Buenos días!

Hoy voy a explicaros cómo consigo dos aspectos fundamentales en la piscina:

  1. Estar agusto en el agua
  2. Autonomía

Vamos por partes os parece?. Desde mi experiencia es fundamental primeramente estar agusto en el agua, venir contento a las clases de natación,  motivado,  con ganas. Después ya trabajaremos autonomía y demás aspectos (flotación,  giros, desplazamientos….)

Me gano la confianza de los peques jugando con ellos, escuchándoles, abrazandoles. Siempre explico los ejercicios que vamos a a realizar, siempre ofrezco mi ayuda. Y nos es jugar por jugar, cada juego tiene incluido un aspecto acuático a ejecutar.

Una vez que el peque está agusto y confía en mi, paso a realizar ejercicios con churro, en brazos si hace falta. Un ejercicio que me gusta mucho y gusta mucho es hacer “un coche” con un churro y un aro. Favorece la posición de desplazamiento, ayuda al equilibrio, propiocepción e incita al juego.

Y así poco a poco vamos trabajando y nos lo pasamos genial en la piscina!

Oferta de cursos online ¡Aprende y disfruta!

¿Quieres convertirte en el monitor de natación que tus alumnos recuerden con cariño con el paso de los años?, ¿quieres disfrutar de momentos inolvidables con tu bebé dentro del agua?

Hoy estás de suerte porque de la mano profesional de Francisco Sánchez y el método LudoQua® descubrirás que hay otra forma de aprender y enseñar a nadar, mucho más lúdica y divertida.

Aprender a nadar no tiene que ser una obligación. Haz que los más peques se diviertan en el agua mientras juegan y hacen deporte. Esto les ayudará a desarrollar mejor su personalidad y autonomía. Incluso ya desde bebés pueden empezar a disfrutar del agua con sus papás y mamás, ¡crearás un momento familiar excepcional!

¿Qué te proponemos?

  • Formación como monitor de natación para bebés.
  • Formación como monitor de natación infantil.
  • Primeros auxilios infantiles.

¿En qué consiste este curso?

  • Basado en la metodología acuática de LudoQua®.
  • LudoQua® es un método de trabajo empírico creado por Francisco Sánchez, experto en actividades acuáticas, y en el que se ha fusionado el carácter lúdico con el agua.
  • En LudoQua® el deporte es divertido y los niños aprenden a nadar jugando.
  • Formación Online con acceso las 24 horas para que realices el curso a tu ritmo.
  • Con tutor personalizado para resolver todas tus dudas.
  • Aprende a través de ejercicios, videotutoriales y un examen final.
  • Consigue tu diploma acreditativo.

Conseguirás

  • Gestionar un curso completo de natación para bebés.
  • Conocer este tipo de grupos, sus características.
  • Aprenderás en qué piscinas se puede impartir este tipo de clases.
  • Aprenderás las capacidades de los bebés según su desarrollo.
  • Serás capaz de impartir clases dinámicas, divertidas.
  • Formación RESPETUOSA con los bebés y las familias.
  • Gestionar un grupo completo de natación infantil (2-14 años).
  • Enseñarles de una forma divertida, diferente a lo establecido.
  • Primeros auxilios.

¿Cómo trabajar la autonomía en el agua con niños pequeños?

OBJETIVO: cierta autonomía de los niños de 2-3 años en el agua.
EJERCICIO LÚDICO 1: jugamos a saltamontes. Los niños se tiran al agua y
los coge el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 2: jugamos a hacer bombas de agua. El niño se tira al
agua de la mano del profesor haciendo una gran bomba.
EJERCICIO LÚDICO 3: realizamos los ejercicios 1 y 2 pero con material
auxiliar. En este caso jugamos al saltamontes nadador y a la bomba boya.
EJERCICIO LÚDICO 4: ya dentro del agua jugamos a cangrejos y los niños
se desplazan por el borde de la piscina agarrados por las manos.
EJERCICIO LÚDICO 5: jugamos a hacer pompas de jabón soplándole al
agua por la boca.
EJERCICIO LÚDICO 6: jugamos a aprender partes del cuerpo mojándolas
por partes: mojamos orejas, barbilla, sacamos pie del agua, etc.
EJERCICIO LÚDICO 7: jugamos a cangrejos con manguitos o material
auxiliar.
EJERCICIO LÚDICO 8: los niños se sueltan del bordillo y jugamos a coches
de carreras ayudados por el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 9: jugamos a rescatar juguetes del agua para liberar las
manos del niño. Si el niño tiene juguetes en las manos evitará abrazar al
monitor y así aumentamos su autonomía.
EJERCICIO LÚDICO 10: sacamos los juguetes de la piscina y ayudamos a los
niños a aprender a salir de la piscina solos.
EJERCICIO LÚDICO 11: jugamos a pescadores. Tiramos juguetes a la
piscina; los niños saltan y con la ayuda del monitor se van a pescar.
Volvemos hacia atrás como cangrejos.
EJERCICIO LÚDICO 12: jugamos al circo. Los niños se tiran al agua y nadan
una pequeña distancia con material auxiliar imitando un animal.
Aprender a nadar jugando: método LudoQua
Dependiendo del animal favorecemos la batida de pies, la brazada, la
respiración, etc.
EXTRA DEL MODELO LÚDICO:
Qué más han aprendido los niños:
– Que los saltamontes saltan
– Como hacer la bomba
– Las boyas flotan
– Aprenden partes del cuerpo
– Aprenden a salir de la piscina
– Aprenden animales de circo
– Se inician en los movimientos básicos de natación (muy básico).

