Cuando juegan, los niños no tienen generalmente la intención de aprender, pero son los educadores los que pueden planificar los espacios para que los niños se capaciten. Piensen en cómo actuaron nuestros educadores, nuestros conocimientos están basados en su imaginación y destreza como educadores.

El educador relaciona al juego y al aprendizaje con el desarrollo psicomotor, cognitivo, afectivo y social en diferentes ámbitos: ludoteca, escuela infantil, parques…en este libro vamos a seguir paseando por el sendero de “lo lúdico” y vamos a ampliar este aprendizaje al ámbito de LA NATACIÓN.

Según el autor Bruner, mediante el juego el niño aprende y experimenta conductas complejas sin la presión de tener que alcanzar un objetivo. La tarea del educador es potenciar aquellos aspectos implícitos en el juego, que favorezcan el desarrollo libre y placentero del niño. De esta forma, la experiencia puede adquirir una dimensión globalizadora y significativa.

El niño a través del juego:

–        Se divierte y se siente feliz

–        Se expresa libremente

–        Explora el mundo que le rodea

–        Desarrolla sus capacidades intelectuales y psicomotrices

–        Se relaciona socialmente con otros del grupo

–        Adquiere responsabilidades y capacidad de juicio

–        Comprende el valor de las normas morales

–        Conoce rasgos de su cultura