Hoy quiero contaros la experiencia de ayer.

Cómo os decía por redes sociales, ayer empezó un peque nuevo en natación que venía rebotado de otro club. No voy a entrar en detalles, solo decir que ni quería ver la piscina ni hablar de ella.

Hasta con sus papás en su piscina estaba tenso.

Para mi era un reto, y la verdad que me emocionan los retos 😉

Cómo se solucionó en tan solo 1 clase? Magia de Paco. Hablar con el, preguntarle sobre lo que le angustiaba, escucharle. Después enseñarle la piscina y el material que tocaba esa sesión. Me metí con él en el agua y practicamos ejercicios de natación desde mi versión de natación registrada: aprender jugando.

Resultado: un éxito grandísimo!. Se lo pasó fenomenal y salió de natación diciéndole a su madre cuando volvía 😉 no hay nada más grande para mi, me siento fenomenal

Pues así trabajo, con mi propia metodología: aprender a nadar jugando.

Nos vemos en el agua?

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