Buenos días!

Tal como os comentaba el otro día en otro post, hablaba sobre los miedos de los peques al agua en la piscina. Si no lo leíste está aqui.

En ese artículo os comentaba los posibles motivos por los que un peque puede llegar a tener miedo al agua en la piscina, y también os decía que haría otro post para ver cómo se puede solucionar; pues bien, allá vamos! 

Sabiendo todo esto, estamos ya en condiciones de pasar el número 3, y ver que todo no es tan malo,  y que se le puede poner solución (donde yo trabajo en menos de 5 sesiones solucionado)

¿Cómo quitar el miedo al agua?

Lo primero de todo es tener buena comunicación con las familias, que expliquen de dónde (creen) que viene el miedo, si ha sido por mala experiencia en otra piscina, de más pequeño, susto, etc. Una vez sabemos de dónde partimos, comenzamos a trabajar. Hablar con los peques es fundamental: nos sentamos juntos (no necesariamente dentro del agua, en el borde suficiente), hablamos, nos conocemos un poco. Sacamos juguetes que le interesen y poco a poco todo va fluyendo.

Siempre explicaremos qué ejercicio vamos a hacer y así sabemos su opinión. Si nos expresa malestar tenemos que explicarle cómo lo vamos a realizar y hacerle entender que sentir malestar NO es malo, que le vamos a ayudar, vamos a estar a su lado en todo momento. El ejercicio que queremos hacer lo dividimos en 3: empezamos por ejercicio base sencillo, después lo complicamos un poco y finalmente se ejecuta como queremos. Ejemplo: quiero que el peque vaya solo con el churro para trabajar autonomía. Primero le explico, después le llevo el recorrido aupas, con calma, cariño; después aupas y el churro y poco a poco le entrarán ganas de probar él solito/a. Todo esto no tiene por qué ser en el mismo día claro 😉

Nunca forzaremos a realizar ejercicios, trabajaremos la MOTIVACIÓN y el JUEGO.  Seremos simpáticos, cordiales y muy CARIÑOSOS. Al fin y al cabo, SÓLO TIENEN 3 O 4 AÑITOS. Cada peque afortunadamente es diferente, cada uno lleva su ritmo, nunca mediremos a todos por igual: respetaremos la evolución de cada uno.

Pues bien, hasta aquí hemos llegado, espero que os haya quedado claro todo. Cualquier duda me tenéis a vuestra disposición en www.franciscosanchezaguilar.com o pakinen.sanchez@gmail.com

Oferta de cursos online ¡Aprende y disfruta!

¿Quieres convertirte en el monitor de natación que tus alumnos recuerden con cariño con el paso de los años?, ¿quieres disfrutar de momentos inolvidables con tu bebé dentro del agua?

Hoy estás de suerte porque de la mano profesional de Francisco Sánchez y el método LudoQua® descubrirás que hay otra forma de aprender y enseñar a nadar, mucho más lúdica y divertida.

Aprender a nadar no tiene que ser una obligación. Haz que los más peques se diviertan en el agua mientras juegan y hacen deporte. Esto les ayudará a desarrollar mejor su personalidad y autonomía. Incluso ya desde bebés pueden empezar a disfrutar del agua con sus papás y mamás, ¡crearás un momento familiar excepcional!

¿Qué te proponemos?

  • Formación como monitor de natación para bebés.
  • Formación como monitor de natación infantil.
  • Primeros auxilios infantiles.

¿En qué consiste este curso?

  • Basado en la metodología acuática de LudoQua®.
  • LudoQua® es un método de trabajo empírico creado por Francisco Sánchez, experto en actividades acuáticas, y en el que se ha fusionado el carácter lúdico con el agua.
  • En LudoQua® el deporte es divertido y los niños aprenden a nadar jugando.
  • Formación Online con acceso las 24 horas para que realices el curso a tu ritmo.
  • Con tutor personalizado para resolver todas tus dudas.
  • Aprende a través de ejercicios, videotutoriales y un examen final.
  • Consigue tu diploma acreditativo.

Conseguirás

  • Gestionar un curso completo de natación para bebés.
  • Conocer este tipo de grupos, sus características.
  • Aprenderás en qué piscinas se puede impartir este tipo de clases.
  • Aprenderás las capacidades de los bebés según su desarrollo.
  • Serás capaz de impartir clases dinámicas, divertidas.
  • Formación RESPETUOSA con los bebés y las familias.
  • Gestionar un grupo completo de natación infantil (2-14 años).
  • Enseñarles de una forma divertida, diferente a lo establecido.
  • Primeros auxilios.

¿Cómo trabajar la autonomía en el agua con niños pequeños?

