Etiquetas sociales que pican

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Hoy quiero hablaros desde el corazón de un tema que, a mi forma de entender necesita una revisión del oculista. Es un tema de enfoque, porque el trasfondo del asunto creo está bien planteado.

Vamos a comenzar por el principio, partiendo de un principio sencillo: ” aquello que haces con el corazón es difícil errar”; es decir, aunque no obtengas el resultado esperado, si lo has hecho con tu corazón, habrás tomado la decisión correcta. Por eso si educamos a nuestros hijos con el corazón nunca seremos malos padres.

Vamos a seguir con el segundo punto: el tema de las etiquetas sociales. Hoy voy a hablaros de las etiquetas en el entorno que más controlo: el agua. Se habla mucho de inclusión, incluir, socializar… pero muchas veces se nos escapan palabras como: autista, raro, diferente, especial… Voy a daros mi sincera opinión: creo que todos los niños son especiales. Me da igual si detrás existe un niño con autismo (que no es lo mismo que autista), un niño con síndrome de down, un niño con facilidad para las rabietas, un niño atleta, un niño….

Al fin y al cabo todos tienen en común que son niños.

¿Los vamos a tratar diferentes? En mi caso que es natación por supuesto que sí. Pero  no por poner etiquetas, ya que, repito, para mi todos los niños son especiales. Cada uno tiene su ritmo, su evolución y, por lo tanto, yo me adapto al  niño, no exijo que “la masa” se adapte a mis clases de natación programadas. Si me adapto a cada niño, no parece descabellado que trate a cada uno diferente en función de los objetivos que quiero conseguir. No confundamos tratar diferente con tratar con inferioridad, desprecio… Yo quiero a todos como si fueran el mio, y es evidente que según los conozco aprendo y ellos me enseñan hasta donde son capaces; yo les hago de guía en la consecución de sus objetivos, les hago de apoyo moral. Cariño y respeto a su evolución.

Así que vamos a dejarnos de etiquetas, de crear “grupos especiales”. Mucho mejor crear grupos reducidos y poder prestar la atención que demandan cada uno de ellos.

¿Qué opinas? Puedo estar errado o acertado, pero siempre sigo aprendiendo de los niños y sus familias. Gracias por enseñarme.

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