Hoy voy a escribir un post en dos 🙂

En este primero vamos a ver el por qué del miedo al agua y las situaciones más comunes desde mi experiencia que generan este miedo.

En el siguiente post explicaré como tratar esas situaciones. Vamos allá!

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

En el siguiente post os explicaré cómo ponerle solución. Nos leemos?

En mi opinión, el aprendizaje de la natación no se debe clasificar por
edades, debido a que habrá niños pequeños sin miedo al agua que se
pueda empezar a trabajar con ellos los movimientos típicos de los estilos,
mientras que otros niños mayores necesiten todavía un periodo de
adaptación.

Pero, sin duda, el aprendizaje de conocimientos y desarrollo
tanto motor como psicológico está ligado a la edad. Con esto quiero decir,
que cada etapa de madurez contiene unos tipos de juegos y un tipo de
tratamiento y educación. Por ejemplo, un niño pequeño puede pasarse
horas jugando con unos cubos a llenarlos y vaciarlos, mientras que otro un
poco mayor necesitará otro tipo de juegos y actividades menos sencillos.
También tendremos esto en cuenta a la hora de programar las actividades
acuáticas.
Todo esto parece muy difícil pero, en base, no lo es tanto. En definitiva,
vamos a seleccionar ejercicios de natación y los vamos a disfrazar de
juegos selectos para que la actividad se convierta en lúdica. Vamos a hacer
que los niños vengan contentos a la piscina, y que, aprendan a nadar
mientras juegan. Por ello, es muy importante que el monitor elija
correctamente los juegos acorde a los objetivos.

 Ellos pensarán que “están jugando a…” mientras que lo
que verdaderamente están haciendo es un ejercicio de aprendizaje del
movimiento de brazos de estilo crol.
La imaginación es muy importante, por lo que no nos debe importar
imaginar nuevas situaciones, o cambiarle el nombre a las cosas. Por
ejemplo, es más atractivo llamar “bocadillo” que “pul buoy”. Son cosas
muy sencillas, pero que con los niños funcionan, y debemos establecer el
aprendizaje a su nivel, y ponernos en su piel. Ya tienen bastantes
obligaciones, y según crecen más; vamos a darles un rato divertido y
lúdico, en el que:
– Aprenden a nadar
– Hacen deporte
– Desarrollan sus capacidades y habilidades sociales
– Aprenden nuevos conceptos y situaciones de la vida real

¿Tú qué opinas?

Los primeros días de natación son días de cambios para los peques, y los profes lo sabemos, y es por ello que debemos tener mucha paciencia, mucho tacto, empatía y cariño.

¿Qué hacer? 

Cuando los niños comienzan su primer día de natación generalmente
tienen miedo a lo desconocido. Van a ir a un sitio que no es de su entorno
habitual, y además van a meterse en la piscina con un extraño (a priori).
Vamos a intentar que este “destete” o trance pase de la mejor forma
posible.
OJETIVO: primer día de natación satisfactorio.
EJERCICIO LÚDICO 1: acudimos a la entrada de la piscina donde se
encuentran los niños con sus mamás o papás con juguetes en las manos.
Se los enseñamos y les decimos que solo vamos a jugar, pero en el borde
de la piscina (donde vaya a ser la actividad).
EJERCICIO LÚDICO 2: una vez con los niños en la piscina, les dejamos que
jueguen tranquilamente, que exploren, que jueguen con cubos a llenarlos
y vaciarlos de agua, mojar la pelota…
EJERCICIO LÚDICO 3: una vez que vemos que los niños están tranquilos,
dejamos material que vayamos a usar en la clase cerca de ellos, otro por el
agua; queremos que se fijen y tengan curiosidad por él. Poco a poco se
introduce el monitor a jugar con los pequeños, siempre con mucha
tranquilidad y calma. Es un momento lúdico, tan sólo hay que jugar y
pasárselo bien. Con esto para el primer día puede ser suficiente.
OBJETIVO: entrada al agua.