OBJETIVO: cierta autonomía de los niños de 2-3 años en el agua.
EJERCICIO LÚDICO 1: jugamos a saltamontes. Los niños se tiran al agua y
los coge el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 2: jugamos a hacer bombas de agua. El niño se tira al
agua de la mano del profesor haciendo una gran bomba.
EJERCICIO LÚDICO 3: realizamos los ejercicios 1 y 2 pero con material
auxiliar. En este caso jugamos al saltamontes nadador y a la bomba boya.
EJERCICIO LÚDICO 4: ya dentro del agua jugamos a cangrejos y los niños
se desplazan por el borde de la piscina agarrados por las manos.
EJERCICIO LÚDICO 5: jugamos a hacer pompas de jabón soplándole al
agua por la boca.
EJERCICIO LÚDICO 6: jugamos a aprender partes del cuerpo mojándolas
por partes: mojamos orejas, barbilla, sacamos pie del agua, etc.
EJERCICIO LÚDICO 7: jugamos a cangrejos con manguitos o material
auxiliar.
EJERCICIO LÚDICO 8: los niños se sueltan del bordillo y jugamos a coches
de carreras ayudados por el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 9: jugamos a rescatar juguetes del agua para liberar las
manos del niño. Si el niño tiene juguetes en las manos evitará abrazar al
monitor y así aumentamos su autonomía.
EJERCICIO LÚDICO 10: sacamos los juguetes de la piscina y ayudamos a los
niños a aprender a salir de la piscina solos.
EJERCICIO LÚDICO 11: jugamos a pescadores. Tiramos juguetes a la
piscina; los niños saltan y con la ayuda del monitor se van a pescar.
Volvemos hacia atrás como cangrejos.
EJERCICIO LÚDICO 12: jugamos al circo. Los niños se tiran al agua y nadan
una pequeña distancia con material auxiliar imitando un animal.
Aprender a nadar jugando: método LudoQua
Dependiendo del animal favorecemos la batida de pies, la brazada, la
respiración, etc.
EXTRA DEL MODELO LÚDICO:
Qué más han aprendido los niños:
– Que los saltamontes saltan
– Como hacer la bomba
– Las boyas flotan
– Aprenden partes del cuerpo
– Aprenden a salir de la piscina
– Aprenden animales de circo
– Se inician en los movimientos básicos de natación (muy básico).

Hoy voy a escribir un post en dos 🙂

En este primero vamos a ver el por qué del miedo al agua y las situaciones más comunes desde mi experiencia que generan este miedo.

En el siguiente post explicaré como tratar esas situaciones. Vamos allá!

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

En el siguiente post os explicaré cómo ponerle solución. Nos leemos?

– Deja que tu hijo elija el material que quiere usar contigo para jugar. Si no quiere material no te preocupes. Si no sabe nadar, se aferrará a ti, y, poco a poco, por su ganas de jugar (date tiempo, es un niño y tarde o temprano querrá jugar) él mismo querrá soltarse y tener más autonomía. 
– Si tu hijo quiere tirarse al agua, déjale que lo haga cuando tú estés mirando, no se lo prohíbas cuando estés presente, ya que lo tomará como un juego y se lanzará cuando te despistes: es mejor que pruebe experiencias contigo delante para evitar accidentes.
– Si tiene miedo, escoge un lugar tranquilo y que no le cubra el agua. Olvídate de que aprenda a nadar ese día, ¡juega con él! Haz de ese momento, un momento de juego increíble, aunque sólo le llegue el agua a los tobillos.
– Si consigues que esté a gusto, poco a poco podrá cubrirle un poco más el agua. Si tienes paciencia, cogerá confianza y autonomía en el agua, y llegará a ver que es un lugar divertido.
– Si, por el contrario, lo que quiere es material, no te empeñes en que se meta al agua sin nada. En clases de natación nos es muy apropiado a los monitores que un niño quiera entrar al agua, aunque sea con material. Ellos no lo saben, y vosotros seguramente tampoco, pero con material propiciamos una buena posición del cuerpo en el agua (hidrodinámica).

Muchas familias se plantean cómo o a qué jugar con su bebé en sus primeros meses de vida. Cuando los niños con más mayores, podemos apuntarlos a cualquier deporte; el deporte más completo por excelencia es la natación. Existe una variante de la natación que es más bien reciente, no muy conocida por la gente: la matronatación o natación para bebés. Ahora ya sabemos que con nuestro bebé podemos realizar un “deporte” en familia de forma eficaz y segura.

La matronatación es también conocida como “natación para bebés” o “estimulación temprana acuática”. Se trata de una variante de la natación para los más pequeños de la casa. Con el paso del tiempo se ha comprobado que practicar un deporte tan completo como la natación, incluso con los bebés es muy beneficioso.
La estimulación temprana acuática es una actividad que realizan los bebés con las ayuda de mamás y papás y el profesional; el objetivo no es aprender a nadar, sino adquirir una serie de conocimientos y aptitudes acuáticas. El tipo de estimulación que se trabaja es a nivel motor, sensorial, sensitivo y cognitivo. Hablamos de matronatación en edades comprendidas entre los 5 y 18 meses.

¿Es una actividad segura?

Con 5 meses el bebé ya tiene su sistema inmunitario desarrollado. Debemos prestar atención a:
 La temperatura ambiente de la piscina debe ser cálida y confortable, con buena ventilación
 La temperatura del agua será alrededor de 32º C para que la sesión sea agradable. Los bebés pierden calor rápidamente, por ello el agua debe estar a esta temperatura y nunca bañarlos en agua fría hasta que no tengan más edad. Nos interesa también que el pequeño se encuentre agusto y la actividad sea lo más familiar, divertida y confortable posible.
 Cloro. La concentración de cloro debe ser inferior a la establecida en piscina de nado normales. Lo ideal entre 0,5 y 0,6% de cloración para matronatación.

Beneficios de la matronatación
 Se cansa y come mejor
 Se cansa y duerme bien
 Mejoran sus reflejos
 Estimula su coordinación
 Mejora su agilidad y destreza. El agua es un medio menos hostil que el terrestre.
 Establece un vínculo afectivo con mamá/papá
 Socializa con el entorno
 Refuerza sus defensas
 Aprende colores, objetos, formas…
 Mejoran sus aptitudes de supervivencia acuática
 Para el curso siguiente ya está “adaptado al medio”
 Establece una rutina. Muy importante
 Momento lúdico-familiar excepcional

¿Qué hay que hacer antes de ir a la piscina?

