Buenos días! Hoy tengo el placer de contar con la colaboración de Mama Ninja!

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La otra cara de la conciliación: Los niños

 

Como padres preocupados por el tiempo “de calidad” que le damos a nuestros hijos, se habla mucho de nuestro punto de vista y de cómo uno quisiera partirse en dos para estar con ellos y ofrecerles todas las herramientas necesarias por nosotros mismos y no depender de terceras personas para su cuidado.

 

Pero también existe la otra cara de la conciliación, y esta es la de los niños; así como nosotros tratamos de tener más tiempo para ellos, nuestros hijos ven esa falta y la manifiestan de distintas maneras, pues mientras que nosotros hacemos el roll de padres ellos a su tiempo sienten esa falta de presencia.

 

La compatibilidad de horarios cada vez es más difícil, los niños deben de aprender a estar solos o en otros lugares durante el día para finalmente llegar a casa y hacer la rutina de baño, comer y dormir, para así seguir en la mañana con el desayuno, vestirse, lavarse los dientes e ir corriendo a la escuela que termina siendo “nuestro tiempo”.

 

En algún momento mi hija cuando tenía alrededor de tres años preguntaba mucho por la ausencia del papá, ¿por qué trabaja? ¿por qué no está? Y terminamos con un: ¿hoy vemos a papá? ¿por qué estudia también?¿puedo esperarlo?…..Hace unos meses en medio de tantas preguntas me decía que por qué yo no trabajaba, a lo que contesté que yo trabajaba en casa y me ocupaba también de ella, se quedó pensando y no dijo nada más, pero ahora que empecé a trabajar fuera de casa, esa falta se hace más grande y tratan por todos los medios de estar anclados a mi pierna, y evadir el sueño a como sea….otro cuento más, cárgame, te quiero, una última canción….finalizado por un ¿y papá ya va a llegar otra vez?….

Es muy difícil responder a todas esas preguntas pues aunque tratemos de hacerlo fácil y evidente simplemente no tienen el concepto de vida que uno conlleva como adulto…¿El dinero? Y eso ¿qué? ¿Más cosas? Son cosas que ellos no valoran como tal….tienen lo que necesitan y punto, para ellos no existe más, por lo menos a la edad de mis hijos que son de 2 y 4 años….

 

También podemos abordar el tema desde otro ángulo, por ejemplo, el hecho de no estar con ellos quiere decir que están con otras personas, así que la educación de nuestros hijos es muy relativa ya que toman de todo un poco, llámese la escuela, el abuelo, la nana, la tía, la amiga, etc. Y claro que tratamos de compensar ese tiempo inexistente con una infinidad de cosas que no son más que un placebo para nosotros mismos aplacando ese sentimiento de “culpa” que se instala; y de cualquier manera no va a cambiar que el tiempo es el tiempo, por eso no me gusta este nuevo término de “tiempo de calidad” pues creo fervientemente que todo lo que hacemos con ellos; desde bañarlos hasta jugar o salir con ellos o bien enseñarles cosas son tiempo invaluable y por lo tanto de calidad, hágase lo que se haga. Decir “tiempo de calidad” se me hace un absurdo más para dejar a los padres con un poco más de culpa, que por si fuera poco ya tenemos bastante….

 

¿Y qué hay de las repercusiones negativas? No soy psicóloga para poder responder correctamente esta pregunta, creo que la vida va tan rápido que simplemente les tocó vivir así a esta generación, y bueno uno trata de sacar tiempo de un lado y del otro para estar con ellos, pero nunca es suficiente….lo que sí sé es que no quiero ver a mis hijos como los “ Niños de la llave” pues quiero que aprendan en casa y no en la calle; no soy psicóloga pero seguramente las personas expertas en esta área dirán que los niños se adaptan, pero tampoco queremos eso ¿o sí? Obviamente hay casos en los que simplemente es imposible estar con ellos a excepción de fines de semana por decir algo, pero a estas alturas tanto hombres como mujeres hablan de la conciliación, que no es un término simplemente maternal sino parental, que también hay casos muy desafortunados, sí, pero hacemos cuanto podemos, no por nada se empieza a alzar la voz y se han hecho algunos cambios en términos de leyes a favor de todo lo que hemos estamos discutiendo, pero falta mucho camino por delante para hacerlo más significativo y tener un impacto real para todos.

 

Finalmente, al hablar de conciliación, no podemos hacerlo sin hablar de los dos lados de la moneda, uno como padre trata de conciliar su tiempo y a la vez nuestros hijos hacen lo mismo a su manera.

