Hoy tengo el placer de contar en mi blog con la colaboración de Elena!

Elena Fernández es Musicoterapeuta, Profesora de Música, Licenciada en Derecho, Máster en Dirección de RRHH y actualmente estudiante del Grado en Psicología, además de madre de un niño con autismo gracias al cual se formó y se introdujo en el fascinante mundo de la Musicoterapia.

Tenía curiosidad sobre el tema de musicoterapia y le pregunté si le apetecía escribir unas letras, y aquí las tenéis. Le podéis seguir en twitter aqui: https://twitter.com/elena_jorge

El uso de la Musicoterapia cada vez es más frecuente en distintos ámbitos como el clínico (en hospitales, residencias…), educativo (colegios, guarderías…) y social (programas de integración dirigidos a personas en riesgo de exclusión social…) dirigiéndose tanto a bebés como a niños, adultos y personas mayores con y sin diversidad funcional.

A través de la música y sus elementos (ritmo, melodía, armonía, matices…) podemos trabajar áreas como la cognitiva, la emocional y la conductual empleando herramientas musicoterapéuticas para reforzar, mejorar y potenciar un sinfín de aspectos en función de las necesidades de cada persona y/o grupo tales como el aprendizaje, la atención, la memoria, la imitación, la interacción, la comunicación (lenguaje verbal y no verbal), el control de la impulsividad, la coordinación, la motricidad fina y gruesa, la cohesión grupal, la creatividad, la relajación…

Es fundamental que las sesiones de Musicoterapia sean llevadas a cabo por un profesional titulado quien, tras un período de evaluación, diseñará un programa de intervención personalizado con el fin de que la persona o grupo que reciba las sesiones de Musicoterapia pueda aprovechar al máximo sus beneficios y generalizarlos a otros ámbitos de su vida.

Algunos ejemplos prácticos:

Campanillas de colores de “do” a “do”: adaptándonos a las características de cada persona o grupo trabajaremos los colores, la estimulación musical, la discriminación de sonidos, la motricidad, aprenderemos la escala musical, haremos improvisaciones, juegos musicales respetando turnos, tocaremos e imitaremos melodías…  

Series de instrumentos con apoyo visual de pictogramas: podemos trabajar y mejorar la atención, la función ejecutiva, el desarrollo del pensamiento, la motricidad…

Relajación: con música tranquila podemos crear un ambiente muy agradable utilizando también luces de colores, pañuelos, pompas, plumas…

 

 

Muchas gracias Paco, por tu gran labor y por haberme invitado a participar en tu interesante blog.