Las mamás sabéis mejor que nadie cuáles son las necesidades de vuestro pequeño. Básicamente los bebés necesitan:
 Alimento
 Horas de sueño
 Cariño
Lo que hay que hacer siempre es acudir a la piscina con estos 3 puntos cubiertos. Asegúrate de que la hora que elijas no debe coincidir con una toma. Además, sería estupendo que fueras a una hora en la que la piscina no se encuentre muy concurrida para que podáis estar relajados, sin ruidos, lo más confortable posible. Si llevas al bebé con sueño, lo más probable es que proteste y no quiera jugar. Lo que te habías planteado como una diversión en familia se ha convertido en una obligación; jamás debe ocurrir eso de un momento lúdico.

En mi opinión, el aprendizaje de la natación no se debe clasificar por
edades, debido a que habrá niños pequeños sin miedo al agua que se
pueda empezar a trabajar con ellos los movimientos típicos de los estilos,
mientras que otros niños mayores necesiten todavía un periodo de
adaptación.

Pero, sin duda, el aprendizaje de conocimientos y desarrollo
tanto motor como psicológico está ligado a la edad. Con esto quiero decir,
que cada etapa de madurez contiene unos tipos de juegos y un tipo de
tratamiento y educación. Por ejemplo, un niño pequeño puede pasarse
horas jugando con unos cubos a llenarlos y vaciarlos, mientras que otro un
poco mayor necesitará otro tipo de juegos y actividades menos sencillos.
También tendremos esto en cuenta a la hora de programar las actividades
acuáticas.
Todo esto parece muy difícil pero, en base, no lo es tanto. En definitiva,
vamos a seleccionar ejercicios de natación y los vamos a disfrazar de
juegos selectos para que la actividad se convierta en lúdica. Vamos a hacer
que los niños vengan contentos a la piscina, y que, aprendan a nadar
mientras juegan. Por ello, es muy importante que el monitor elija
correctamente los juegos acorde a los objetivos.

 Ellos pensarán que “están jugando a…” mientras que lo
que verdaderamente están haciendo es un ejercicio de aprendizaje del
movimiento de brazos de estilo crol.
La imaginación es muy importante, por lo que no nos debe importar
imaginar nuevas situaciones, o cambiarle el nombre a las cosas. Por
ejemplo, es más atractivo llamar “bocadillo” que “pul buoy”. Son cosas
muy sencillas, pero que con los niños funcionan, y debemos establecer el
aprendizaje a su nivel, y ponernos en su piel. Ya tienen bastantes
obligaciones, y según crecen más; vamos a darles un rato divertido y
lúdico, en el que:
– Aprenden a nadar
– Hacen deporte
– Desarrollan sus capacidades y habilidades sociales
– Aprenden nuevos conceptos y situaciones de la vida real

¿Tú qué opinas?

¿Tú qué opinas? ¿Crees que para aprender a nadar es necesario nadar y nadar y nadar hasta quedar agotado?

Hay una filosofía de las que dicen: venga tu dale, otro largo, otro, otro, que al final te saldrá bien.

Yo soy de los que piensa que si nadas mal muchos largos, aprendes mal y encima te cansas, e incluso te puedes lesionar.

Prefiero hacer las cosas poco a poco con calma, explicando bien los ejercicios a ejecutar. 

Otra cosa diferente es que una vez que ya sabemos nadar, deberemos hacer metros para mejorar tiempo, pulir una técnica perfecta, competir, etc… Pero para aprender a nadar de forma básica y sencilla no es necesario desde mi punto de vista hacer gran cantidad de metros.

Donde trabajo como profesor de natación, trabajo con todo tipo de público, y uno de ellos es gente adulta que no sabe nadar; unos nada de nada, y otros se defienden más o menos pero se cansan, se agotan, no tienen capacidad…. y no se sienten seguros de practicar por su cuenta. En cualquier de los casos trabajo con ellos con una técnica de SENSACIONES. Esta técnica se basa es que tú mismo te notes deslizar, que notes si lo haces bien o mal, al margen de las correcciones oportunas que se hacen in situ.

Otra cosa que me gusta mucho es estar dentro del agua con mis alumnos, y me da igual que sean niños o adultos; se aprende también imitando, todos a la misma altura y nivel.

Es por ello que después de mucho tiempo he lanzado un curso virtual que lo llamo “50 ejercicios para aprender a nadar” donde he recopilado los mejores ejercicios a mi entender para aprender a nadar.

En el curso están los 50 vídeos de los 50 ejercicios con sus 50 explicaciones; vamos, muy completo a mi entender. La forma de proceder es muy sencilla, ves como se hace el 1, si te sale bien pasas al 2. Cuando seas capaz de ejecutar el 50 ya sabrás defenderte en el agua como un pez 😉

Los primeros días de natación son días de cambios para los peques, y los profes lo sabemos, y es por ello que debemos tener mucha paciencia, mucho tacto, empatía y cariño.

¿Qué hacer? 

