Nuestro compañero desde Italia Luka Ballo, hace la siguiente reflexión después de conocernos:

Soy monitor de natación para bebes desde más que 10 años haciendo este trabajo en una piscina pública en Copparo, un pueblo cerca de Ferrara en Italia.

Durante estos años he seguido algunas capacitaciones tenidas por expertos y profesores, he leído varios manuales nacionales e internacionales pero la escuela más grande que he tendido ha sido la práctica continua de esta disciplina con mis pequeños alumnos.

En nuestro centro trabajan cuatros monitores de natación infantil, yo compreso. Nuestra técnicas y acercamiento siempre fueran parecidas pero con algunas diferencias substanciales en la terminología utilizada en los ejercicios o en el programa de trabajo, con el resultado que a veces se generaba confusión entre nosotros o aun peor entre los alumnos.

Con la colaboración de los tres mis colegas hemos enfrentado este problema, reunimos nuestras ideas, confrontamos nuestros métodos de trabajo con el objetivo de  crear un patrón de trabajo fijo.

Gracias a varias reuniones de escritura hemos obtenido un pequeño manual con ideas, ejercicios para la actividad en agua con los pequeños. Este libro se llama “Primi Mesi in Piscina”

Nuestros cursos son compuestos de 10 lecciones de 30 minutos. Cada monitor puede seguir hasta un máximo de 6 alumnos con un padre en agua.  Los cursos son dirigidos a niños entre 5 meses hasta 36 meses de edad divididos en esta manera: 5-12 meses, 12-24 meses, 24-36 meses. Los objetivos a alcanzar son diferentes en base a la edad de los niños y a su capacidad psicomotoras.

Como línea general hemos decidido dividir el curso idealmente en tres fases de trabajo de diez minutos cada una.

Los diez minutos iniciales son ejercicios de relajamiento y aclimatización. Esta primera etapa es muy importante para obtener la justa confianza con el elemento líquido. El monitor explica los ejercicio y siempre se comporta como un observador y nunca se interpone entre la pareja padre-bebe.  Vamos a enfrentar diversas posiciones boca arriba y boca abajo y diferentes sujeciones. En este primera parte vamos a introducir desde la segunda lección también  la preparación a la inmersión.

Los segundos diez minutos del curso los empleamos utilizando los suportes de natación es decir: salvavidas de varios tipos, churros, flotadores (esto últimos con mucha moderación!). En esta sección enseñamos los principios de flotación semi-independiente. Siempre se cumplen ejercicios bajo forma de juego y siempre con la sonrisa de todos los practicantes. Muy importante el refuerzo positivo al final de cada actividad.

En la última parte de la lección enfrentamos pequeñas zambullidas pero sobretodo juegos sobre los colchones flotantes como momento de agregación y a seguir un momento final de relajamiento padre-hijo.  Se utilizara diferente material lúdico como pelotas de colores, juguetes acuáticos y regaderas. Todas las actividades son seguidas y coordinadas desde el monitor que corregirá los errores de los padres y enseñara las maneras correctas de interactuar de manera segura y positiva con el proprio  infante.

En lo largo de las 10 lecciones el monitor tiene que proponer una progresión para cada actividad de manera de garantizar el aprendizaje con la repetición del ejercicio y al mismo tiempo ofrecer nuevos estímulos a los alumnos, todo eso siempre en base a las respuestas de los pequeños y sin prisa alguna: recordamos, el objetivo principal es generar confianza con el agua y favorecer un relación sólida entre padres e hijos.

Lo que me parece muy interesante en el método Ludoqua es la naturaleza de como los puntos son enfrentados. Este método te describe muy claramente y sin palabras complicadas de como los padres y sus infantes tengan que acercarse al mundo acuático. La edad del bebe es la llave para proponer la actividad adecuada según las capacidades motoras y sensitivas: interesante la división entre 5-12 meses y 12-18 meses.

Este método parece muy básico pero esta es su característica más eficaz, de hecho se explican los fundamentos de cómo crear el entorno propicio a la psicomotricidad en agua. De cómo asegurar los padres y cuáles son los roles de monitor, padres y bebes.  El refuerzo positivo y la consecución de pequeñas metas son asuntos fundamentales.

Con respecto a este tema, en nuestro centro siempre intentamos generar una reunión con los padres antes el principio del curso para responder a preguntas y dudas per sobre todo para explicar cuáles son los objetivos de esta actividad de manera de ensenar a los padres de cómo comportarse en el agua con los bebés

Ludoqua suministra muchos detalles sobre al tipo de material a utilizar según el objetivo de la sesión. Me gusta en particular de cómo se introduce la utilización del churro para enseñar el flotamiento al pequeño alumno.

La parte que llama más atención en estos cursos para bebés son las inmersiones. El método Ludoqua enfrenta esta fase de manera muy clara y profesional describiendo las etapas a seguir: pre-inmersión, inmersión simple, inmersión asistida, inmersión y avance, inmersión con flotación.  Nosotros en nuestra escuela procedemos en manera muy similar intentando desarrollar una progresión lúdico-didáctica sobre esta fase. Es muy importante empezar en las primeras lecciones con ejercicios preparatorios es decir bañar el bebé en la cabeza con regaderas y vasos pequeños. Nosotros siempre aconsejamos a los padres de hacer lo mismo en su casa durante el momento de la ducha o del baño. La verdadera inmersión la enfrentamos solamente cuando los pequeños parecen cómodos a soportar el agua en el rostro y no traen agua es decir normalmente entre la tercera y cuarta sesión.

Me gusta la idea de Ludoqua utilizar música durante el curso y creo esta será una mejora que vamos a aportar!

Un saludo desde Italia

Luca Ballo

primimesiinpiscina@gmail.com

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