1)    Comprueba el nivel de consciencia: ¿te responde al hablarle o pellizcarle?

SI: observa su situación y pide ayuda si es preciso.

NO: continúa con el paso 2.

2)    Pide ayuda: Gritando ¡AYUDA! Y comienza con el ABC.    

A)  de abrir la vía aérea.

Haz la maniobra frente-mentón: sujeta su frente con una de tus manos abierta. Con la punta de los dedos de la otra sujeta su barbilla. En niños elévala ligeramente, inclinando hacia atrás su cabeza. En lactantes mantén la cabeza recta con el pecho. Mantén en todo momento su boca abierta. No hagas esta maniobra si sospechas lesión de columna.

Comprueba si respira: Acerca tu mejilla a su nariz para VER (si mueve el pecho), OIR (si respira) y SENTIR (el aire caliente de su respiración). ¿Respira?

◦  SI: colócale en posición lateral de seguridad (salvo sospecha de lesión de columna). Conseguirás esta posición colocando su brazo más cercano a nosotros en ángulo recto al cuerpo con el codo mirando hacia la cabeza y la palma de su mano abierta hacia arriba. El otro brazo crúzalo por su pecho hasta tocar con la palma de su mano la mejilla opuesta. Mientras sujetas su mano apoyada sobre su mejilla,  dobla con tu otra mano su rodilla más lejana y atráela hacia tí. Gira al niño hasta dejarlo casi en posición lateral. Vigila que mantenga la vía aérea abierta y comprueba su respiración hasta la llegada de los servicios de urgencias.

◦  NO: pasa a la fase B.

B) de ventilar boca a boca, “introducir soplando nuestro aire en sus pulmones”.

Lactante: boca a boca-nariz: sella (evitar fugas de aire) con tu boca la boca y la nariz del pequeño, si puedes abarcarla.

Niño: boca a boca.

Da 5 ventilaciones (soplidos) lentas y suaves. Observa el ascenso y descenso de su pecho, si eso pasa es que el aire está entrando en sus pulmones, lo estás haciendo bien.

C) de masaje cardíaco.

No es necesario que compruebes el pulso, este paso está destinado a personal entrenado.

Punto del masaje: La presión debe realizarse en el medio de su pecho, entre sus pezones.

Lactantes: Hay dos formas:

◦  Con dos dedos: Si no puedes abarcar el pecho del pequeño con tus manos, apóyalo en una superficie plana y presiona con tus dedos corazón y anular en el punto del masaje.

◦  Abraza su pecho con tus manos y coloca tus pulgares en el punto del masaje. Presiona con los pulgares.

Niños: realiza el masaje con el talón (parte más cercana a la muñeca) de una de tus manos (con las dos si el niño es muy grande).

Relación masaje-ventilación: 30-2 (la misma que en adultos).

Tras dar las 5 ventilaciones iniciales mantén un ritmo de 30 compresiones seguidas de 2 ventilaciones. Cada 2min (aproximadamente 2 ciclos de 30-2) comprueba si el pequeño respira espontáneamente.

3)    ¿Cómo activar el Sistema de Emergencias (112)?

Con dos o más reanimadores sanitarios la relación será de 15:2.

Si estás solo: realiza las 5 ventilaciones de rescate más 1min de RCP antes de llamar al 112.

Si estás con alguien más: uno de vosotros comenzará la reanimación mientras el otro pide ayuda.

Accidentes pueden ocurrir en infinidad de lugares, y las salas de gimnasio no están exentas de accidentes ni lesiones. Aquí no voy a enumerar un montón de lesiones que se puedan producir, pero sí que me parece interesante describir las más comunes o que con más frecuencia se puedan dar.