Cuando los niños comienzan su primer día de natación generalmente
tienen miedo a lo desconocido. Van a ir a un sitio que no es de su entorno
habitual, y además van a meterse en la piscina con un extraño (a priori).
Vamos a intentar que este “destete” o trance pase de la mejor forma
posible.
OJETIVO: primer día de natación satisfactorio.
EJERCICIO LÚDICO 1: acudimos a la entrada de la piscina donde se
encuentran los niños con sus mamás o papás con juguetes en las manos.
Se los enseñamos y les decimos que solo vamos a jugar, pero en el borde
de la piscina (donde vaya a ser la actividad).
EJERCICIO LÚDICO 2: una vez con los niños en la piscina, les dejamos que
jueguen tranquilamente, que exploren, que jueguen con cubos a llenarlos
y vaciarlos de agua, mojar la pelota…
EJERCICIO LÚDICO 3: una vez que vemos que los niños están tranquilos,
dejamos material que vayamos a usar en la clase cerca de ellos, otro por el
agua; queremos que se fijen y tengan curiosidad por él. Poco a poco se
introduce el monitor a jugar con los pequeños, siempre con mucha
tranquilidad y calma. Es un momento lúdico, tan sólo hay que jugar y
pasárselo bien. Con esto para el primer día puede ser suficiente.
OBJETIVO: entrada al agua.

¿Tu qué opinas?

Hoy quiero hablaros sobre mi trabajo, el mejor trabajo del mundo.

¿Podéis adivinar? ¿Cuál es tu trabajo perfecto? ¿Estás pensando en el dinero?

Desde hace muchos años, y ya tengo 32 tacos, soy profesor de natación, natación de bebés, infantil, adultos… lo que me pongan por delante. Tengo la formación y experiencia apropiada para dar sesiones con calidad, con respeto y divertidas 😉

Y no hablo de que mi trabajo sea el mejor por el dinero (que no me quejo que cobro muy bien), sino porque mi trabajo es “algo más”.

Ver cómo aprenden a nadar peques tan peques, tan chiquitajos. Verlos que no sabían nada y de repente se manejan solos por el agua. Ver como quitan el miedo otros, como vienen muy angustiados y se van contentos a casa. Ver la cara de felicidad de las familias al ver a sus hijos felices. Ver cómo se fomenta el deporte y bueno hábitos. Ver como se puede trabajar mucho en el agua tengas el obstáculo que tengas. Ver como en el agua no hay raza ni condición, es muy chulo.

Mi trabajo es guay porque me permite CONCILIAR mi vida familiar con mis dos soles, pasar mucho tiempo con mi familia y disfrutarlos a tope. Tener buen ambiente con los compañeros y tener un sueldo para vivir.

Sobre todo mi trabajo es el mejor del mundo porque ayudo a los más peques a superarse, a crecer.

 

Hoy quiero haceros dos preguntas: Cuánto creéis que tarda un niño en ahogarse? Sabes cómo pasa?

Este es un post para poner en vuestro conocimiento no para asustar. Un niño tarda muuuy poco en ahogarse,  entre 30 y 60 segundos tan sólo! Lo peor es que son silenciosos….

Aquí os dejo un video con una presentación para mostraroslo mejor. Cualquier duda me tienes a tu disposición en pakinen.sanchez@gmail.com y WhatsApp 637067006 (+34 fuera de España )

El otro día me preguntaban a partir de qué edad ya pueden ir los peques solos.

La verdad es que es una muy buena pregunta, porque la verdad que no hay ninguna obligación de empezar antes o después en la práctica de la natación. Mi experiencia es que a partir de los 2 años ya van solitos sin los papás y va muy bien. Antes de los 2 años no lo recomiendo. Pero con 2 añitos , ya comprenden, interactúan y podemos empezar a trabajar un montón de habilidades acuáticas y cosas chulas.

Si bien es cierto que si empezamos pronto se cogen hábitos, rutinas, se comienza a hacer ejercicio, se socializa.

¿Va a aprender a nadar con dos años? Claro que no, y quien diga lo contrario miente (con todo mi respeto). Pero es que ir a natación no es sólo “aprender a nadar”. En las clases de natación se enseñan muchas cosas más y, evidentemente, el peque acabará nadando. Pero hasta los 4 años más o menos no nadará como estilo propiamente dicho.

Lo que sí conseguimos antes son habilidades y desplazamientos en el agua. No debemos confundir desplazarse por el agua que nadar, son cosas diferentes. Es como el aquafitness, no se nada, pero se hace ejercicio en el agua. No todo es nadar o no.

Bueno, pues con 2 años, con grupos reducidos, un profe implicado y una buena metodología se practican y se consiguen muchas cosas: flotaciones, propiocepción en el agua, respiración, zambullidas, pérdida de miedo, rutina, ejercicio aeróbico….

Yo trabajo con niños a partir de 2 años y es estupendo.

Hoy quiero hablaros desde mi punto de vista, de mi experiencia.

He trabajado en varios sitios como profesor de natación y hay bastante disparidad. Por un lado he trabajado en sitios con ratios de 8 peques por grupo. Cuando son grupos de peques de más de 6 años ni tan mal, porque van todos con buena disciplina e incluso ayuda a hacer una clase dinámica.  Pero cuando son peques que empiezan, o tienen 3/4 años  o son peques que vienen con algún miedo  etc, tantos peques por grupo es inviable.

