Oferta de cursos online ¡Aprende y disfruta!

¿Quieres convertirte en el monitor de natación que tus alumnos recuerden con cariño con el paso de los años?, ¿quieres disfrutar de momentos inolvidables con tu bebé dentro del agua?

Hoy estás de suerte porque de la mano profesional de Francisco Sánchez y el método LudoQua® descubrirás que hay otra forma de aprender y enseñar a nadar, mucho más lúdica y divertida.

Aprender a nadar no tiene que ser una obligación. Haz que los más peques se diviertan en el agua mientras juegan y hacen deporte. Esto les ayudará a desarrollar mejor su personalidad y autonomía. Incluso ya desde bebés pueden empezar a disfrutar del agua con sus papás y mamás, ¡crearás un momento familiar excepcional!

¿Qué te proponemos?

  • Formación como monitor de natación para bebés.
  • Formación como monitor de natación infantil.
  • Primeros auxilios infantiles.

¿En qué consiste este curso?

  • Basado en la metodología acuática de LudoQua®.
  • LudoQua® es un método de trabajo empírico creado por Francisco Sánchez, experto en actividades acuáticas, y en el que se ha fusionado el carácter lúdico con el agua.
  • En LudoQua® el deporte es divertido y los niños aprenden a nadar jugando.
  • Formación Online con acceso las 24 horas para que realices el curso a tu ritmo.
  • Con tutor personalizado para resolver todas tus dudas.
  • Aprende a través de ejercicios, videotutoriales y un examen final.
  • Consigue tu diploma acreditativo.

Conseguirás

  • Gestionar un curso completo de natación para bebés.
  • Conocer este tipo de grupos, sus características.
  • Aprenderás en qué piscinas se puede impartir este tipo de clases.
  • Aprenderás las capacidades de los bebés según su desarrollo.
  • Serás capaz de impartir clases dinámicas, divertidas.
  • Formación RESPETUOSA con los bebés y las familias.
  • Gestionar un grupo completo de natación infantil (2-14 años).
  • Enseñarles de una forma divertida, diferente a lo establecido.
  • Primeros auxilios.

En mi opinión, el aprendizaje de la natación no se debe clasificar por
edades, debido a que habrá niños pequeños sin miedo al agua que se
pueda empezar a trabajar con ellos los movimientos típicos de los estilos,
mientras que otros niños mayores necesiten todavía un periodo de
adaptación.

Pero, sin duda, el aprendizaje de conocimientos y desarrollo
tanto motor como psicológico está ligado a la edad. Con esto quiero decir,
que cada etapa de madurez contiene unos tipos de juegos y un tipo de
tratamiento y educación. Por ejemplo, un niño pequeño puede pasarse
horas jugando con unos cubos a llenarlos y vaciarlos, mientras que otro un
poco mayor necesitará otro tipo de juegos y actividades menos sencillos.
También tendremos esto en cuenta a la hora de programar las actividades
acuáticas.
Todo esto parece muy difícil pero, en base, no lo es tanto. En definitiva,
vamos a seleccionar ejercicios de natación y los vamos a disfrazar de
juegos selectos para que la actividad se convierta en lúdica. Vamos a hacer
que los niños vengan contentos a la piscina, y que, aprendan a nadar
mientras juegan. Por ello, es muy importante que el monitor elija
correctamente los juegos acorde a los objetivos.

 Ellos pensarán que “están jugando a…” mientras que lo
que verdaderamente están haciendo es un ejercicio de aprendizaje del
movimiento de brazos de estilo crol.
La imaginación es muy importante, por lo que no nos debe importar
imaginar nuevas situaciones, o cambiarle el nombre a las cosas. Por
ejemplo, es más atractivo llamar “bocadillo” que “pul buoy”. Son cosas
muy sencillas, pero que con los niños funcionan, y debemos establecer el
aprendizaje a su nivel, y ponernos en su piel. Ya tienen bastantes
obligaciones, y según crecen más; vamos a darles un rato divertido y
lúdico, en el que:
– Aprenden a nadar
– Hacen deporte
– Desarrollan sus capacidades y habilidades sociales
– Aprenden nuevos conceptos y situaciones de la vida real

¿Tú qué opinas?

El modelo lúdico se encuentra presente en casi todas las acciones diarias
y cotidianas de los niños y en algunas de los adultos, aunque
generalmente no nos damos cuenta de ello.

Los niños desde que se
despiertan por la mañana, están deseosos de jugar; toman el desayuno y
quieren jugar con las galletas, la leche, todo lo que les rodea. Después van
al colegio y allí continúan jugando y aprendiendo. Ya por la tarde después
del colegio los niños juegan en casa, en el parque… hasta que se van a
dormir. En definitiva: los niños están continuamente jugando y
aprendiendo, o quizás sería más correcto decir que continuamente están
aprendiendo mientras juegan.
El juego es fundamental en el desarrollo de los niños, como veremos más
adelante. El juego les ayuda a comprender el medio que les rodea. Si un
grupo de niños juega a un determinado juego en el que es necesaria la
adopción de roles, están mezclando elementos imaginativos no reales con
elementos reales. El medio en el que juegan es real aunque imaginen que
es otra cosa diferente, están descubriendo su entorno.
Los pequeños, toman elementos reales en sus juegos, toman situaciones
reales. Están descubriendo la realidad de las cosas, objetos, situaciones
cotidianas, roles, mediante el juego. En fundamental jugar para aprender,
conocer. Por ejemplo: jugar a mamás y papás, jugar a cocineros. Sin duda
en el juego existirán elementos imaginativos pero las situaciones son
reales, muchas veces cotidianas, que los niños están aprendiendo,
repitiendo interiorizando en su educación.
Por lo tanto, ¿por qué no utilizar éste modelo en natación?

La natación (y matronatación) generalmente abarca rangos de edades tempranas y jóvenes; así pues a los niños los apuntan a clases de natación para que aprendan a nadar y para que realicen un deporte.

Está claro que una vida saludable es posible mediante ejercicio y una buena alimentación, pero para la realización de ejercicio hace falta motivación, y a veces la natación puede parecer más aburrida o menos grupal que otros deportes.
La clave de esta motivación es que los niños tengan ganas de repetir y quieran seguir aprendiendo.
Por ello, se plantea el siguiente binomio juego-aprendizaje.
Está demostrado que cuando se tiene interés y ganas se aprende con más facilidad.
No podemos poner a los niños a realizar ejercicios puros de natación porque sería aburrido; tampoco podemos estar toda la sesión jugando porque no aprenderían.
Lo ideal es enfocar los ejercicios de una forma atractiva para los pequeños: aprender jugando.
Si aprenden jugando, ya tendremos esas ganas de repetir los juegos (ejercicios), con lo cual estarán aprendiendo más y motivados.