¿Tu qué opinas?

Mirad quien ha venido a la piscina para echarnos unas mano para aprender a nadar.

La Patrulla Canina!

Los que me conocéis ya sabéis como me gusta enseñar a nadar: jugando. Poco a poco aumentan los amigos que vienen a la piscina conmigo : patos de colores, Ely Pato y Pocoyó, después llegaron los Pijamask gracias a un regalo de Bandai y ayer llegaron dos integrantes de la Patrulla Canina: Rubble y Sky. Llegarán otros integrantes u otros super héroes a la piscina?

Atentos!

Pues no lo voy a negar!

Hoy estoy especialmente contento porque me han llegado 3 emails de personas muy dispares,  que por casualidad han descubierto mi blog y….sorpresa! descubren que ofrezco formación online de lo que buscan!

Hace ya tiempo que me dedico al la formación y también a la virtual en temas de natación de bebés y natación infantil con mi propia metodología de trabajo : aprender a nadar jugando.

Que me escriban diciendo que por fin encuentran donde formarse es un placer enorme para mi 😉

Sobre todo porque son temas que no suele haber mucha formación presencial, y agradecen poder aprender aunque sea desde lejos.

Y a veces desde muy lejos porque tengo alumnos de latinoamerica! Ofrezco con mi propia auna virtual un acceso 24 horas con lo cual ya no hay problema horario.

Me ven en vídeo,  se solucionan las dudas vía mail o videoconferencia… Todo muy natural.

Sólo decir: gracias!

El otro día me preguntaban a partir de qué edad ya pueden ir los peques solos.

La verdad es que es una muy buena pregunta, porque la verdad que no hay ninguna obligación de empezar antes o después en la práctica de la natación. Mi experiencia es que a partir de los 2 años ya van solitos sin los papás y va muy bien. Antes de los 2 años no lo recomiendo. Pero con 2 añitos , ya comprenden, interactúan y podemos empezar a trabajar un montón de habilidades acuáticas y cosas chulas.

Si bien es cierto que si empezamos pronto se cogen hábitos, rutinas, se comienza a hacer ejercicio, se socializa.

¿Va a aprender a nadar con dos años? Claro que no, y quien diga lo contrario miente (con todo mi respeto). Pero es que ir a natación no es sólo “aprender a nadar”. En las clases de natación se enseñan muchas cosas más y, evidentemente, el peque acabará nadando. Pero hasta los 4 años más o menos no nadará como estilo propiamente dicho.

Lo que sí conseguimos antes son habilidades y desplazamientos en el agua. No debemos confundir desplazarse por el agua que nadar, son cosas diferentes. Es como el aquafitness, no se nada, pero se hace ejercicio en el agua. No todo es nadar o no.

Bueno, pues con 2 años, con grupos reducidos, un profe implicado y una buena metodología se practican y se consiguen muchas cosas: flotaciones, propiocepción en el agua, respiración, zambullidas, pérdida de miedo, rutina, ejercicio aeróbico….

Yo trabajo con niños a partir de 2 años y es estupendo.

Es una pregunta que me hicieron hace poco más de una semana cuando estábamos preparando el inicio de la temporada de natación.

Donde trabajo somos un poco diferentes, trabajo con una metodología lúdica, con grupos de máximo 2 por grupo para ofrecer la mayor calidad posible a nuestros alumnos. No apostamos por la cantidad sino por la calidad.

Si la clase dura media hora, siempre se aprovecha la media hora en su totalidad, no pasan frío, no esperan su turno fuera de la piscina.