Por otro lado donde trabajo son grupos de máximo 2, cierto es que no son clases baratas, pero si haces la media sale igual. A Muchas familias les compensa porque son clases muy tranquilas, trabajas toda la clase, no los tienes que tener fuera del agua esperando su turno pasando frio. Se aprovecha el 100% de la clase en el agua. Da tiempo a resolver dudas, que los niños te cuenten su día a dia, quitas miedos…

Por otro lado hay un lazo más estrecho con las familias que eso se agradece mucho. A mi me gusta más trabajar así,  se trabaja con calidad. No cantidad pero eso ya depende de la filosofía de la empresa.

Yo solo se que trabajando en el agua con mi método  (ludoqua, aprender a nadar jugando) y con este ratio los peques aprenden antes, mejor y más contentos. No lo digo solo yo, lo dice las lista de espera que tenemos y eso que trabajo también los domingos….

¡Ayuda! Qué le pongo a mi hijo en la piscina para bañarnos con seguridad

Ya llega el verano, ya llega la fruta…. Y ya llegan las dudas de las mamás y papás, tíos, tías, abuelos, amigos, conocidos, blogueros y un largo etcétera sobre un tema recurrente: LOS NIÑOS Y LA PISCINA

Y es que no es un tema para tomarlo a risa, es un tema serio por las graves consecuencias que puede llegar a acarrear. Y es que no os voy a hablar de estadísticas, porque está claro que al que le toca su estadística es el 100% y le va a importar un pepino la estadística general. Esto es así.

Como os decía, llegando esta temporada, yo como otros profesionales recibimos dudas sobre seguridad en piscinas, y sobre todo sobre cómo proteger a nuestros hijos para evitar un ahogamiento. Me preguntáis sobre todo qué es mejor, que si flotadores, que si manguitos, que si he leído por ahí que esto sí, que aquello no…

Una cosa tengo bien clara y me gustaría que os quedase clara también a vosotros: las mamás y papás sois quien mejor conocéis a vuestros hijos. Ocurre que gente de cierta fama escribe (como yo, pero no soy famoso) es sus blogs, redes sociales sobre productos. Eso está muy bien pero no debemos creerlos siempre a pies juntillas. Por eso voy a intentar tener cuidado y daros mi opinión sobre diferentes productos del mercado que os pueden ayudar a resolver vuestras dudas, pero nunca os diré lo que tenéis que hacer; esa es una decisión que sólo vosotros podéis tomar. Podéis tratarme como un asesor acuático 😉

Hay muchísimos productos en el mercado así que voy a hablaros de los más conocidos ( o eso creo yo ); cualquier duda, crítica constructiva o cualquier cosa que necesites puedes escribirme que estaré encantado (pakinen.sanchez@gmail.com).

Vamos al lío. ¿Qué es lo mejor? Lo mejor siempre es la PREVENCIÓN, suena a tópico pero después de más de 10 años en esto creedme que es así. Ya me he tirado varias veces a la piscina a salvar niños que “supuestamente” estaban seguros. Lo más seguro es que estén con vosotros. Tú conoces a tu hijo, tú sabes hasta qué punto le vas a permitir libertad. Si es un niño muy movido lo ideal es acotar una “zona de juego” de tal forma que en caso de accidente siempre esté a tu vista (ojo que los socorristas también se despistan!). Realmente todos estos elementos de flotación el peligro no viene por el material en sí, si no por creer que con ese material es suficiente y no hay que vigilarlos. El problema viene al ver niños muy pequeños con manguitos o flotador SÓLOS en la piscina. El problema no es el manguito, el problema es la falta de atención al menor en un medio divertido pero peligroso.

Después de saber que lo mejor es estar contigo vamos a diseccionar el tema aún más. ¿Estamos hablando de aprender a nadar o de disfrutar del agua en familia? Una cosa es el material que utilizamos los profes para enseñar a nadar y otra cosa son los ELEMENTOS DE FLOTACIÓN del mercado. También me preguntan sobre todo las mamás al acabar la natación en junio: “si le pongo manguitos en verano no irá para atrás?” Por supuesto que no, los niños tienen bien claro cuando están “en clase de natación” a cuando están con los papás en la piscina. Yo no uso manguitos en mis clases de natación pero eso no es óbice para que tú no los uses con tus hijos y te lo pases bomba. Yo con mi hija le pongo un cinturón de flotación y nos lo pasamos bomba (2 años).

Voy a explicaros desde mi punto de vista los beneficios de cada elemento de flotación / juego. También os animo a que cuando leáis un artículo, reviséis QUÉN LO ESCRIBE, y cotilleéis un poco sobre quién es, por qué escribe así, etc. Si de verdad os da confianza, adelante, pero no creáis lo primero que leáis, ni incluso a mí, os invito a cotillearme 😉 (Paco Sánchez Aguilar en Pamplona, trabajo en OnFitness)

