A veces cuando hablamos de natación para bebés nos viene a la cabeza el tema de las inmersiones. 

Sé que cuando un bebé realiza una inmersión queda un vídeo muy chulo pero…. ¿es realmente necesario?

Me llegan emails de personas que me cuentan que el primer o segundo día de clase con su bebé han hecho una inmersión, que lloró mucho y que desde entonces no quiere ver la piscina ni en pintura. ¡Lógico! A ti no te gustaría que te sumergieran apenas sin previo aviso y sin conocer ni siquiera qué es la piscina, cómo se comporta el agua con tu cuerpo, etc ¿no?

Por otro lado la inmersiones hay que realizarlas con precaución ya que si por ejemplo el bebé está llorando y lo sumergimos corremos el riesgo de una bronco-aspiración.

Las clases de natación para bebés son mucho más que realizar inmersiones. Tenemos muchas sesiones por delante para trabajar el equilibrio, coordinación, flotación, respiración, giros, saltos, actividades lúdicas, juegos en grupo, juegos musicales, apego….

Me gustaría saber tu opinión 😉

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