Buenas tardes!

Hoy quiero hablaros sobre la última adquision en nuestra casa: piscina plegable!

Pues sí, llevábamos ya un tiempo pensando qué hacer, porque tenemos una peque de 2 años pero en junio tendremos otro…. Y claro, hay que esperar que la mamá se recupere para poder bañarse. Por eso nos decidimos a comprar la piscina plegable Nabaiji del Decathlon. 

La verdad que es una gozada, hoy la hemos estrenado en casa. Es plegable, no hay que pasar un montón de rato inflando, no se pincha, es fácil de guardar y transportar. 80 litros, pero para casa con llenarla un poquito suficiente.

Que os parece a vosotros/as?

 

Muchas veces no nos ponemos en el lugar de los pequeños cuando vienen a clases de natación y esto hace que las clases no sean 100% satisfactorias

Trabajar la empatía no es fácil. Ocurre que a veces bien porque no creemos oportuno o porque no nos damos cuenta, no nos ponemos en el lugar del niño.

Lo que para nosotros es algo sencillo, nadar, hay niños que les resulta una actividad difícil, que les requiere esfuerzo, les genera angustia, incertidumbre.

Nunca deberemos decir “venga que no pasa nada”, “todos nadan y tú no”, “es que no te esfuerzas”, “no vales para esto”.

Si algo enseñan los ajos de experiencia es que todos aprenden a nadar, en más o menos tiempo, pero todos aprenden, y pueden aprender sin presiones ni angustias.

Solo hay que entender un poquito a los peques, y bajar el pistón y adecuarnos a su handicap.

El miedo al agua no se soluciona tirándolo de golpe, “así aprendí yo cuando era joven”. El miedo al agua se soluciona con cariño, respeto y paciencia.

Incluir juegos en las actividades es una gran opción, y dejar hacer participes a los peques en los juegos, dejarles elegir. No decirles que no pasa nada, sino que comprueben que no pasa nada que sientan seguridad.

Dudas? Con vuestras dudas construimos más post 😉

Una vez superada la etapa de familiarización, los niños ya poseen cierta autonomía y son capaces de moverse por el agua con ayuda de material.

En esta etapa vamos a potenciar esa autonomía para después meternos de lleno en el aprendizaje de los estilos de la natación. Tanto en la etapa de familiarización como en esta etapa de autonomía, realizaremos juegos y ejercicios para potenciar las habilidades de la natación y que a su vez nos van a introducir poco a poco en los estilos. Deberemos elegir cuidadosamente los juegos a realizar en función de los objetivos planteados.

Para conseguir autonomía en el agua, los niños deben dominar la flotación, la respiración y la propulsión, aunque sea de una forma básica o arcaica. Una vez los niños sean autónomos, tendrán seguridad en sí mismos y se sentirán a gusto en el agua; una vez llegados hasta aquí, ya podemos empezar con la siguiente fase.

Hoy quiero contaros la experiencia de ayer.

Cómo os decía por redes sociales, ayer empezó un peque nuevo en natación que venía rebotado de otro club. No voy a entrar en detalles, solo decir que ni quería ver la piscina ni hablar de ella.

Hasta con sus papás en su piscina estaba tenso.

Para mi era un reto, y la verdad que me emocionan los retos 😉

Cómo se solucionó en tan solo 1 clase? Magia de Paco. Hablar con el, preguntarle sobre lo que le angustiaba, escucharle. Después enseñarle la piscina y el material que tocaba esa sesión. Me metí con él en el agua y practicamos ejercicios de natación desde mi versión de natación registrada: aprender jugando.

Resultado: un éxito grandísimo!. Se lo pasó fenomenal y salió de natación diciéndole a su madre cuando volvía 😉 no hay nada más grande para mi, me siento fenomenal

Pues así trabajo, con mi propia metodología: aprender a nadar jugando.

Nos vemos en el agua?

Pues uno ya va cumpliendo sus años, que eso es bueno, y se van acumulando experiencias.

