Que alegría,  que alboroto, una colaboración Friki!

Cuando hablamos de ser friki siempre se relaciona con los hombres, sean de la edad que sean y en el caso de asociar a las mujeres serían las comprendidas entre edades de los 14 años a los 28 como mucho, que sean solteras y obviamente que no tengan hijos, porque por lo que se ve las madres no tenemos derecho de ser frikis y que nos gusten los videojuegos y ese mundo.
Si a todo este pensamiento le añades que además de ser madre te gustan los videojuegos y eres una friki de Harry Potter ya las cabezas de muchos explotan. No les llega su mente retrograda para pensar que tener hijos y ser amante fiel de una de las mejores sagas de la historia, puede ser compatible.
Tengo 27 años, y el primer libro de Harry Potter salió cuando yo tenía 10, se puede decir que he crecido entre sus páginas, continuado de sus películas, creando con todo eso un mundo mágico en el que me vi envuelta y fascinada. Crecí a la misma par que los propios protagonistas, me sentía una más de ellos pero sin cobrar el pastizal que ellos cobraban y obviamente sin hacer magia, pero no hacía falta, yo era feliz. La saga acabó cuando yo tenía 21 y lo que para muchos fue el final de una historia para mí no fue más que el principio.
Siempre he sido la más frikis de mis amigas, las que iba con sudaderas de Harry Potter y los zapatos de cada color, la que se ponía los pendientes de las Reliquias de la muerte y la que se piensa tatuar dicho símbolo porque ha marcado su vida. A medida que ha ido pasando el tiempo me he visto más envuelta en este mundo, soy coleccionista de merchandaising, puedo ver las películas sin parar y leer los libros una y otra vez. Me encantaría visitar todos los parques dedicados a la saga y sobretodo hacerme con todo lo que pueda del niño mago más famoso del mundo.
Pero lo raro fue cuando me quedé embarazada y yo seguía siendo fiel amante a mi saga favorita y me dijeron la típica frase: “Tú ya tienes más preocupaciones como para dedicar tanto tiempo a ese gilipollez” madre de Dios, casi me da un parraque cuando me dijeron eso, además alguien cercano, que me conocía, que sabía de que forma vivo yo este mundo. Obviamente tuve que responder, no como me gustaría pero sí con educación y es que ¿a caso ser madre me exime de que me pueda gustar Harry Potter? O ¿de qué siga coleccionando su merchandaising? ¿Acaso en vez de eliminar esto de mi vida no puedo compartirlo con mi hija y adentrarla el maravilloso mundo de la lectura y del cine? Pues por lo visto para muchos no, y es que al ser madre ya solo tengo que estar dedicada a serlo, tengo que dejar que me guste todo lo que antes de serlo me gustaba, y sobretodo tengo que dejar a mi vida de lado. Están muy equivocados, soy madre, y quiero a mi hija como a nadie en el mundo, pero también soy mujer, soy persona, y sobretodo soy friki, y en vez de esconder u olvidar todo aquello que llevo viviendo desde que era una niña, lo que hago es compartirlo con mi hija, aún es pequeña y las películas para ella no son aptas, primero porque no las entendería y segundo porque con 19 meses si le quito Peppa Pig me llora, pero en el momento que mi hija tenga la suficiente edad como para poder entender estas películas seré yo quien la adentre en este mundo, agarrada de la mano de su padre, fiel amante también de Harry Potter.
Muchas veces nos pensamos que el ser madre no puede ir asociado con que tengas gustos personales, que ser mujer y madre implica que no sepas o no te tengan que gustar las videoconsolas, o los juegos de mesa, o comprar una lámina de la saga que más te guste, o que intentes ahorrar para ir a ver La exhibición que han traído a Madrid, y no al contrario, ser madre además de ser lo mejor del mundo es enseñarle a tu hijo tus gustos, enseñarle que pase lo que pase le tiene que gustar lo que ellos quieran, que son libres, y que nadie puede coartar su libertad de gustos, sea niño o niña.
Soy madre, soy mujer, soy esposa, soy friki, soy POTTERHEAD y con mucho orgullo.

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