 

El sacrificio, también tiene que ver, aunque no me gusta mucho esta definición que se le da y no debería, pues; aunque suene repetitivo, los niños sacrifican nuestro tiempo ausente con otras cosas; algunas de ellas pueden ser buenas herramientas, pero otras son “pasar el tiempo” a esta edad no podemos pedir mucho, el entorno de nuestro s hijos es los que va a formarlos; creo que es la relación correcta para hablar de conciliación.

 

Les invito a participar en este espacio para hablar de laconciliación desde el punto de vista de los niños; por favor aporten sus experiencias para hacer de este tema más extenso y darle otro enfoque. Creo que todos necesitamos una salida y qué mejor que alzar la voz y ver por ellos que son quienes lo resienten más que nadie.

 

Los invito a participar en este proyecto, que apenas empieza. Gracias por compartir y brindarnos su apoyo y punto de vista.

 

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Los primeros días de natación son días de cambios para los peques, y los profes lo sabemos, y es por ello que debemos tener mucha paciencia, mucho tacto, empatía y cariño.

¿Qué hacer? 

Cuando los niños comienzan su primer día de natación generalmente
tienen miedo a lo desconocido. Van a ir a un sitio que no es de su entorno
habitual, y además van a meterse en la piscina con un extraño (a priori).
Vamos a intentar que este “destete” o trance pase de la mejor forma
posible.
OJETIVO: primer día de natación satisfactorio.
EJERCICIO LÚDICO 1: acudimos a la entrada de la piscina donde se
encuentran los niños con sus mamás o papás con juguetes en las manos.
Se los enseñamos y les decimos que solo vamos a jugar, pero en el borde
de la piscina (donde vaya a ser la actividad).
EJERCICIO LÚDICO 2: una vez con los niños en la piscina, les dejamos que
jueguen tranquilamente, que exploren, que jueguen con cubos a llenarlos
y vaciarlos de agua, mojar la pelota…
EJERCICIO LÚDICO 3: una vez que vemos que los niños están tranquilos,
dejamos material que vayamos a usar en la clase cerca de ellos, otro por el
agua; queremos que se fijen y tengan curiosidad por él. Poco a poco se
introduce el monitor a jugar con los pequeños, siempre con mucha
tranquilidad y calma. Es un momento lúdico, tan sólo hay que jugar y
pasárselo bien. Con esto para el primer día puede ser suficiente.
OBJETIVO: entrada al agua.

¿Tu qué opinas?

Vivimos en el mundo de los microbios, y ellos a veces son nuestros aliados: como en el yogurt y en oportunidades nuestros enemigos: como en las enfermedades que nos causan… hoy quiero dar algunos tips relacionados a los inicios de los peques y la presencia de los microbios

Cuando nuestros peques nacen, regularmente, vienen de un ambiente estéril, sin microbios: nuestro útero materno, de ahí en adelante empiezan a poblarse con una serie de baterías “amigas” del cuerpo humano: la flora bacteriana habitual y a medida que van creciendo también tienen contacto con bacterias y virus no tan amigos del cuerpo humano, sino más bien dañinos, muchos de ellos se combaten desde el nacimiento con vacunas como la BCG: anti tuberculosis y anti-virus de la Hepatitis B, de manera que se evite la enfermedad o al menos se disminuya sus signos y síntomas.

La mayoría de los microbios no tienen vacuna y le corresponde al peque desarrollar lo que se llama: inmunidad adquirida, es decir, al tener contacto con el microbio: virus o bacterias, su cuerpo produce una serie de proteínas y células capaces de contrarrestar la acción de estos microbios, en algunos casos sin manifestación de la enfermedad y en otros con la ocurrencia de la enfermedad.

El inicio más emblemático es el de la escolarización, momento en el cual ocurre la primera separación física del peque con su familia y aparte de todo lo que esto acarrea en adaptación, alimentación, traslados, tareas, hay algo que siempre está a la espera en la guardería: los nuevos microbios, los cuales se adquieren de otros niños y del personal que ahí labora. Debemos tener presente que estos microbios no son los mismos a los que el peque ha estado expuesto en casa, así que hay una gran probabilidad de enfermarse al iniciar la guardería. En mi experiencia (soy madre de dos varones de 5 y 1 año, el primero escolarizado desde los 11 meses, el segundo aun esta en casa-entre otras cosas para evitar infecciones), todo empieza bien las primeras semanas, pero a la 3ra semana con regularidad ya mi hijo mayor viene con malestares, este año no ha sido diferente y ha desarrollado: fiebre, dolor de cabeza y tos, nada de qué preocuparse, pero sí de atención inmediata para que no evolucione a algo más complicado de tratar.

5 cosas que hacer para prevenir las infecciones infantiles de origen escolar, que podemos trabajar desde casa y en conjunto con el cole:

  • Hacer del lavado de manos un hábito en nuestros niños: el lavado de las manos constante corta el ciclo de transmisión de la mayoría de los virus y bacterias.
  • Uso de geles antibacterianos en las manos de peques, maestras, padres y personal de la institución: podrían colocarse geles para uso de la comunidad educativa, tal y como lo tienen algunas clínicas y hospitales para disminuir la cantidad de infecciones.
  • Acostumbrar a nuestros peques a que siempre mantengan su naricita limpia, enseñarlos a limpiársela en el lavamanos, debajo del chorro de agua. Es frecuente ver niños con secreciones afuera, rodando por su cara, que esto no sea lo normal.
  • Desde un mes antes del inicio, podemos iniciar con complejos vitamínicos de manera de ofrecer al cuerpo de nuestros peques, todas las herramientas necesarias para enfrentar a los nuevos microbios.
  • Si se inicia en la guarde y aun damos lactancia materna, continuarla de manera que podamos ofrecer nuestra inmunidad materna: las mismas proteínas y células que nos protegen a nosotras como adultas, también lo protegen a ellos y lo mejor: automáticamente pasan al peque a través de la leche materna.

Lo anterior lo podemos hacer como madres, no solo cuando inicia la guardería, sino que también se extiende a las otras actividades extra-académicas: babygym, matronatación, música, etc. ya que en todos los casos depende de nosotras. Lo que no depende de nosotras: limpieza e higiene de la guardería o del gimnasio o piscina, cuidados de los otros niños, podemos exigirlo mas no hacerlo, formas de practicar el respeto.

Espero poder seguir ayudando en la crianza que hoy le ofreces a tus hijos, mis contactos son: mariarosangel@gmail.com y en las RRSS llevo mi proyecto

Instagram: @lo.estas.haciendo.bien

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¡Lo que toda madre quiere oír¡ Estamos en la mejor época para criar, ya que existen infinidades de herramientas para hacerlo cada día mejor!

Soy mujer, hija, hermana, madre, esposa, bioanalista, microbióloga, directora espiritual y promotora de crianza respetuosa.

Seguiremos con una serie de post dedicados a estos temas: ¡y si ya se enfermó! ¿Qué puedo hacer? Tips para disminuir las secreciones nasales, La lactancia materna y la guardería ¿Qué hacer si no me reciben la leche materna?, Actividades extra-académicas familiares: formas de apego: matronación, futbol familiar, iniciación musical familiar: desde el vientre hasta la primera infancia. Escolarizar o no.

Gracias por tu atención.

El otro día me preguntaban a partir de qué edad ya pueden ir los peques solos.

La verdad es que es una muy buena pregunta, porque la verdad que no hay ninguna obligación de empezar antes o después en la práctica de la natación. Mi experiencia es que a partir de los 2 años ya van solitos sin los papás y va muy bien. Antes de los 2 años no lo recomiendo. Pero con 2 añitos , ya comprenden, interactúan y podemos empezar a trabajar un montón de habilidades acuáticas y cosas chulas.

Si bien es cierto que si empezamos pronto se cogen hábitos, rutinas, se comienza a hacer ejercicio, se socializa.

¿Va a aprender a nadar con dos años? Claro que no, y quien diga lo contrario miente (con todo mi respeto). Pero es que ir a natación no es sólo “aprender a nadar”. En las clases de natación se enseñan muchas cosas más y, evidentemente, el peque acabará nadando. Pero hasta los 4 años más o menos no nadará como estilo propiamente dicho.

Lo que sí conseguimos antes son habilidades y desplazamientos en el agua. No debemos confundir desplazarse por el agua que nadar, son cosas diferentes. Es como el aquafitness, no se nada, pero se hace ejercicio en el agua. No todo es nadar o no.

Bueno, pues con 2 años, con grupos reducidos, un profe implicado y una buena metodología se practican y se consiguen muchas cosas: flotaciones, propiocepción en el agua, respiración, zambullidas, pérdida de miedo, rutina, ejercicio aeróbico….

Yo trabajo con niños a partir de 2 años y es estupendo.

¡Buenas tardes!

Hoy quiero hablaros sobre un tema que vengo rumiando…. es en cuanto a natación y los niños por grupo.

¿Cuántos niños por grupo creéis que es el óptimo para que aprendan a nadar bien?

Aquí hay un tema importante y predominante: money. Hay cursos que son bastante baratos pero a costa de poner 8 o 10 niños por grupo. Creo que, como en toda empresa, el dinero es importante, pero también me parece fundamental que los peques aprendan a nadar sin miedos, en confianza con su profesor, que sea algo divertido y motivador, sin pasar frío.

Es cierto que si son grupos de niños mayores en mi opinión se pueden poner bastantes por grupo porque ya saben desplazarse por el agua y prácticamente van solos y el profesor va dando instrucciones para mejorar la técnica y estilo.

Pero cuando se trata de niños de 3 a 5 años, creo que poner grupos de 8 o más es temerario y contraproducente para el buen desarrollo de las sesiones de natación. Lo suyo es que el dinero que invierten los papás se aproveche, y claro, con grupos tan numerosos al final hay que trabajar de 2 en dos y los demás niños al bordillo a esperar su turno. A mí personalmente ese sistema no me gusta. Prefiero tener grupos más reducidos y que los peques aprovechen toda la clase de principio a fin. Evidentemente serán clases algo más caras, pero no pasan frío y están todo el rato haciendo ejercicio en el agua, y además hay más conexión con el profesor, se puede hablar más, tratar miedos, inquietudes…..

¿Vosotros que opináis?

Cuando juegan, los niños no tienen generalmente la intención de aprender, pero son los educadores los que pueden planificar los espacios para que los niños se capaciten. Piensen en cómo actuaron nuestros educadores, nuestros conocimientos están basados en su imaginación y destreza como educadores.

El educador relaciona al juego y al aprendizaje con el desarrollo psicomotor, cognitivo, afectivo y social en diferentes ámbitos: ludoteca, escuela infantil, parques…en este libro vamos a seguir paseando por el sendero de “lo lúdico” y vamos a ampliar este aprendizaje al ámbito de LA NATACIÓN.

Según el autor Bruner, mediante el juego el niño aprende y experimenta conductas complejas sin la presión de tener que alcanzar un objetivo. La tarea del educador es potenciar aquellos aspectos implícitos en el juego, que favorezcan el desarrollo libre y placentero del niño. De esta forma, la experiencia puede adquirir una dimensión globalizadora y significativa.

El niño a través del juego:

–        Se divierte y se siente feliz

–        Se expresa libremente

–        Explora el mundo que le rodea

–        Desarrolla sus capacidades intelectuales y psicomotrices

–        Se relaciona socialmente con otros del grupo

–        Adquiere responsabilidades y capacidad de juicio

–        Comprende el valor de las normas morales

–        Conoce rasgos de su cultura

Hoy quiero hablaros desde el corazón de un tema que, a mi forma de entender necesita una revisión del oculista. Es un tema de enfoque, porque el trasfondo del asunto creo está bien planteado.

Vamos a comenzar por el principio, partiendo de un principio sencillo: ” aquello que haces con el corazón es difícil errar”; es decir, aunque no obtengas el resultado esperado, si lo has hecho con tu corazón, habrás tomado la decisión correcta. Por eso si educamos a nuestros hijos con el corazón nunca seremos malos padres.

Vamos a seguir con el segundo punto: el tema de las etiquetas sociales. Hoy voy a hablaros de las etiquetas en el entorno que más controlo: el agua. Se habla mucho de inclusión, incluir, socializar… pero muchas veces se nos escapan palabras como: autista, raro, diferente, especial… Voy a daros mi sincera opinión: creo que todos los niños son especiales. Me da igual si detrás existe un niño con autismo (que no es lo mismo que autista), un niño con síndrome de down, un niño con facilidad para las rabietas, un niño atleta, un niño….

Al fin y al cabo todos tienen en común que son niños.

¿Los vamos a tratar diferentes? En mi caso que es natación por supuesto que sí. Pero  no por poner etiquetas, ya que, repito, para mi todos los niños son especiales. Cada uno tiene su ritmo, su evolución y, por lo tanto, yo me adapto al  niño, no exijo que “la masa” se adapte a mis clases de natación programadas. Si me adapto a cada niño, no parece descabellado que trate a cada uno diferente en función de los objetivos que quiero conseguir. No confundamos tratar diferente con tratar con inferioridad, desprecio… Yo quiero a todos como si fueran el mio, y es evidente que según los conozco aprendo y ellos me enseñan hasta donde son capaces; yo les hago de guía en la consecución de sus objetivos, les hago de apoyo moral. Cariño y respeto a su evolución.

Así que vamos a dejarnos de etiquetas, de crear “grupos especiales”. Mucho mejor crear grupos reducidos y poder prestar la atención que demandan cada uno de ellos.

¿Qué opinas? Puedo estar errado o acertado, pero siempre sigo aprendiendo de los niños y sus familias. Gracias por enseñarme.