Ya son muchos años también como profesor de natación, y es ahora cuando profesionalmente me encuentro más en forma, muy cómodo en mis clases, con una metodología propia que se que funciona, y eso me hace estar muy tranquilo, con mucha paciencia, sabiendo que pasito a pasito los peques van a conseguir todo lo que se propongan.

También son horas ya las que he pasado impartiendo clases de natación para bebés, por eso, cuando ahora veo que algunas de estas clases carecen de estructura… sufro un poco profesionalmente.

Las clases de natación para bebés, al igual que la natación infantil tiene que tener marcados sus objetivos y su itinerario. Las sesiones deben tener su estructura, porque sin estructura no podemos establecer una continuidad.

A simple vista puede parecer que un bebé no puede trabajar nada en el agua… pero que va, se pueden trabajar muchísimas cosas aparte de “jugar y realizar inmersiones”.  ¿Qué podemos trabajar?

  • Coordinación manual
  • Coordinación ojo-mano
  • Refuerzo del vínculo familiar
  • Inicio al desplazamiento (no nadar, pero sí desplazarse)
  • Fortalecimiento y tono muscular
  • Fortalecimiento sistema cardio-respiratorio
  • Adaptación al entorno
  • Socialización con el entorno
  • Organización del sueño
  • Relajación

Y muchas muchas cosas más que se pueden trabajar, siempre con buena conexión con las familias.

Si tienes curiosidad tienes 3 opciones:

  1. Pregúntame si lo necesitas, estoy para tí.
  2. Pásate por mi formación virtual como monitor de natación para bebés
  3. Pregunta, infórmate en el centro que te de más confianza. Yo estoy en OnFitness en la Morea

La natación (y matronatación) generalmente abarca rangos de edades tempranas y jóvenes; así pues a los niños los apuntan a clases de natación para que aprendan a nadar y para que realicen un deporte.

Está claro que una vida saludable es posible mediante ejercicio y una buena alimentación, pero para la realización de ejercicio hace falta motivación, y a veces la natación puede parecer más aburrida o menos grupal que otros deportes.
La clave de esta motivación es que los niños tengan ganas de repetir y quieran seguir aprendiendo.
Por ello, se plantea el siguiente binomio juego-aprendizaje.
Está demostrado que cuando se tiene interés y ganas se aprende con más facilidad.
No podemos poner a los niños a realizar ejercicios puros de natación porque sería aburrido; tampoco podemos estar toda la sesión jugando porque no aprenderían.
Lo ideal es enfocar los ejercicios de una forma atractiva para los pequeños: aprender jugando.
Si aprenden jugando, ya tendremos esas ganas de repetir los juegos (ejercicios), con lo cual estarán aprendiendo más y motivados.

¿Qué es un bebé? Creo que no habrá dudas acerca de ello, ¿no? Todo el mundo sabe que los bebés son pequeñitos, tiernos, huelen a nuevo, toman el pecho o biberón, usan montones de pañales, se ríen, lloran, te agarran el dedito, balbucean, les gustan los colores, son muy exploradores… un sin fin de adjetivos podríamos decir de ellos y no acabaría el libro.

burbujitas

Me refiero a un aspecto más técnico. Cuando tenemos niños mayores de 3 años en natación, ya sabemos que muscularmente están desarrollados y que se encuentran en la etapa infantil de desarrollo. Con ellos buscaremos que aprendan a nadar de una forma atractiva que les llame la atención y les guste, que tengan ganas de repetir. Combinaremos técnica y juegos…etc. Prácticamente cualquier movimiento de brazos, tronco y piernas pueden realizarlo, mejor o peor, con mayor o menor destreza. En este caso buscaremos ejercicios que se adapten a su nivel mental y su psicomotricidad, que evidentemente esta unido al crecimiento del niño.

En el caso de los bebés el enfoque de las clases es más complejo.

Los bebés desde que nacen, crecen y se desarrollan a una velocidad vertiginosa. Tienen todo el mundo por conocer y explorar. El bebé conforme va acumulando meses se va desarrollando física y psicológicamente. Este desarrollo es el que nos va a marcar la pauta. Fundamental en las clases de los bebes. No puedo pedir a un bebé determinados movimientos si aún no posee las capacidades necesarias para ello.