• Lesiones más frecuentes
Una lesión puede estar causada por varios motivos:
1. Mal uso del aparataje de la sala
2. Accidente
3. Rotura de alguna parte de la máquina

Al igual que cuando establecemos mapas de trabajo, rutinas, etc., en primeros auxilios también tenemos categorías que engloban los diferentes tipos de accidentes:
• Traumatismos. O comúnmente llamados golpes. Una acción mecánica externa nos produce lesión en órganos o tejidos. Traumatismo más grave en gimnasio: TCE (traumatismo craneoencefálico). Este tipo de traumatismo se suele dar por golpe en la cabeza (cráneo) en la cual se ve implicada la masa (encéfalo). Este traumatismo pone en riesgo la vida. Deberemos pedir ayuda médica, recomendar ir a urgencias o llamar al 112 si:
o Después de un golpe en la cabeza
 Dolor muy intenso que no cede
 Sangra por el oído
 Visión doble
 Mareos
 Vómitos
 Desmayo, pérdida de conciencia
 “Ojos de mapache”, moratón alrededor de los ojos.
 Comportamiento extraño
• Heridas. Rotura de la continuidad de la piel. La piel funciona como protectora del cuerpo, de hecho es el órgano más grande que tenemos. Si hay una rotura de la piel, estamos abriendo la puerta a posibles bacterias y/o infecciones. Hay varios tipos de heridas:
o Punzantes: agujas, pinchos…es peligroso por su profundidad más que por su extensión. Nunca sacar el pincho del cuerpo si es largo (efecto tapón). En el gimnasio la verdad que no hay muchos objetos punzantes que pongan en peligro real la vida.
o Incisas: corte.
o Contusa: por objeto romo. Puede producirse hemorragia interna al no haber extravasación de la sangre. Importante revisión facultativa. En las salas sí que tenemos muchos aparatos que pueden producir este tipo de lesiones: mancuernas, cualquier elemento de peso libre…
• Fracturas: rotura de los huesos, y al igual que con las heridas tenemos diferentes tipos. Es importante saber que el hueso está vivo, que dentro tenemos médula. La importancia de una fractura viene sobre todo determinada porque al romperse un hueso importante (y en medicina se entiende por importante hueso cercano de vísceras vitales o arterias) puede comprometer la integridad de una arteria y producirse una hemorragia interna importante y masiva. Por ejemplo, la fractura de la cabeza del fémur que se aloja en la cadera; por ahí pasa una gran arteria llamada femoral. También cobra gran importancia los huesos de la cara sobre todo nuca y ojos.
o Cerrada: el hueso no sale de la piel. Nunca se recolocan huesos. Se inmoviliza y se avisa urgencias.
o Abierta: el hueso rompe la piel y se ve expuesto. Nunca tocar, uso de guantes, no recolocar. No mover.
• Luxación. Salida del hueso de su lugar anatómico. Se observa deformidad evidente, dolor intenso. No colocar en su sitio. No tocar y avisar urgencias.
• Esguince: salida y entrada del hueso de su articulación. También conocido como “torcedura”. Produce una inflamación local y ligamentosa. No requiere atención inmediata. Valoración por facultativo.
• Quemadura. Bien por una caída, o exposición al sol prolongada (bicis al sol en ventana…) o bien por resbalón de cuerdas en ejecución de ejercicios.
• Deshidratación. En el gimnasio lo habitual es la falta de hidratación en ejercicios de alta intensidad. El cuerpo elimina líquidos mediante la orina, la evaporación, sudoración…. muy importante en ejercicios intensos como por ejemplo Ciclo indoor, tonificación con sesiones largas. La deshidratación produce mareos, malestar general, cansancio. Una deshidratación extrema puede producir fallo cardíaco por eliminación excesiva de iones K y Ca (que se utilizan en la contracción cardíaca).

Ante la duda o si no se sabe primeros auxilios, siempre 112.
Para finalizar este apartado me parece muy importante reseñar también una lesión que todos deberíamos ser capaces por lo menos de detectar, atender y reclamar: REANIMACIÓN CARDIO-PULMONAR. El protocolo es muy sencillo de recordar y la actuación no es difícil de ejecutar: