Accidentes pueden ocurrir en infinidad de lugares, y las salas de gimnasio no están exentas de accidentes ni lesiones. Aquí no voy a enumerar un montón de lesiones que se puedan producir, pero sí que me parece interesante describir las más comunes o que con más frecuencia se puedan dar.

• Lesiones más frecuentes
Una lesión puede estar causada por varios motivos:
1. Mal uso del aparataje de la sala
2. Accidente
3. Rotura de alguna parte de la máquina

Al igual que cuando establecemos mapas de trabajo, rutinas, etc., en primeros auxilios también tenemos categorías que engloban los diferentes tipos de accidentes:
• Traumatismos. O comúnmente llamados golpes. Una acción mecánica externa nos produce lesión en órganos o tejidos. Traumatismo más grave en gimnasio: TCE (traumatismo craneoencefálico). Este tipo de traumatismo se suele dar por golpe en la cabeza (cráneo) en la cual se ve implicada la masa (encéfalo). Este traumatismo pone en riesgo la vida. Deberemos pedir ayuda médica, recomendar ir a urgencias o llamar al 112 si:
o Después de un golpe en la cabeza
 Dolor muy intenso que no cede
 Sangra por el oído
 Visión doble
 Mareos
 Vómitos
 Desmayo, pérdida de conciencia
 “Ojos de mapache”, moratón alrededor de los ojos.
 Comportamiento extraño
• Heridas. Rotura de la continuidad de la piel. La piel funciona como protectora del cuerpo, de hecho es el órgano más grande que tenemos. Si hay una rotura de la piel, estamos abriendo la puerta a posibles bacterias y/o infecciones. Hay varios tipos de heridas:
o Punzantes: agujas, pinchos…es peligroso por su profundidad más que por su extensión. Nunca sacar el pincho del cuerpo si es largo (efecto tapón). En el gimnasio la verdad que no hay muchos objetos punzantes que pongan en peligro real la vida.
o Incisas: corte.
o Contusa: por objeto romo. Puede producirse hemorragia interna al no haber extravasación de la sangre. Importante revisión facultativa. En las salas sí que tenemos muchos aparatos que pueden producir este tipo de lesiones: mancuernas, cualquier elemento de peso libre…
• Fracturas: rotura de los huesos, y al igual que con las heridas tenemos diferentes tipos. Es importante saber que el hueso está vivo, que dentro tenemos médula. La importancia de una fractura viene sobre todo determinada porque al romperse un hueso importante (y en medicina se entiende por importante hueso cercano de vísceras vitales o arterias) puede comprometer la integridad de una arteria y producirse una hemorragia interna importante y masiva. Por ejemplo, la fractura de la cabeza del fémur que se aloja en la cadera; por ahí pasa una gran arteria llamada femoral. También cobra gran importancia los huesos de la cara sobre todo nuca y ojos.
o Cerrada: el hueso no sale de la piel. Nunca se recolocan huesos. Se inmoviliza y se avisa urgencias.
o Abierta: el hueso rompe la piel y se ve expuesto. Nunca tocar, uso de guantes, no recolocar. No mover.
• Luxación. Salida del hueso de su lugar anatómico. Se observa deformidad evidente, dolor intenso. No colocar en su sitio. No tocar y avisar urgencias.
• Esguince: salida y entrada del hueso de su articulación. También conocido como “torcedura”. Produce una inflamación local y ligamentosa. No requiere atención inmediata. Valoración por facultativo.
• Quemadura. Bien por una caída, o exposición al sol prolongada (bicis al sol en ventana…) o bien por resbalón de cuerdas en ejecución de ejercicios.
• Deshidratación. En el gimnasio lo habitual es la falta de hidratación en ejercicios de alta intensidad. El cuerpo elimina líquidos mediante la orina, la evaporación, sudoración…. muy importante en ejercicios intensos como por ejemplo Ciclo indoor, tonificación con sesiones largas. La deshidratación produce mareos, malestar general, cansancio. Una deshidratación extrema puede producir fallo cardíaco por eliminación excesiva de iones K y Ca (que se utilizan en la contracción cardíaca).

Ante la duda o si no se sabe primeros auxilios, siempre 112.
Para finalizar este apartado me parece muy importante reseñar también una lesión que todos deberíamos ser capaces por lo menos de detectar, atender y reclamar: REANIMACIÓN CARDIO-PULMONAR. El protocolo es muy sencillo de recordar y la actuación no es difícil de ejecutar: