento de brazos, tronco y piernas pueden realizarlo, mejor o peor, con mayor o menor destreza. En este caso buscaremos ejercicios que se adapten a su nivel mental y su psicomotricidad, que evidentemente esta unido al crecimiento del niño.

En el caso de los bebés el enfoque de las clases es más complejo.

Los bebés desde que nacen, crecen y se desarrollan a una velocidad vertiginosa. Tienen todo el mundo por conocer y explorar. El bebé conforme va acumulando meses se va desarrollando física y psicológicamente. Este desarrollo es el que nos va a marcar la pauta. Fundamental en las clases de los bebes. No puedo pedir a un bebé determinados movimientos si aún no posee las capacidades necesarias para ello.

La natación es un deporte muy completo cuyos beneficios, especialmente en bebés, son múltiples y de sobra conocidos. Tal es así que se ha convertido en una actividad muy recomendable también para niños y niñas con trastorno del espectro autista (TEA).

Su práctica es una excelente forma de estimulación que ayuda al desarrollo psicomotor, favorece la relajación y contribuye al bienestar, todo dentro de un entorno lúdico y en un medio, el acuático, que permite llevar a cabo un ejercicio de “bajo impacto”. Lo que lo hace idóneo para niños con necesidades especiales.

Francisco Sánchez Aguilar, formador en el Centro Médico Pamplona y fundador de LudoQua, nos explica cómo se trabaja con niños con TEA en el agua.

La natación como terapia

En primer lugar hay que tener en cuenta que dentro del espectro autista podemos encontrar muy diversas formas de afectación; unos niños estarán muy afectados, al tiempo que en otros será más complicado averiguar su grado de afectación. En cada uno de ellos se observan comportamientos y actitudes muy diferentes, de modo que podemos encontrarnos desde niños que no comprenden lo que se les dice o incluso que no saben ni siquiera expresar sus sentimientos, hasta niños con menor afectación, que tan sólo nos dan a conocer alguna muestra.

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En cualquier caso, podemos trabajar en el agua de forma muy efectiva y divertida con ellos. ¿Cómo? En primer lugar, en estos casos especiales, es necesario trabajar mucho la empatía, esto es, saber colocarnos en el lugar de la otra persona. Pero sobre todo no debemos frustrarnos si el niño no ejecuta un ejercicio determinado, pues quizás no lo ha comprendido o no se sabe expresar o hacernos llegar sus sentimientos y emociones. O quizás no sepa cómo decirnos “no sé hacerlo” o “no sé qué es lo que quieres que haga”.

Sepan o no sepan nadar, el trabajo en el agua va a ser muy beneficioso; de cualquier manera estaremos potenciando unas habilidades u otras.

La actividad se ocupa especialmente de la familiarización al medio acuático, la flotación, la fuerza y la coordinación de brazos y piernas, los giros, las respiraciones. Sin duda esta tarea requiere de esfuerzo, lo que cansa a los pequeños, pero también se persigue con ello liberar tensiones y ayudarles a relajarse, muy importante para estos niños. Además se trabaja mucho el contacto visual y la sociabilidad a través de juegos-ejercicios.

La colaboración de las familias, fundamental

Con la natación se consigue, en varias sesiones, que el niño o niña trabaje la relajación, libere tensiones y se exprese corporalmente en un medio en ingravidez: el agua.

Siempre sin olvidar que cada uno es un mundo, por lo que es imprescindible estar muy atentos a sus reacciones, al movimiento corporal y al feedback de la familia. Y es que, como diría Glenn Doman, médico experto en estimulación y ayuda a niños con lesión cerebral “la familia no es el problema, es la solución”. Por lo tanto es esencial su participación. Trabajando en el agua con las familias y sus hijos se les enseña a canalizar los sentimientos y se les muestra otra vía de comunicación: gestual y emocional. De este modo los profesionales trabajamos quizás unas horas a la semana con ellos, pero las familias pueden hacerlo 24 horas al día.

>Un último consejo: El uso de material en el aprendizaje de la natación es eficaz y hace posible que niños que no saben nadar floten (manguitos, etc.), sin embargo con el material no podemos trabajar las sensaciones en el agua: sensación de flotar, de sentir el arrastre del agua con brazos y manos, sensación de apoyos en el agua para el correcto desplazamiento… Si es posible, es preferible el material y potenciar el contacto humano.

En definitiva, muchos aspectos que pueden resultar dificultosos de trabajar en el medio terrestre devienen eficaces en el medio acuático.