Una mamá nos comentó que tiene una peque con sindrome de down y nos dijo que quería venir a nuestra piscina. Mi respuesta fue tajante: ¿y por qué no? Tener sindrome de down no es un impedimento para que venga a aprender a nadar con nosotros, conmigo. Por mi encantado 😉

“Tiene algunas limitaciones” me dice la mamá, “toma ya, como todos los niños” le contesté yo. Cada niño es diferente y excepcional, cada uno tiene sus aptitudes. Unos son más habilidosos en el agua, otros menos…. La idea de mi metodología en natación no es que los peques se adapten a mi, sino que yo me adapto a ellos. Intento sacar lo mejor de ellos en el agua. Lo que se les da peor reforzarles y lo que se les da mejor potenciarlo.

Ya empecé a trabajar la semana pasada y super bien, una gozada. De aquí a Navidad esta peque nadará como una campeona, igual que todos los demás.

¿Tienes alguna duda?

En verano y antes del verano se ofrecen en muchos sitios cursillos intensivos de natación.  Pero, qué aprenden realmente en estos cursos?

Los peques van a aprender lo que son capaces de aprender. Me explico, cada peque tiene su evolución y no por meter más contenidos van a aprender más.  Aprenderá lo que por su desarrollo psicomotor sea capaz. Para ello es interesante saber qué son capaces de aprender para saber hasta donde llegar.

  • Grupos de bebes de 18 a 36 meses. Se trabajará la adaptación al medio acuático. Se pueden trabajar habilidades como: desplazamiento autónomo con material,  trabajo motor de extremidades, trabajo respiratorio, ejercicios sencillos grupales, pérdida de miedo al agua, inmersiones, comienzo al desplazamiento sin material, coordinación y ejercicios de propiocepción.
  • Grupos de 3 a 5 años. Se trabaja sobre todo la pérdida de miedo al agua, desplazamiento autónomo con material, inició al estilo crol sin material.  Juegos de coordinación y propiocepcion.
  • Grupos de 5 a 8 años. Normalmente son peques que ya nadan unos pocos metros. En estos cursos comenzamos a aprender la técnica correcta de natación con la respiración y coordinación.  También emperamos a practicar el estilo espalda.

Espero que os haya servido de ayuda 😉

Algunos de vosotros ya conocéis mis forma de enseñar a nadar: aprender a nadar jugando.

Mis clases de natación son lúdicas y divertidas, sin forzar, respetando la evolución de cada alumno en el agua: método LudoQua.

Hasta ahora nos acompañaban en mis clases Elly, Pato y Pocoyó, pero después de tanta agua los pobres estaban cansados. Es por ellos que Bandai España nos va a ayudar y a partir de ahora también nos van a ayudar Gatuno, Buhita y Geko.

“Mis clases de natación son divertidamente serías”.

Jugamos mucho, pero lo que no saben los peques es que detrás de cada juego hay “enmascarado” un ejercicio técnico de natación. Por lo tanto están motivados, quieren repetir y aprenden mucho más rápido!

Tu que opinas?

 

Cuando enseñamos a nadar a los más peques, la verdad es la “técnica” como todos la conocemos en natación no influye tanto como podrían influir otros factores. ¿Sabéis cuáles son?

Es cierto que hay que enseñarles técnica a los peques para que aprendan a nadar, pero a su nivel. ¿Cómo les enseñamos esa técnica?

Un factor que me parece fundamental para que la interioricen bien y se asiente es la MOTIVACIÓN. Cuando los niños vienen motivados a natación puedes enseñarles lo que quieran que van a tener una gran predisposición al aprendizaje.  

Desde mi punto de vista la mejor forma de enseñar técnica es JUGANDO. Hoy os pongo una foto de hoy (29 de abril del 17). Uno de los juegos favoritos de mis nenes en la piscina es “buscar peces”. Esparcimos un cubo entero de peces por la piscina y tenemos que ir a buscarlos de uno en uno, unas veces con tabla (hacemos pies crol), otras veces sin nada (nado libre), otras veces a espalda…. Al final nadan muchísimo y al acabar piden más y más.

Pues así mil cosas que te puedas imaginar, podemos trabajar la técnica pero desde un punto de vista lúdico y super entretenido para los niños.

PRIMERA ETAPA: FAMILIARIZACIÓN

En esta etapa, los niños van a descubrir el agua, sus sensaciones y su relación con su cuerpo.

Los niños que nunca han tenido contacto con este medio les va a resultar muy extraño y un cambio muy grande. Debo decir también, que supone tal cambio porque los niños no van a estar con sus padres en el agua, sino que se van a encontrar con los monitores, con quienes, en un primer momento no tienen confianza. Será el monitor el que poco a poco se vaya ganando la confianza de los niños y vaya avanzando en esta etapa.