  • Claleco flotador. Lo primero es saber si está homologado por la CE y cumple normativa EN. Tiene gran poder de flotación pero no es inmune a golpes de otros niños ni caídas en el suelo que puedan dejar inconsciente. Muy útil si tu hijo no se maneja muy bien en el agua o tiene inseguridad. Procura si ocurre esto bañarte con él en una zona tranquila con algún juguete y ve poco a poco. No le digas cosas como “venga tírate que con eso flotas”, “no seas miedica que con eso flotas!”. El miedo no es algo racional, dale su tiempo y verás cómo va todo como la seda. Ideal también si eres madre de dos y quieres jugar con ellos en el agua. Flotan, pero no les quites nunca el ojo de encima porque aunque lleven buenos cierres los niños ya sabemos que son grandes Houdinis. Por contra puede haber niños que requieran estar más sueltos y puede que les agobie. Tiene de bueno que deja libre las manos y no lleva excesivo aparataje en extremidades.
  • Manguitos. Está servida la controversia. Yo no recomendaría los típicos inflables de una cámara que puedes coger en tiendas que todos sabemos. Son fácilmente extraíbles con el riesgo que conlleva y se pinchan, además que las costuras hacen rozaduras. Si te decides por manguitos, procura comprar los del tamaño de tu hijo. Hay unos de la marca Delphin que no se pinchan y se pueden acoplar varios discos para flotar más o menos. No es muy útil para aprender a nadar pero sí que ayuda a que el niño se desenvuelva en el agua, empiece a tener autonomía, quitar el miedo… que son elementos clave a la hora de aprender a nadar. Además de manguito, se puede usar de disco flotador, frisbi, elemento de juego en el agua… sí, el precio puede parecer alto, pero el material de calidad es lo que tiene, que no vale 5 euros el pack. Para flotar, aprender a hacer burbujas, meter la cabeza, jugar, patalear, hacer ejercicios de propiocepción… sí, es útil y se puede trabajar con él bien. Eso sí, me repito, nunca lo pierdas de vista, un niño es un niño, lleve lo que lleve.
  • Swimtrainer o flotador entrenador. Diseñados según el fabricante para ofrecer una postura óptima para la práctica de la natación. Un poco aparatoso pero la verdad que tiene un buen cierre de seguridad que no está al alcance del peque, es buen elemento de flotación, ofrece practicidad a la hora de realizar juegos en el agua y tienen varios modelos en función del peso, lo cual permite una evolución. Se puede usar desde bebés. Os recomiendo este flotador pero también tenerlos en brazos cuando son muy peques, piel con piel también en la piscina; ofrecer la seguridad de los brazos, el calor.
  • Churros. Ideales sobre todo en natación porque es muy versátil y nos permite a los profes trabajar con seguridad con varios niños y además nos permite utilizarlo para la técnica de varios estilos de natación. Para las familias también es muy útil como elemento lúdico.

Entonces… ¿qué elijo?

Es muy sencillo, que tu hijo pruebe lo que más le guste, que disfrute del agua, olvídate de que aprenda a nadar. Todos los niños aprenden a nadar, pero sobre todo aprenden antes cuando vienen a clase felices, motivados, contentos. Elije lo que quieras sabiendo que no debes apartarte de su vista, que a veces es cansado estar tooooda la tarde con ellos en el agua, pero que ningún elemento te va a garantizar un 100% en el agua. También has de saber que los niños no gritan en el agua, se produce una MUERTE SILENCIOSA (su cerebro sólo puede pensar en respirar y no es capaz de pedir ayuda). Que elijes chaleco porque lo ves mejor, adelante, que manguitos, perfecto. Pero estate con él, juega disfruta, déjale experimentar. Si se quiere quitar el material, déjalo que lo haga delante de ti, si lo toma como un juego lo hará cuando no mires.

En definitiva, no existe la panacea, pero sí existen las familias responsables que eligen el material que creen mejor a sabiendas que puede ocurrir un imprevisto (igual que en casa, en el parque…) pero que si estás pendiente ese imprevisto sólo queda en susto.

 

Buenas tardes!

Hoy quiero hablaros sobre la última adquision en nuestra casa: piscina plegable!

Pues sí, llevábamos ya un tiempo pensando qué hacer, porque tenemos una peque de 2 años pero en junio tendremos otro…. Y claro, hay que esperar que la mamá se recupere para poder bañarse. Por eso nos decidimos a comprar la piscina plegable Nabaiji del Decathlon. 

La verdad que es una gozada, hoy la hemos estrenado en casa. Es plegable, no hay que pasar un montón de rato inflando, no se pincha, es fácil de guardar y transportar. 80 litros, pero para casa con llenarla un poquito suficiente.

Que os parece a vosotros/as?

 

¿Has tenido esa sensación que cuando algo te gusta no te cuesta hacerlo o te cuesta menos?

¿Por qué obligamos a los niños a aprender a nadar?

¿Es necesario aprender a nadar sí o sí?

 

Evidentemente aprender a nadar tiene múltiples beneficios, podríamos hablar de beneficios en el sistema inmune, sistema respiratorio, sistema circulatorio… y un largo etcétera.

Ahora que se acerca el verano, muchas familias apuntan a sus hijos a cursos intensivos de natación para aprender a nadar de cara al verano, para que sepan defenderse, “para que no se ahoguen”. Estamos de acuerdo que es mejor que un peque sepa defenderse en el entorno acuático, yo con mi hija vamos desde los 4 meses a la piscina, y en breve que voy a tener otro peque haremos lo mismo.

Lo que puede que no estemos de acuerdo es en la forma de conseguirlo, no hace falta obligar, ni enseñarles a nadar por las bravas.

Aprender a nadar es un proceso que todos los peques van a conseguirlo, la diferencia es “cómo pasan ese proceso”. Pueden pasarlo realmente mal si les obligamos por las malas, o pueden pasarlo bien si tenemos paciencia, empatía y mucho cariño. Todos los niños van a aprender a nadar, así que, mejor que este proceso lo pasen lo mejor posible, sea divertido.

¿Tu que opinas?

Porque no se me ocurre otra forma de enseñar a nadar a los peques, porque siempre hay que mostrar cariño y respeto.

Jugar no tiene que ser exclusivo del parque o de casa, porque se puede enseñar a nadar jugando. 

Porque yo elegí esta profesión porque me gusta estar en el agua, me gusta el deporte y la docencia, porque cuando en pocos meses ya se ve el progreso de los peques me llena de alegría.

No todo es el dinero, ver que vienen felices a natación es para mi un orgullo como de tío, porque los respeto, les abrazo, les enseño como si fueran mis hijos.

Porque se lo merecen.

Aprender a nadar no es difícil ni debería serlo.

Es cierto que según nos hacemos más mayores el proceso de aprendizaje cambia, pero eso no quita que personas adultas puedan aprender a nadar. 

El problema radica cuando nos empeñamos en aprender a base de entrenamientos muy duros o largos. Aprender a nadar tiene su evolución, es un proceso: primer contacto con el agua, adaptación, desplazamiento y técnica de nado. Cada persona marcará el ritmo y evolución.

Los profesores debemos saber qué tipo de alumno tenemos, no por poner etiquetas, sino por saber cómo trabajar, que podemos exigir, etc.

Tenemos que ser observadores, escuchar a nuestros alumnos, comprenderlos y ofrecerles cariño y comprensión, apoyo. Una buena forma es estar con ellos en el agua en los comienzos.

Así de fácil es ensenada nadar 😉

Una vez superada la etapa de familiarización, los niños ya poseen cierta autonomía y son capaces de moverse por el agua con ayuda de material.

En esta etapa vamos a potenciar esa autonomía para después meternos de lleno en el aprendizaje de los estilos de la natación. Tanto en la etapa de familiarización como en esta etapa de autonomía, realizaremos juegos y ejercicios para potenciar las habilidades de la natación y que a su vez nos van a introducir poco a poco en los estilos. Deberemos elegir cuidadosamente los juegos a realizar en función de los objetivos planteados.

Para conseguir autonomía en el agua, los niños deben dominar la flotación, la respiración y la propulsión, aunque sea de una forma básica o arcaica. Una vez los niños sean autónomos, tendrán seguridad en sí mismos y se sentirán a gusto en el agua; una vez llegados hasta aquí, ya podemos empezar con la siguiente fase.

PRIMERA ETAPA: FAMILIARIZACIÓN

En esta etapa, los niños van a descubrir el agua, sus sensaciones y su relación con su cuerpo.

Los niños que nunca han tenido contacto con este medio les va a resultar muy extraño y un cambio muy grande. Debo decir también, que supone tal cambio porque los niños no van a estar con sus padres en el agua, sino que se van a encontrar con los monitores, con quienes, en un primer momento no tienen confianza. Será el monitor el que poco a poco se vaya ganando la confianza de los niños y vaya avanzando en esta etapa.

Al introducirse una persona en el agua, debido a la presión que ésta ejerce sobre el cuerpo, la sensación típica es la de opresión y dificultad para respirar. Por otro lado, la respiración en el agua ya no es a demanda, sino que exige un patrón de respiración acorde a los movimientos propios del estilo. En el agua se modifican también las sensaciones de gravedad. El motor principal en la propulsión van a ser los brazos, al contrario que en el medio terrestre, cual exigirá una adaptación.

Fundamentalmente la gran diferencia con el medio terrestre son los apoyos para llevar a cabo la propulsión; en el medio terrestre son fijos mientras que en el acuático son móviles. Podemos decir que los cambios principales son: la presión del agua que ejerce sobre todo el cuerpo, el contacto del agua, la gravedad modificada y el motor propulsor. La superación de estos cambios nos llevan a la conclusión de que los niños se están adaptando correctamente al nuevo medio. La metodología a llevar a cabo para una familiarización correcta y eficaz varía de unos monitores a otros y del grupo de niños o alumnos.

No se puede definir con exactitud el periodo de familiarización; cada niño tiene su ritmo de adaptación. Hay niños que son muy extrovertidos y enseguida juegan con el material, se hacen amigo del monitor y pierden el miedo al agua; por el contrario, otros niños necesitan más tiempo de adaptación. Debemos tener paciencia, ya que tarde o temprano, esta etapa se supera. La cuestión es, ¿queremos que supere la etapa rápidamente o de forma gratificante?

El modelo lúdico se encuentra presente en casi todas las acciones diarias
y cotidianas de los niños y en algunas de los adultos, aunque
generalmente no nos damos cuenta de ello.

Los niños desde que se
despiertan por la mañana, están deseosos de jugar; toman el desayuno y
quieren jugar con las galletas, la leche, todo lo que les rodea. Después van
al colegio y allí continúan jugando y aprendiendo. Ya por la tarde después
del colegio los niños juegan en casa, en el parque… hasta que se van a
dormir. En definitiva: los niños están continuamente jugando y
aprendiendo, o quizás sería más correcto decir que continuamente están
aprendiendo mientras juegan.
El juego es fundamental en el desarrollo de los niños, como veremos más
adelante. El juego les ayuda a comprender el medio que les rodea. Si un
grupo de niños juega a un determinado juego en el que es necesaria la
adopción de roles, están mezclando elementos imaginativos no reales con
elementos reales. El medio en el que juegan es real aunque imaginen que
es otra cosa diferente, están descubriendo su entorno.
Los pequeños, toman elementos reales en sus juegos, toman situaciones
reales. Están descubriendo la realidad de las cosas, objetos, situaciones
cotidianas, roles, mediante el juego. En fundamental jugar para aprender,
conocer. Por ejemplo: jugar a mamás y papás, jugar a cocineros. Sin duda
en el juego existirán elementos imaginativos pero las situaciones son
reales, muchas veces cotidianas, que los niños están aprendiendo,
repitiendo interiorizando en su educación.
Por lo tanto, ¿por qué no utilizar éste modelo en natación?

¡¡¡Hola, hola!!!

Este post va dedicado a mi amigo Dani que me comenta que su bebé no lo pasa bien en las clases. Me dice que la primera clase la pasó así pero que la segunda fue un caos, que lloraba casi gritando, temblaba de frío y se le notaba angustiado. Que había juguetes para entretenerlos pero que no había manera.

Quiero aprovechar y contestar aquí con datos anónimos (no publicaré ni de donde es, ni quien es su hijo, ni fotos ni nada) pero creo que el fondo del asunto puede ayudar a más personas como él.

Por otro lado me siento alagado que tanto él como otras personas me hagan preguntas como especialista 😉

Lo primero de todo, que las clases de matronatación o natación de bebés no son “para jugar”. Sí que es cierto que se juega, pero no es el fin (no es una guardería o escuela infantil). Se trata de desarrollar ciertas habilidades acuáticas tanto del bebé como de las familias acompañantes. Estas habilidades las conseguiremos con: juego, cariño y amor. Así de sencillo y complejo a la vez.

Entonces, ¿por qué llora en la piscina si parecía que le encantaba el agua?

Os voy voy a mostrar aquí varios motivos por los cuales un bebé puede llorar en las clases:

  • La temperatura del agua no es adecuada. Para bebés de 4 a 12 meses lo ideal 36 grados, de 12 a 24 meses lo ideal a 32. Si no es adecuada el bebé no estará cómodo.
  • Las familias estén nerviosas por falta de información del profesional. El profesional debe (o debemos) facilitar toda TODA la información de las sesiones con naturalidad y profesionalidad para que los papás confíen y se encuentren cómodos; si las familias no están cómodas los bebés lo perciben (sí, soy muy listos)
  • El horario de las clases no se adecúa al bebé en concreto. Si el horario coincide con hora de siesta, de toma de alimento… el bebé tendrá otras prioridades.
  • Demasiada estimulación. Son clases de estimulación acuática, no de sobre-estimulación. Juguetes y material los justos y necesarios para cada sesión en concreto.
  • Se realiza las inmersiones de forma prematura. Cada cosa a su tiempo que hay mucho que trabajar. Paciencia!
  • Hay muchos niños por grupo o hay mucho jaleo en la piscina. Los bebés son muy sensibles a un entorno ruidoso, que no suele ser el ambiente tranquilo del hogar.
  • Se mete al bebé de golpe en el agua. Y por lo tanto, ya será difícil que se encuentre a gusto , y será difícil calmarlo después del susto.
  • No nos paramos a pensar en el lenguaje no verbal y no sabemos ver qué nos está demostrando el bebé. Cada bebé y cada niño es un mundo, no todos los ejercicios deberían ser iguales para todos. Cada uno lleva su ritmo y SÍ O SÍ HAY QUE RESPETARLO.

Estas son las causas más comunes que por mi experiencia me ha tocado.

¿Tienes dudas?

Mándame un correo y haré otro post para ayudarte a ti y a quien necesite 😉

¡¡¡Muy buenos días!!!!

Ahora que ya empieza (poco a poco, eso sí) el calorcito aquí en Mordor Pamplona, quiero hablaros sobre el misterioso “corte de digestión” y aclarar alguna duda (si es que las tenéis).

Habitualmente se ha creído que el corte de digestión es un corte verdadero del proceso de la digestión, normalmente cuando los niños se meten en el agua de la piscina fría sin haber hecho las 2 horas de digestión.

 

Vamos a ir por partes. Todos conocemos en mayor o menor medida el proceso de digestión humana de los alimentos: comemos, masticamos y pasa el bolo alimenticio al estómago donde se “disuelve” parcialmente debido a los ácidos gástricos. Después se da un proceso más complejo a través del cual la papilla navega por intestino delgado y grueso, y al final expulsamos el desecho. Se dice que habitualmente este proceso dura alrededor de 2 horas, pero lo cierto es que dura en función del alimento ingerido, cantidad…etc. Evidentemente no es lo mismo digerir un puré que un cordero al chilindrón con bien de guarnición 😉

En ningún momento se “corta la digestión”, ya que si el alimento se paralizase tendríamos otro tipo de patologías.

No se trata nada más que de un shock termodiferencial. La entrada brusca del cuerpo caliente en agua normalmente fría de la piscina, playa, etc, provoca esta diferencia brusca de temperatura, con lo cual se produce este estado sincopal, que puede producir el desmayo y consiguiente ahogamiento e incluyo parada cardio-respiratoria.

Aspectos como la temperatura del agua, ingesta, exposición al sol, edad son algunas que propician este shock.

También es creído que si te “mojas las muñecas, la nuca…” el cuerpo se “acostumbra al agua fría” y no pasa nada. Esto es cierto, si te metes poco a poco no pasa nada, pero si inmediatamente te pones a nadar el cuerpo requerirá gran cantidad de sangre en los músculos y también podrá producirse el shock.

Espero haberos resuelto dudas, no obstante me tenéis por aquí o en mis rrss para cualquier duda o aclaración.