¿Has tenido esa sensación que cuando algo te gusta no te cuesta hacerlo o te cuesta menos?

¿Por qué obligamos a los niños a aprender a nadar?

¿Es necesario aprender a nadar sí o sí?

 

Evidentemente aprender a nadar tiene múltiples beneficios, podríamos hablar de beneficios en el sistema inmune, sistema respiratorio, sistema circulatorio… y un largo etcétera.

Ahora que se acerca el verano, muchas familias apuntan a sus hijos a cursos intensivos de natación para aprender a nadar de cara al verano, para que sepan defenderse, “para que no se ahoguen”. Estamos de acuerdo que es mejor que un peque sepa defenderse en el entorno acuático, yo con mi hija vamos desde los 4 meses a la piscina, y en breve que voy a tener otro peque haremos lo mismo.

Lo que puede que no estemos de acuerdo es en la forma de conseguirlo, no hace falta obligar, ni enseñarles a nadar por las bravas.

Aprender a nadar es un proceso que todos los peques van a conseguirlo, la diferencia es “cómo pasan ese proceso”. Pueden pasarlo realmente mal si les obligamos por las malas, o pueden pasarlo bien si tenemos paciencia, empatía y mucho cariño. Todos los niños van a aprender a nadar, así que, mejor que este proceso lo pasen lo mejor posible, sea divertido.

¿Tu que opinas?

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