Al introducirse una persona en el agua, debido a la presión que ésta ejerce sobre el cuerpo, la sensación típica es la de opresión y dificultad para respirar. Por otro lado, la respiración en el agua ya no es a demanda, sino que exige un patrón de respiración acorde a los movimientos propios del estilo. En el agua se modifican también las sensaciones de gravedad. El motor principal en la propulsión van a ser los brazos, al contrario que en el medio terrestre, cual exigirá una adaptación.

Fundamentalmente la gran diferencia con el medio terrestre son los apoyos para llevar a cabo la propulsión; en el medio terrestre son fijos mientras que en el acuático son móviles. Podemos decir que los cambios principales son: la presión del agua que ejerce sobre todo el cuerpo, el contacto del agua, la gravedad modificada y el motor propulsor. La superación de estos cambios nos llevan a la conclusión de que los niños se están adaptando correctamente al nuevo medio. La metodología a llevar a cabo para una familiarización correcta y eficaz varía de unos monitores a otros y del grupo de niños o alumnos.

No se puede definir con exactitud el periodo de familiarización; cada niño tiene su ritmo de adaptación. Hay niños que son muy extrovertidos y enseguida juegan con el material, se hacen amigo del monitor y pierden el miedo al agua; por el contrario, otros niños necesitan más tiempo de adaptación. Debemos tener paciencia, ya que tarde o temprano, esta etapa se supera. La cuestión es, ¿queremos que supere la etapa rápidamente o de forma gratificante?

Hace unos años y todavía hoy se ven niños y niñas en las piscinas disfrutando del agua con sus familias con el flotador puesto. El monitor de natación Francisco Sánchez Aguilar nos explica por qué el flotador es un material que está en desuso, e incluso prohibido en algunas piscinas.

 

Los flotadores no son una opción segura

Afortunadamente, en nuestros días cada vez se ven menos flotadores en las piscinas.
Los flotadores y manguitos no son, a priori, una buena elección para que los niños aprendan a nadar; sobre todo los flotadores, ya que se suelen poner no para que el pequeño aprenda a nadar, sino para que flote y pueda estar en el agua de forma independiente.
Los flotadores entrañan gran peligro en el agua porque generalmente producen un efecto de “tranquilidad” ilusoria en los padres, que pueden dejar de prestar a su hijo la atención necesaria porque creen que el niño está seguro.
El problema es que es fácil que se voltee con el movimiento, de manera que el niño queda boca abajo sin poder volver a la posición original. Además, el flotador puede pincharse.

 

¿Puedo dejar al niño solo con manguitos en la piscina?

Los manguitos nos pueden servir para que el niño aprenda pero hay que tener mucho cuidado porque si el pequeño levanta los brazos, al estar cuerpo y manguito mojado, éstos pueden salirse con facilidad y dejar al niño sin ningún elemento de flotación. Por eso es tan importante elegir unos manguitos acorde con el tamaño del niño.
En las piscinas, estadísticamente se producen más ahogados en las zonas donde el agua cubre menos. Esto es debido al uso indebido de los materiales de natación y al exceso de confianza que generan.
Además, tanto los flotadores como los como manguitos mal elegidos (muy inflados, muy grandes) impiden bastante la movilidad del niño en el agua.
Si lo que quieres es disfrutar del agua en familia, olvídate del material “para que el niño flote” y piensa qué juguetes de agua o elementos de piscina son mejores para ese rato de diversión y aprendizaje en familia.

 

¿Qué material de piscina es más adecuado para que los niños aprendan a nadar?

Hoy en día existe gran variedad de material auxiliar que combina diversión y aprendizaje.

  • El objeto más común es el llamado “churro” o “patata”. Es un cilindro de poliestireno que permite gran cantidad de juegos y ejercicios, así como autonomía para el niño.
  • Los manguitos de poliestireno también son muy útiles, ya que no se pinchan, sobre todo los que llevan varios discos porque se pueden ir quitando en función del nivel del nadador.
  • También son eficaces los bañadores que llevan integradas varias microcámaras de aire que permiten flotar sin impedir el movimiento. No recomiendo chalecos que no lleven arnés porque se suben a la cara del pequeño.

Básicamente, con un “churro” en la piscina podremos pasarlo en grande con los niños y ellos podrán realizar todo tipo de movimientos y ejercicios (delante, detrás, a caballito, etc). Eso sí, los padres deberán estar muy atentos en todo momento. Estamos eligiendo calidad y diversión y desechamos pseudotranquilidad y flotador.